Música 2.0 para todos: Hoy conocemos EL ESTORNINO DE MOZART :-)

Hoy en #Umusical os presento a Tono Menor, que lleva a cabo un interesante proyecto musical 2.0 cuya base reside en Twitter y la gran comunidad tuitera musical . Además de publicar en su blog artículos divulgativos sobre teoría de la música y curiosidades musicales, lleva a cabo una iniciativa que por su originalidad está teniendo enorme éxito: El Estornino de Mozart que con el subtítulo “Todo lo que Leíste en Twitter y no tuviste tiempo a leer” y una media de 1.000 descargas al mes, nos puede dar una idea del éxito de la iniciativa divulgativa músical desde los puntos de vista de la gran comunidad musical tuitera formada por profesionales y aficionados a la música.

Agradecer a Tono Menor su colaboración con el proyecto y sus interesantes aportaciones que nos acercan a descubrir lo que conlleva realizar un trabajo de estas características, algo así como un backstage musical al que hay que dar visibilidad por su esfuerzo y profesionalidad.

Aquí os dejo a Tono Menor y mi recomendación para que le echéis un vistazo al Estornino de Mozart y os animéis a participar 🙂

Podéis hacer click en la imagen y os llevará a la revista.
En Twitter @Tono_Menor podéis informaros de como colaborar 🙂

Proyecto: El Estornino de Mozart Twitter: @Tono_Menor

1) Nos podrías explicar en qué consiste tu iniciativa musical en la Red. ¿Cómo se te ocurrió? ¿Cuánto tiempo llevas? ¿Ha sido muy difícil llevarla a cabo? ¿Qué crees que aporta?

Hace un par de años decidí crear un blog sobre música clásica. Suelo visitar estos sitios web para documentarme sobre aspectos musicológicos pero descubrí que la gran mayoría de estos blogs estaban dedicados a difundir discografías sin pararse apenas en los aspectos teóricos de la música. Existen infinidad de curiosidades, anécdotas, datos relevantes, etc. que sentía que no tenían su espacio propio, por eso cree el blog “Tono Menor” donde contar todo aquello que, como melómano, me gustaría leer acerca de la música clásica. El blog marchaba lento pero constante, el salto se produjo cuando abrimos la cuenta de Twitter y descubrimos la inmensa cantidad de músicos y melómanos que lo habitan, rápidamente empezamos a ganar seguidores motivado por esas historias y anécdotas musicales que contábamos.

Encontré una comunidad tan cohesionada de amantes de la música que una noche, bromeando, pensamos en hacer entre nosotros una revista digital donde contar el día a día de Twitter. Era normal hacer ciclos hablando sobre algún aspecto musical en concreto que, si no eran leídos “en directo” luego bajaban al fondo del Time Line siendo difícil retomarlos. Con la revista queríamos devolver a la vida esos tweets tan interesantes y permitir, a todo el que lo quisiera contarnos sus experiencias, críticas, revelar sus conocimientos teóricos o históricos a la comunidad o simplemente para que la gente dejara volar su imaginación. Así fue como nació “El Estornino de Mozart”, una publicación digital mensual que se inició en Enero del 2013 y que está sirviendo de plataforma para difundir diferentes aspectos de la música clásica.

Gracias a la colaboración de los “tuiteros” que nos regalan sus conocimientos de forma desinteresada conseguimos sacar adelante, con bastante facilidad, una revista que pretende ser impactante tanto en su contenido como en su diseño gráfico. No obstante, como somos relativamente pocos los que conseguimos hacer esto, la semana antes de la publicación suele ser muy agobiante ultimando maquetaciones y demás, pero el resultado siempre es muy gratificante.

Desde nuestras tres vías, blog, redes sociales y revista, Tono Menor pretende establecer una nueva forma de ver y escuchar la música tanto para el músico experimentado como para el iniciado a través de distintos ciclos, como el que hicimos inspirado en las diferentes tonalidades, dedicando un día a escuchar música sólo en una tonalidad concreta, o mediante los distintos rankings musicales donde presentamos un top cinco musical. Por ahora el más exitoso ha sido uno sobre las obras para piano más difíciles. Además realizamos audiciones comentadas y analizamos géneros musicales y bandas sonoras con el fin de presentar todos los niveles de la música clásica y llegar así al mayor número de público.

