Cómo empezar a estudiar paleografía musical. Nociones básicas para futuros musicólogos

¡Hola musiqueros!

¿Qué tal la semana? ¿Intensa? Pues nada, a disfrutar este domingo con música o lo que surja,  Por mi parte hoy os quiero hablar de un tema que ha surgido a raíz de una consulta en el artículo dedicado a la  Paleografía musical. Como muchos sabréis y más si habéis o  estáis estudiando disciplinas relacionadas con la historia, la paleografía se refiere al estudio y análisis de los documentos escritos a lo largo de la historia. Como punta de lanza en esta disciplina, el análisis crítico es vital para realizar hallazgos que permitan completar la máxima información posible del documento fruto de estudio para clasificar y enmarcarlo en la historia.

Respecto a la paleografía musical, se centra exclusivamente en el estudio de la escritura musical lo que requiere grandes conocimientos sobre notación musical e historia de la música. A veces este estudio no está tan claro como echar un vistazo a un documento de canto gregoriano con notación cuadrada, donde es relativamente sencillo localizar el texto, estructura, así como hacernos una idea de su composición rítmica gracias al lenguaje. Muchas veces no está en cuestión de observar si se trata de un penta o tetragrama, o diferenciar una clivis de un punctum sino de una labor de estudio todavía más profunda ya que nos podemos encontrar documentos donde los neumas, no estaban sobre líneas adicionales sino sobre el texto a modo de recordatorio. ¿Cómo interpretarlo? ¿Cómo llegar a estas conclusiones? Es el estudio del documento lo que hace llegar a las diferentes conclusiones siempre bajo un riguroso análisis crítico. ¿Podemos hacer, nosotros, neófitos en la materia un análisis crítico? ¡Por supuesto! Para ello, es necesario argumentar y no aseverar valiéndose del propio conocimiento y de los estudios que precedan al nuestro porque así podremos sustentar nuestra teoría.

Como veis, el estudio de la paleografía histórica musical requiere de un bagaje cultural previo que ayude a conectar conceptos así como una metodología básica de investigación ya que esta disciplina no es solo el estudio de paleografría per sé ya que se trata de un campo multidisciplinar en el que confluyen historia, música e investigación en el que todos, estudiantes y expertos tienen algo que aportar.

Como musicóloga pienso que la bibliografía básica del estudio de la paleografía musical son las diferentes líneas de investigación así como la constante puesta al día de los nuevos descubrimientos documentales y la adquisición de una buena base en metodologías de investigación histórico musical.

A continuación os adjunto algunas referencias interesante que os pueden ayudar a profundizar sobre el tema.

¡Hasta el próximo artículo!

 

Referencias interesantes:

El Blog de Beatriz Montes (enlazo a artículo sobre notación bizantina)

ARRIBAS ARRANZ, F. Paleografía documental hispánica, 1968

No hay paleografía musical sin estudio de la notación musical 

Documental sobre la historia de la notación musical

 

Para pensar y contextualizar:

FUBINI, ENRICO: Estética de la Música, 2002

COOK, NICHOLAS. De Madonna al canto gregoriano: una muy breve introducción a la música, 2001

CLANCHY, J y BALLARD, B.: Cómo se hace un trabajo académico. Guía práctica para estudiantes universitarios (1997), Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2000

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Escritura musical: Más fácil de lo que piensas :-)

La música se pinta en el arte, se impregna en la arquitectura y la podemos tocar en una escultura. Pero la música también se escribe con lógica, no son solo signos que  recuerdan lo increíblemente estética que nos puede resultar la visión de una partitura. El arte  llama al arte y la escritura de la música tiene un algo que hipnotiza.

Podríamos estar horas admirando la belleza de su escritura como si fuera  una obra pictórica  pero se trata de  la Sonata para violín nº 1 en sol menor (BWV 1001) manuscrito por el propio Bach

La música tal como la escribimos es producto de una evolución a lo largo de la historia añadiendo más signos según las diferentes necesidades. De esto, surgieron también propuestas establecer otros sistemas de notación diferentes. ¿ Se puede simplificar la escritura de la música? ¿Ha llegado un punto en que quizá este sistema esté obsoleto? Personalmente creo que nuestra escritura musical es lógica, icónica, sencilla y bastante intuitiva para el aprendiz. Los signos musicales pueden ser tan sencillos o tan complicados según las barreras que nos pongamos. Así, se me viene a la mente otro sistema de comunicación ( llamémosle así) que no tiene nada que ver con la escritura alfanumérica: las señales viales.

Suena un poco raro, pero las señales de tráfico son universales, icónicas, sencillas y bastante intuitivas. Flechas, barras, triángulos, coches, camiones y hasta cervatillos aparecen en nuestras señales por lo que,aunque no sepamos conducir, sus signos  hacen intuir su significado.

¡Por aquí!

¡Precaución! !Retenciones!              Por deducción, más coches…   indica que puede haber más coches así que cuidadito.

