El secreto del Piano: Bartolomeo Cristofori Igual que el secreto está en la masa, para un piano el secreto está en la caja." >

El secreto del Piano: Bartolomeo Cristofori Igual que el secreto está en la masa, para un piano el secreto está en la caja.

Hola! Feliz inicio de semana. Yo he pasado un puente que ha sido una maravilla y que me ha hecho desconectar de todo ¡Tomaaaa!

Hoy al iniciar el ordenador me he encontrado con el doodle de Google que conmemora el 360º cumple de Bartolomeo Cristofori (1655-1755). así que he decidido dedicarle unas palabritas. Si sois pianistas seguramente sabréis de quien estoy hablando, así que para los que no lo conocéis .. ¡os presento a Bartolomeo, el inventor del piano moderno! ¿Pero es que antes había pianos antiguos? ¡No! Antes del piano, también había instrumentos de tecla primos hermanos de éste, como el  clave, por ejemplo que se caracterizaban por un sonido más metálico y la ausencia de matices pero no alarmadse, que este hecho era suplido por una exquisita ornamentación de las notas. El sonido de estos instrumentos   se apagaba cuando su mecanismo dejaba de pulsar la tecla (algo así como un pellizco musical), limitando la gran riqueza sonora que posee un instrumento de cuerda, así que Bartolomeo ideó un sistema en el cuál el sonido permanecía aunque la tecla dejara de accionarse. Así en un piano, un blandito macillo da el golpe a la cuerda gracias a una palanca activada por la tecla y vuelve a su posición inicial sin apagar el sonido de una forma brusca por lo que el sistema de palancas,macillos y apagadores hace que la música adquiera mucha más riqueza según la forma de tocar el instrumento, con golpes de tecla más bruscos u otros más densos regulando el peso con el cuerpo, elemento crucial en la dinámica del sonido. Debido a que el nuevo instrumento dotaba al sonido de una nueva (y buscada) intensidad, Bartolomeo lo bautizó como Pianoforte Pero claro, Roma no se hizo en un día y el piano  tampoco, así que posteriormente se le fueron añadiendo pequeñas modificaciones hasta que al mediados del S: XIX diera lugar al PIANO con todas sus letras, tal como lo conocemos hoy día.

Personalmente, pensando sobre la evolución del instrumento de tecla y sin desmerecer ninguno de ellos, ¿Pensáis que el piano fue una evolución lógica del instrumento de los instrumentos de cuerda pulsada? Actualmente, no hay una producción significativa para estos instrumentos pero sí encomiables labores de investigación sobre su historia y sus sonidos por parte de estudiosos e interpretes, ya que no nos queda testimonio auditivo de los mismos, pero sí la música escrita para estos instrumentos por parte de los grandes compositores de nuestra historia. La música para clave, cuyo momento culmen llegó en el barroco fue poco a poco cayendo en desuso, con la aparición del Pianoforte de Cristofori,  sus posteriores modificaciones y la revolución que provocó (porque el pianoforte era de modernos) hizo que se introdujera en los hogares en el S. XIX (cual tele en el S. XX) como un completo instrumento que acompañaba  la vida familiar de la gente de época. Si en el Barroco la música era un bien exclusivo de la corte, en el romanticismo ésta pasa a dar el protagonismo al propio compositor, provocando una revolución en lo que a edición de partituras se refiere. Como podría pasar actualmente con las discográficas, fueron los editores de partituras quienes en aquella época se hicieron con un gran negocio musical. Si ahora es motivo de  orgullo y felicidad publicar un disco, imaginad entonces la alegría y satisfacción del propio compositor el saber que su música editada para piano se pudiera escuchar en cualquier hogar de Europa o América.  Sí, el S. XIX fué una revolución en muchos ámbitos, también para la música que pasó a ser más universal, pero también más íntima y libre en una reivindicación del yo musical.

En definitiva, ¡Qué muchas gracias Bartolomeo!

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Gracias Bartolomeo! Menos mal que en mi apellido falta una O! Copyright: ¡Yo misma!

¡Hasta el próximo artículo!

 

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¡Si buen músico quieres ser, técnica tendrás que aprender!

¡Hola! ¿Qué tal? Esta semana he empezado uno de mis propósitos de año nuevo, que en un alarde de originalidad consiste en ponerme a dieta y hacer deporte  ¿Cómo lleváis los vuestros? ¿Sois un poco más musicales? ¿Alguno ha dejado de fumar?  Yo por lo pronto sigo pesando lo mismo, así que ya os contaré la semana que viene.