2) ¿Tienes conocimientos específicos o realizas alguna actividad relacionada con la música? Si es así, ¿ha influido eso de alguna manera en tu proyecto?

Estuve estudiando en el conservatorio la especialidad de piano durante los dos primeros grados. Luego tuve que decidir entre estudiar una carrera o hacer el grado superior de música. Llevaba desde pequeño queriendo ser arquitecto, antes incluso que músico así que me decanté por estudiar Arquitectura. Sin embargo, siempre me he sentido muy ligado a la música y el hecho de ahora no tenerla me hacía quererla aún más. Básicamente por eso inicié el blog y posteriormente la revista digital, para no perder este contacto, seguir leyendo, estudiando y ampliando mis conocimientos musicales. Así que podría decir que sí, mis experiencias previas sobre la música y el amor que le tengo es lo que han influido e impulsado mi proyecto.

3) La respuesta recibida es fundamental para que cualquier proyecto 2.0 sea un éxito. ¿Cómo ha sido el feedback con el público? ¿Os ha sorprendido la respuesta?

Pues la respuesta recibida por el público ha sido muy grata y mucho mayor de lo que esperaba. La gente comenta en el blog y te agradece algunos temas sobre teoría, ya que les ha ayudado en un examen o comparten contigo sus experiencias y gustos. Recibimos en Twitter muchos retweets y esos nos motiva, nos hace saber que a la gente le gusta lo que estás contando y que están ayudando a difundirlo. Teniendo en cuenta que este “mundillo” por desgracia, no mueve tantos seguidores como otros fenómenos sociales, hemos conseguido más de 3.500 seguidores en Twitter, número al que nunca pensé que llegaría. Más de 112.000 visitas en el blog y nuestra revista, “El Estornino de Mozart”, alcanza de media 1.000 descargas por número. Personas de nuestro público los imprimen, o te comentan que lo leen en el tren en sus móviles o que no pueden esperar a llegar a casa para verlo. Ese tipo de comentarios nos ayudan a seguir adelante con este proyecto.

4) Como alguien que se mueve por entornos musicales 2.0, ¿cómo valoras este tipo de actividades? ¿Qué crees que es lo que falta para impulsarlas más y poder llegar aún a más gente?

Valoro estas actividades muy positivamente. Estos entornos musicales 2.0 nos ayudan a dejar atrás nuestros día a día, evadirnos y entrar en un nuevo mundo para el disfrute de la música, y esto no sería posible sin el trabajo de muchos músicos y melómanos que ofrecen su tiempo y conocimientos de forma desinteresada. Por ello tienen toda mi admiración.

Hasta ahora, mi opinión es que estas iniciativas se han ido retroalimentando, impulsándose unas a otras. En “El Estornino de Mozart” de vez en cuando recomendamos webs musicales o a personas que hacen un trabajo dedicado a la difusión musical. Desde esas mismas fuentes u otras recibimos este tipo de promoción, de forma que nos vamos ayudando unos a otros a que estos proyectos vayan saliendo adelante. Esta forma de impulsión demuestra lo unida que está esta comunidad y me parece un sistema fundamental para que el éxito sea conjunto y estar siempre al tanto de los proyectos de tus compañeros. No obstante, este sistema es a veces lento y por eso, puede que la educación en este campo o la intervención de medios de comunicación, no como plataforma de nuestros proyectos, si no como emisor de las virtudes de la música clásica haría que las personas se interesaran por la música culta y terminaran, tarde o temprano, conociendo nuestras iniciativas.

5) Y finalmente, pensando en el futuro, ¿te atreverías a darnos tu visión de lo que puede ser compartir conocimiento, música y vivencias musicales a través de la Red en los próximos años? ¿Hasta dónde podemos llegar?

Sin duda, un futuro en el que todos estemos conectados y compartamos conocimientos supondrá una mejor preparación, más sabiduría colectiva. Sería casi como tener un profesor particular en casa, poder consultar algo, compartir experiencias desde la comodidad de tu hogar o en cualquier parte usando los dispositivos digitales. Sería llevar la música contigo a otro nivel. No sé hasta dónde podríamos llegar pero de lo que no tengo duda es que estas iniciativas y estas formas de conectarnos permitirán que los músicos y melómanos del mañana tengan mayores facilidades y comodidades para conocer y compartir la música.

Deja un comentario