En la música sucede parecido, si miramos los signos musicales con un poco de atención vemos que su evolución ha sido más que lógica. Para aprender, además de memorizar hay que realizar un ejercicio de reflexión e intuición ante su lectura ya que la notación musical no fué ideada por seres de otro mundo (bueno, que sepamos) sino ha sido realizada por personas para personas a lo largo de tantos siglos de historia musical y la verdad es que no lo han hecho nada mal porque pese a todo ésta ha llegado hasta nuestros días pudiendo  interpretar música de otras épocas bajo éste lenguaje universal siempre vivo. Es como si fuera una botella con un mensaje dentro que se lanza al mar y siglos después alguien la encuentra y  lee sin problemas el papel escrito en su interior.

Volviendo con el ejemplo anterior de las señales de tráfico, vamos a verlo pero con notación musical actual que acabo de hacer  de mi puño y letra en algo tan mundano como un post-it. 🙂

– En el  primer Post-It tenemos una p (piano) que se suele encontrar justo debajo del pentagrama  y que indica sonido délicado y más débil. Para intensificar su efecto, se    duplica la p.
– En el segundo ejemplo . tenemos estos signos de intensidad en el que se irá aumentando y disminuyendo el sonido según lo que abarque el signo. (muy similar a los signos matemáticos)
– Último ejemplo: Las corcheas. Es lo mismo, solo que al cortarlas, el rabito queda suelto 🙂 Tiene una lógica muy tierna.

Resumiendo, hay veces que quizá lo que nos parece complejo encierra una inusitada sencillez si lo miramos con atención. La música y su escritura puede parecer complicada pero si tenemos en cuenta que es producto de una evolución lógica perdurable en el tiempo,  una visión atenta de los signos puede ayudarnos a comprender la música y sus matices a la hora  de su interpretación (lo que se ve y lo que no).  Por lo tanto, la comprensión de los signos musicales requieren además una visión sin barreras de la música, asociando ideas y desarrollando nuestro pensamiento más lógico.  ¿Quién dijo que la música era aburrida? 🙂

Que no de miedo la lectura de  una partitura, porque en ella están pintados los sueños. 

(¿Os acordais de los  diccionarios del artículo anterior? Ellos os pueden ayudar a desgranar signos y a picaros más la curiosidad 🙂 )

¿Interpretamos y escuchamos la misma música?

Sería muy difícil de explicar lo que uno siente cuando “hace música” o se emociona con ella y estoy segura que esto ocurre en todos los contextos musicales posibles. Cada persona crea un vínculo especial y único. En Twitter comentaba sobre la intencionalidad de la música pero un tuitero me recordó que no es la intencionalidad de la música solo la que hay que tener en cuenta sino también la del oyente y añado, la del ejecutante.

Esto me hizo reflexionar sobre la relación bidireccional de la música. La música sobre el oyente y el oyente sobre la  música. ¿Podemos cambiar el sentido de una música? ¿Hay una percepción realmente objetiva de ella? Podemos, como ha he dicho en otras ocasiones, mirar la música con ojos curiosos como quien mira una escultura con muchas aristas. Pero..aunque queramos mirarla así, ¿podríamos decir que lo único objetivo de la música es lo que hay escrito en una partitura?

Supongamos que tenemos que interpretar esto:

Tenemos una clave de sol y un pentagrama que indica la altura de las notas: Mi – Mi. También atrapado entre líneas está el compás 2/4 y también se podría indicar la velocidad exacta indicado con un número que indique el pulso de negra en el extremo superior. Estos conceptos están claros.

¿Y ahora? Ahora llega la magia.

Imaginaros que tenemos que interpretar este pasaje:

Veamos, tenemos el compás, la clave, el pentagrama, las notas que indican su duración… ¿y esos signos a los pies de cada pentagrama? Son signos de intensidad que  indican como tocar o cantar este pasaje. Vamos a centrarnos en el  tercer pentagrama. Estos signos dan pautas de  la intensidad de las  notas. Así  estos compases han de tocarse como si fuera una ola, de menos intenso a más en en la nota central (f) hasta diluirse en el último sonido.

Los que interpretamos música sabemos perfectamente como ejecutar un piano (p) .Significa que tenemos que hacerlo dulce y suave, conteniendo el peso de la mano para contener el sonido (hablo pensando en el piano, pero se puede extrapolar a cualquier instrumento incluida la voz) pero… ¿son todos los p iguales para todos?¿A lo largo de la historia de la notación el concepto de  p ha sido el mismo? Partimos de la base, claro, que la inclusión de estos signos fueron fruto de la necesidad del compositor y ejecutantes para poder ponerle forma física a lo que no se ve de la música.

