Mirando partituras: Forma y textura musical

¡Hola,  ya estoy por aquí! ¿Qué tal musiqueros?

Llevo ya unas semanas que me estoy dedicando mi tiempo de piano al repertorio clásico que lo tenía un poco abandonado. Lo que más me gusta tocar son las sonatas del Clasicismo por sus delicados matices, su equilibrio y los recovecos que guardan su lectura. Me resulta deliciosa la estructura musical tan diáfana de esta época, ver como los acordes se repliegan (el llamado Bajo de Alberti)  y llenan las partituras de pequeñas huellas que se asemejan a pequeños caminos sonoros.

Es curiosa la sensación que produce un simple vistazo a una partitura, ya que solo por su forma destila su personalidad. Su estructuras dan una idea de como puede sonar… aunque a veces ¡nos podemos llevar sorpresas! Personalmente, cuando una nueva partitura cae en mis manos me fijo en su armadura y si veo que está plagado de alteraciones , ¡creo que estará mejor en las manos de otro! Pero no tengáis miedo, vamos a temporalizar la evolución de la música escrita y os animo que cuando tengáis la oportunidad de ver alguna analicéis lo que veis porque aún sin saber música, podéis sorprenderos como no es tan difícil ubicarla en el tiempo. Ya he hablado en otros artículos sobre la notación musical, que como ya sabéis  se refiere a las formas de escribir la música (que podéis consultar clickando aquí ) pero en esta ocasión nos centraremos en un pequeño análisis estético basándonos en el sistema de notación  internacional  para demostrar que a veces la música es oído, pero también vista 🙂

Edad Media

cuadrada

 

Renacimiento

jos

Barroco

fuga

Clasicismo

sonata

Romanticismo

bra

Modernismo y otras tendencias (S. XX en adelante)

cage

 

Igual que podemos distinguir las diferentes modas en el vestir y ubicarlas en el tiempo,  con la escritura musical pasa de forma similar ya que de un vistazo se puede escudriñar la historia que llevan tras de si la cascadas de signos musicales. Estas estructuras de las que os hablo  se pueden encontrar en la música escrita bajo el concepto de forma musical, la cual nos sirve para diferenciarlas de un solo vistazo. Es también la manera de la que nos servimos los músicos para darles el carácter necesario dependiendo de la obra. La forma musical, se transforma en una especie de DNI que comunica su forma, su sonido, de donde procede, cuando nació. Pero,  ¿Cuántas formas musicales hay? Muchas nacen en una época en concreto  lo que nos ayuda a situarlas en el tiempo tanto auditivamente como de forma física reconociéndolas en una partitura

Gavotas, preludios, conciertos, sinfonía, Oratorios, Suites…. son algunas de las formas musicales que podemos encontrar con sus estructuras reconocibles. Pero.. ¡Aún hay más! Otro factor que se utiliza a la hora de reconocer y analizar una partitura es mediante las  texturas musicales que no son más (¡ni menos!) que la disección de la masa de sonidos que ayudan también a la comprensión de una obra:

¿Tiene varias melodías?¿no?¿o es una melodía acompañada?¿Monodia?

Estos dos conceptos, el de la forma musical y la textura, son los que nos ayudan a la hora del  análisis de una obra, que van desde lo complejo a lo sencillo dependiendo en el tipo de análisis que se quiera realizar. No es tan difícil como parece, la observación y la curiosidad hacen el resto a no ser que queráis hacer un exhaustivo análisis formal, que ya son palabras mayores 🙂 Con esto, aprovecho para comentar a todos los que me escribís pidiendo consejo a la hora de abordar la carrera de musicología que lo más complejo que os podéis encontrar  son las asignaturas de  análisis, las cuales normalmente son estudiadas de una forma general  cuyo objetivo básico es saber reconocer los diferentes estilos en una partitura así como contextualizar y localizar las características principales de la misma.  Lo de profundizar va a vuestra elección 🙂 A los demás amigos de este diario seguro que os habéis dado cuenta que la música es algo que a veces se ve pero solo con los ojos repletos de sonidos, y ese no se qué que aún no he conseguido explicar.

Como tarea, probad a buscar partituras de los diferentes periodos estilísticos que os he puesto, veréis que en cada búsqueda, los resultados físicamente de una manera global tienen algo en común pero que también los diferencia de otros periodos. ¡Ah! Encontraréis también las partituras manuscritas, a veces parecen un laberinto y como varía su escritura según la época., otro tema es la transcripción de estos sonidos originales pero eso es otra historia historia… como todo en música.

¡Hasta el próximo artículo!

 

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2 pensamientos sobre “Mirando partituras: Forma y textura musical

  1. Enhorabuena por tu blog y, concretamente, por esta publicación. Yo también soy musicóloga, así que valoro enormemente el trabajo realizado por musicólogos como tú, que nos permiten un acercamiento a la música de forma sencilla y entretenida para que todo el mundo tenga acceso a ella y aprenda conceptos nuevos, conozca compositores, etc. Te invito a que visites mi blog. Un saludo.

    • Muchas gracias por tus palabras¡ Sí, yo creo que también hay que realizar una labor de acercamiento a la música, sin dramas y de una manera sencilla y para todos, para conceptos que habitualmente dan un poco de miedo 🙂 Yo pongo la idea en mis reflexiones y animo a los musiqueros a que se animen a investigar sobre estos conceptos. La verdad es que es maravilloso la cantidad de personas que comparten sus conocimientos. Me voy volando a tu blog, no se si ya te seguía, porque si que te he visitado otras veces así que voy pa alllá 🙂

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