Hoy os quiero hablar de un elemento muy importante a la hora de tocar un instrumento musical. Seguro que los musiqueros ya intuyen : Pues sí ¡La técnica!.

Detrás de la práctica de un instrumento hay horas y horas dedicadas a la técnica, ¿Pero cómo se adquiere? Pues que nadie se apure que yo os o cuento ¿Os acordáis de los cuadernillos Rubio? ¡Ah, qué tiempos! Además de volvernos muy sabios con grandes hits como Mi mamá me mima o La casa amarilla es bonita, hacía que nuestra caligrafía fuera cada vez más espléndida gracias a escribir frases con grafías cada vez más complicadas. En música pasa lo mismo, además de los libros de didáctica musical con la que aprenden nuestros peques, hay obras clásicas que fueron escritas con el propósito de adquirir más destreza y técnica con el instrumento pero aunque los tratados musicales han existido durante toda la historia de la música como forma para perpetuar nuestro legado musical (especialmente deliciosos los tratados de “como tañer….”) me voy a detener en un compositor, que para mi, es un referente en la adquisición de técnica pianística moderna se refiere; Carl Czerny (1791-1857) .

Compuso muchos estudios para piano, ¿pero sabéis? Cada estudio tiene su particularidad: Triadas, algunos donde se refuerza la mano izquierda, otros para perfeccionar el paso del pulgar con perfectas digitaciones…. ¡Un máquina! Nada se le escapaba a este hombre, hilaba tan fino y conocía de tal forma el instrumento de tecla que hoy día, raro es el pianista que no haya sufrido  practicado con uno de sus libros en el conservatorio. Los libros de Czerny son algo así como tu propio entrenador en casa, escoges el área que quieras trabajar así como la dificultad y ¡hale! ya tienes tu tabla para practicar sólo que en música, muy fácil y accesible, con diferentes dificultades pero muy variada a la hora de ejercitar determinadas técnicas. La obra de Czerny  está compuesta por más de 800 opus  casi todas dedicados a la práctica de la técnica, una producción musical que sirve aún hoy día como  entrenamiento para futuros pianistas ¡pero con mesura, estudiar no significa encorsetarse!.  Para los que os estáis adentrando en la música no penséis que os estoy hablando de alguien inaccesible porque su producción musical consta desde lo más básico a lo más complejo.

Aquí os paso uno de los libros de Czerny para adquisición de técnica pianística (que no aprendizaje, ojo,  lo de la Didáctica y pedagogía lo dejamos a KodalyBartok o a Carl Orff y sus metodologías)

https://ia700601.us.archive.org/27/items/imslp-exercises-for-beginners-op599-czerny-carl/PMLP08821-Practical_Method_for_Beginners.pdf

Si os iniciáis en el piano, puede ser muy útil con ejercicios sencillos y muy fáciles que se pueden practicar a diferentes velocidades. En este artículo debería ir una foto de como tengo mi libro de Czerny, pero como ahora mismo me encuentro en Madrid y el libro lo tengo en Córdoba os pongo una foto similar para poner mi inevitable rúbrica musical.

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No es mi libro de Czerny pero ponedle unos pentagramas y luce igual

 

¡Hasta el próximo artículo!

 

 

Si os ha gustado este pensamiento musical os animo a compartirlo en vuestras redes favoritas 🙂 Por otra parte ya sabéis lo que toca: primero daros las gracias por vuestros votos en los Premios 20 Blogs ¡Voy la segunda en la categoría musical! ¡Ah! ¿Que aún no me has votado? ¿Pues a que esperas? Aquí te digo como! 🙂

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Si habéis entrado en la página con vuestro usuario le dáis a votar este blog en un recuadro azul y atomáticamente os saldrá verde. Y a mí me saldrá la cara de contenta aunque no la veaís 🙂

¡Muchas gracias musiqueros! ¡Vaya contentura que llevo encima!

Lo confieso: ¡Yo también garabateé los libros del conservatorio!

¡Hola! Qué poco tiempo ha pasado desde mi última entrada, pero no me he podido resistir el compartir con vosotros unas cositas que he encontrado por casa. 🙂 Buscando unos papeles que necesitaba he encontrado algunos de los libros que utilicé en el conservatorio )entre otras cosas dignas de la arqueología musical más profunda). Siempre he sido de pintarrajear las cosas, pero hoy quiero compartir con vosotros algunas de ellas 🙂

1) La arpista Malota

arpista malota

 

Igual que en un libro de historia de pinta bigote al rey de turno, aquí se realiza lo mismo con alguna figura que saliera, que por la naturaleza del estudio musical, no abundaban. ¡Lápiz va!

 

2) ¿En que tonalidad está? Ay, no lo se ¡yo quiero jugar!

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Quizá en esta clase de entonación, mi mente tenía ganas de salir a jugar.

3) Entre flores y Músicas

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Este libro en concreto pertenecía a la clase de Ritmo. Un pentagrama sin ninguna anotación, es un pentagrama sin más pero uno con abundante trazo de grafito..¡Puede ser la bomba!. Es habitual que estén repletos de anotaciones para no olvidar lo que se aprende en clase siendo el equivalente musical a tomar apuntes aunque, bueno, las flores hacen de elemento decorativo para hacer más acogedora esta página.

4) Decorando el libro de Ritmo y Lectura 4

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Qué sosos algunos libros de Real Musical, menos mal que llego yo y le doy un toque de glamour con mis famosos “perdigones” . Mucho mejor, ¿no?

 

Estos son solo algunos de mis cientos dibujillos, que aún hoy día de vez en cuando ilustran con mi este blog. Y vosotros ¿También tenéis partituras decoradas? A mi me gusta verlas tan vividas y como si fuera un álbum de fotos, disfruto reencontrándome con  ellas. 🙂

¡Hasta el próximo artículo!

Si os ha gustado esta entrada, ya sabéis.. ¡ a compartir! Y  os ha molado lo que no está escrito podéis votarme en los Premios20Blogs . Aquí os lo explico 🙂

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Mirando partituras: Forma y textura musical

¡Hola,  ya estoy por aquí! ¿Qué tal musiqueros?

Llevo ya unas semanas que me estoy dedicando mi tiempo de piano al repertorio clásico que lo tenía un poco abandonado. Lo que más me gusta tocar son las sonatas del Clasicismo por sus delicados matices, su equilibrio y los recovecos que guardan su lectura. Me resulta deliciosa la estructura musical tan diáfana de esta época, ver como los acordes se repliegan (el llamado Bajo de Alberti)  y llenan las partituras de pequeñas huellas que se asemejan a pequeños caminos sonoros.

Es curiosa la sensación que produce un simple vistazo a una partitura, ya que solo por su forma destila su personalidad. Su estructuras dan una idea de como puede sonar… aunque a veces ¡nos podemos llevar sorpresas! Personalmente, cuando una nueva partitura cae en mis manos me fijo en su armadura y si veo que está plagado de alteraciones , ¡creo que estará mejor en las manos de otro! Pero no tengáis miedo, vamos a temporalizar la evolución de la música escrita y os animo que cuando tengáis la oportunidad de ver alguna analicéis lo que veis porque aún sin saber música, podéis sorprenderos como no es tan difícil ubicarla en el tiempo. Ya he hablado en otros artículos sobre la notación musical, que como ya sabéis  se refiere a las formas de escribir la música (que podéis consultar clickando aquí ) pero en esta ocasión nos centraremos en un pequeño análisis estético basándonos en el sistema de notación  internacional  para demostrar que a veces la música es oído, pero también vista 🙂

Edad Media

cuadrada

 

Renacimiento

jos

Barroco

fuga

Clasicismo

sonata

Romanticismo

bra

Modernismo y otras tendencias (S. XX en adelante)

cage

 

Igual que podemos distinguir las diferentes modas en el vestir y ubicarlas en el tiempo,  con la escritura musical pasa de forma similar ya que de un vistazo se puede escudriñar la historia que llevan tras de si la cascadas de signos musicales. Estas estructuras de las que os hablo  se pueden encontrar en la música escrita bajo el concepto de forma musical, la cual nos sirve para diferenciarlas de un solo vistazo. Es también la manera de la que nos servimos los músicos para darles el carácter necesario dependiendo de la obra. La forma musical, se transforma en una especie de DNI que comunica su forma, su sonido, de donde procede, cuando nació. Pero,  ¿Cuántas formas musicales hay? Muchas nacen en una época en concreto  lo que nos ayuda a situarlas en el tiempo tanto auditivamente como de forma física reconociéndolas en una partitura

Gavotas, preludios, conciertos, sinfonía, Oratorios, Suites…. son algunas de las formas musicales que podemos encontrar con sus estructuras reconocibles. Pero.. ¡Aún hay más! Otro factor que se utiliza a la hora de reconocer y analizar una partitura es mediante las  texturas musicales que no son más (¡ni menos!) que la disección de la masa de sonidos que ayudan también a la comprensión de una obra:

¿Tiene varias melodías?¿no?¿o es una melodía acompañada?¿Monodia?

Estos dos conceptos, el de la forma musical y la textura, son los que nos ayudan a la hora del  análisis de una obra, que van desde lo complejo a lo sencillo dependiendo en el tipo de análisis que se quiera realizar. No es tan difícil como parece, la observación y la curiosidad hacen el resto a no ser que queráis hacer un exhaustivo análisis formal, que ya son palabras mayores 🙂 Con esto, aprovecho para comentar a todos los que me escribís pidiendo consejo a la hora de abordar la carrera de musicología que lo más complejo que os podéis encontrar  son las asignaturas de  análisis, las cuales normalmente son estudiadas de una forma general  cuyo objetivo básico es saber reconocer los diferentes estilos en una partitura así como contextualizar y localizar las características principales de la misma.  Lo de profundizar va a vuestra elección 🙂 A los demás amigos de este diario seguro que os habéis dado cuenta que la música es algo que a veces se ve pero solo con los ojos repletos de sonidos, y ese no se qué que aún no he conseguido explicar.

Como tarea, probad a buscar partituras de los diferentes periodos estilísticos que os he puesto, veréis que en cada búsqueda, los resultados físicamente de una manera global tienen algo en común pero que también los diferencia de otros periodos. ¡Ah! Encontraréis también las partituras manuscritas, a veces parecen un laberinto y como varía su escritura según la época., otro tema es la transcripción de estos sonidos originales pero eso es otra historia historia… como todo en música.

¡Hasta el próximo artículo!

 

Si os ha gustado este artículo podéis compartirlo en los botoncitos que podéis encontrar un poco más abajo, también os recuerdo que participo en el Premio 20Blogs del Diario 20 Minutos en la categoría de Música a partir del 6 de Febrero que termina el periodo de inscripción, si también participáis podéis votarme en este link y si conocéis a alguien que también participe, podéis decirle que se pase por este Blog que nunca está de más conocer bitácoras nuevas 🙂

 

 

¿Interpretamos y escuchamos la misma música?

Sería muy difícil de explicar lo que uno siente cuando “hace música” o se emociona con ella y estoy segura que esto ocurre en todos los contextos musicales posibles. Cada persona crea un vínculo especial y único. En Twitter comentaba sobre la intencionalidad de la música pero un tuitero me recordó que no es la intencionalidad de la música solo la que hay que tener en cuenta sino también la del oyente y añado, la del ejecutante.

Esto me hizo reflexionar sobre la relación bidireccional de la música. La música sobre el oyente y el oyente sobre la  música. ¿Podemos cambiar el sentido de una música? ¿Hay una percepción realmente objetiva de ella? Podemos, como ha he dicho en otras ocasiones, mirar la música con ojos curiosos como quien mira una escultura con muchas aristas. Pero..aunque queramos mirarla así, ¿podríamos decir que lo único objetivo de la música es lo que hay escrito en una partitura?

Supongamos que tenemos que interpretar esto:

Tenemos una clave de sol y un pentagrama que indica la altura de las notas: Mi – Mi. También atrapado entre líneas está el compás 2/4 y también se podría indicar la velocidad exacta indicado con un número que indique el pulso de negra en el extremo superior. Estos conceptos están claros.

¿Y ahora? Ahora llega la magia.

Imaginaros que tenemos que interpretar este pasaje:

Veamos, tenemos el compás, la clave, el pentagrama, las notas que indican su duración… ¿y esos signos a los pies de cada pentagrama? Son signos de intensidad que  indican como tocar o cantar este pasaje. Vamos a centrarnos en el  tercer pentagrama. Estos signos dan pautas de  la intensidad de las  notas. Así  estos compases han de tocarse como si fuera una ola, de menos intenso a más en en la nota central (f) hasta diluirse en el último sonido.

Los que interpretamos música sabemos perfectamente como ejecutar un piano (p) .Significa que tenemos que hacerlo dulce y suave, conteniendo el peso de la mano para contener el sonido (hablo pensando en el piano, pero se puede extrapolar a cualquier instrumento incluida la voz) pero… ¿son todos los p iguales para todos?¿A lo largo de la historia de la notación el concepto de  p ha sido el mismo? Partimos de la base, claro, que la inclusión de estos signos fueron fruto de la necesidad del compositor y ejecutantes para poder ponerle forma física a lo que no se ve de la música.

La magia de la interpretación musical (porque un músico no toca una obra, la interpreta) es esta. Hay cosas que son seguras en una partitura, pero otras no se han logrado cuantificar no siendo algo cerrado. Aunque tengamos claros todos los signos musicales en una partitura¿Cómo sabemos que todos tenemos el mismo? ¿Será igual  hacer un p un día aciago que un día en el que parece que tu mundo se ha vuelto del revés? Quizá en la partitura habría que crear nuevos signos para los sentimientos para que ésta estuviera más completa, pero ahí está lo que no se puede cuantificar y por lo que la música adquiere ese halo de magia en cada interpretación. Es muy difícil que existan dos interpretaciones iguales de una misma música, porque son diferentes las manos que la tocan, el sentimiento que imprimen y la relación bidireccional que se establece entre ambos. Es por eso, que el sonido es magia y la escucha del mismo ha de ser atenta porque de dos interpretaciones aparentemente iguales puede haber un mundo entre ellas  porque no todos los aspectos de la música están escritos. Si la música pasa de manera superficial por nuestros oídos, escuchamos media música haciendo que  la otra mitad se pierda , como si fuera un eco lejano.

Edgar Degas. Músicos de la Orquesta (1872)
Con esto se puede imaginar la importancia del director del orquesta en la búsqueda del sonido y pensar de la importancia cuando un compositor dirige su obra es un momento mágico. ¿Os imagináis ver y escuchar el sonido de Wagner dirigiéndo su producción musical?

¿Qué se experimenta cuándo se lee una partitura?

A muchas personas  les llama mucho la atención cuando ven a alguien embelesado en la lectura  de una partitura como si estuviera leyendo una novela.

Realmente es así, estamos leyendo y en nuestra lectura estamos haciéndonos una idea de lo que tenemos ante nuestros ojos. La lectura de la música no sólo es un ejercicio que implica simultaneidad con un instrumento o nuestra voz (que también lo es), también es una labor silenciosa  de lectura atenta y concentrada que nos hace reflexionar sobre la música que tenemos delante.

Hay muchas formas de leerla así como  intencionalidad en su lectura. Haciendo paralelismo con la lectura no-musical hay quien lee solo porque le gusta como escribe ese autor, otros porque adoran esa temática, otros porque quieren evadirse en la lectura, otros porque quieren ideas para escribir o porque le obligan en su vida académica…. en fín, tantas lecturas como intenciones.

Igual que como os decía en post anteriores la música ha de ser tomada como una escultura para ver desde diferentes ángulos, uno de esos ángulos es la música desde un soporte escrito. Igual se puede pensar que para leer y analizar una partitura hay que tener un bagaje musical enorme, pero es una idea errónea porque podemos analizar a muchos niveles sin necesidad de ser unos expertos así que  todo depende de la intencionalidad de nuestro análisis.  Podemos ir de lo particular a lo general:

Una nota en un pentagrama es la misma estemos ante un Nocturno de Chopin, una obra de Prokovief o lo último de Pitbull ¡¡No hay que tener miedo!!.  La partitura es la democratización de la música y el lugar donde empieza todo. Podríamos que decir que una partitura es la partida de nacimiento de una obra, donde queda registrada porque …. ¿Dónde va la música que en ese momento no se está interpretando? Escribirla no es condenarla al olvido  es  hacer que siga sonando para siempre en el papel.

Muchos os preguntareis ¿Y qué pasa con la música del mundo que no se escribe como puede ser la de un pueblo perdido en África? Ahí es cuando entroncamos de nuevo con la etnomusicología y la búsqueda incesante de músicas en el mundo para que éstas no se pierdan. Por suerte, tenemos medios para que éstas puedan ser grabadas y conservadas pero claro, nunca es tan efectivo como la escritura musical como lenguaje más o menos unificado.

Con esto,  la lectura de una partitura es lo que la persona quiere que sea, se toque o no un instrumento. Hay quien solo quiere saber la melodía, hay quien le gustaría saber en que compás está la canción que le gusta, hay quien se está preparando su próxima clase de instrumento, hay quien lee una Misa barroca y búsca analogías entre melodía y letra, hay quien lee  y relee ese pasaje que no le sale, hay quien quiere vislumbrar la dirección sinuosa de una melodía principal, otros quieren saber la instrumentación de aquella ópera, otros leen una copia de una partitura manuscrita centrándose en los recovecos de su grafía, otros leen las notas que tienen que tocar para la clase de flauta en el cole y otros… nos miran con el rabillo del ojo en el metro.

Hay tantas maneras de leer una partitura como ramificaciones tiene la música. Al final no os he explicado que se experimenta al leer una partitura.. ¡¡¡ Venga!!! ¿A qué esperais para poneros manos a la obra para descubrirlo por vosotros mismos?

Para los valientes que se animen dejo la dirección de Mysicom. Web com muchísimos cursos y de calidad cuyos autores músicos y pedagogos  hacen de forma altruista. Yo estoy registrada y me parece muy práctico e interesante el material que van añadiendo para  todos los niveles

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