La magia de la interpretación musical (porque un músico no toca una obra, la interpreta) es esta. Hay cosas que son seguras en una partitura, pero otras no se han logrado cuantificar no siendo algo cerrado. Aunque tengamos claros todos los signos musicales en una partitura¿Cómo sabemos que todos tenemos el mismo? ¿Será igual  hacer un p un día aciago que un día en el que parece que tu mundo se ha vuelto del revés? Quizá en la partitura habría que crear nuevos signos para los sentimientos para que ésta estuviera más completa, pero ahí está lo que no se puede cuantificar y por lo que la música adquiere ese halo de magia en cada interpretación. Es muy difícil que existan dos interpretaciones iguales de una misma música, porque son diferentes las manos que la tocan, el sentimiento que imprimen y la relación bidireccional que se establece entre ambos. Es por eso, que el sonido es magia y la escucha del mismo ha de ser atenta porque de dos interpretaciones aparentemente iguales puede haber un mundo entre ellas  porque no todos los aspectos de la música están escritos. Si la música pasa de manera superficial por nuestros oídos, escuchamos media música haciendo que  la otra mitad se pierda , como si fuera un eco lejano.

Edgar Degas. Músicos de la Orquesta (1872)
Con esto se puede imaginar la importancia del director del orquesta en la búsqueda del sonido y pensar de la importancia cuando un compositor dirige su obra es un momento mágico. ¿Os imagináis ver y escuchar el sonido de Wagner dirigiéndo su producción musical?

Cuando el lienzo es una partitura. ¿Se escribe todo lo que se oye? ¿Se oye todo lo que se escribe?

Estos días he estado reflexionando en el blog sobre la música que se oye en los cuadros, pero ¿ qué pasa cuando lienzo es una partitura? A lo largo de la historia de la Música el hombre ha ido sintiendo la necesidad de ir plasmando práctica musical sobre   el papel. siendo su escritura una fuente de la trasmisión del conocimiento y la cultura.

Ya desde el Antiguo Egipto hay pruebas de que la música se escribía aunque desafortunadamente no se haya podido descifrar.

Demos  gracias pues,  a  a  dos figuras importantísimas para la Historia de la Notación , Guido DarezzoFranco de Colonia   ,  ya que sus aportes en la Edad Media  hicieron que  nuestra notación haya  llegado a ser lo que es  ¿Evolución lógica porque no había otra forma de escribir la música? ¡Quién sabe! . Esta pequeñísima introducción sirve para centrarme en  el actual  Sistema Gráfico Occidental   instaurado  como lenguaje universal de la música  sin olvidar, claro,   las muchas formas de escribirla, tantas como culturas y personas. En una partitura, todo lo que está escrito tiene sentido para quien la lee, las palabras, los números, signos inimaginables, las líneas , barras, puntos…. Así,  independientemente de su complejidad,  la escritura musical forma parte de un todo que  estalla en una explosión de sonidos, sonoridades y atmósferas musicales  en cada interpretación

Cada partitura  indica por la  forma particular  de estar constituida, el  tipo de repertorio que se está leyendo o analizando.  He tomado de ejemplo esta canción infantil  escrita en  Do Mayor,  a una voz y  pensada para cantar( no siendo excluyente poder interpretarla con otros instrumentos y acompañamientos)

Parece sencillo, ¿no? Pues vamos a ver que podemos sacar de esta música pintada en una partitura 🙂

–  Al comienzo justo encima del primer pentagrama, se lee  Allegretto determinando así el caracter y la velocidad a la que se  puede interpretar (si leemos lento u adagio  ya os podeis imaginar,¿no?)

– El  2/4  indica el compás, esto es, la métrica de la canción.

–  Varios tipos de  líneas: divisorias que establecen lo que contiene cada compás y una barra final doble para indicar el final de la canción.

– Dos tipos de  signos de silencio que varían según su valor. Supongo muchos ya habreis oido hasta la saciedad que  el silencio también forma parte de la música y por ende, de una partitura así que no digo nada.

– Un  9 encima del segúndo pentagrama que  señala que nos encontramos en el compás 9. Estos números son muy útiles a la hora de leer para no perdernos y ubicarnos en la partitura.

– Por supuesto, tenemos corcheas (que pueden estar unidas o no) y negras que están ancladas sobre las 5 líneas del pentagrama  que  establece  la altura y el nombre de cada nota según la clave que se tenga.

– Clave de sol en 2ª porque justo su “barriga” está en la segunda línea, lo que quiere decir que Sol será nuestra nota de referencia al nombrar las demás.

Esto es,  en definitiva,  el lenguaje universal de la música, donde cada elemento ayuda a poder trasmitir la expresión musical de una cultura procurando que ésta  no se pierda llegando intacta hasta nuestros días. La música se transforma en un lienzo donde nada está al azar en el que  cada pincelada es un paso más para la expresión musical. Por supuesto, en una partitura no están todos los signos que nos gustaría porque ¿ cómo expresar el sentir de un músico? Lo que para mi es Alegretto ¿Qué es para tí? ¿Reproducimos fielmente lo que un compositor siglos atrás plasmó en una partitura? Eso nunca lo sabremos, pero se ha escrito y reflexionado mucho sobre ello. ¿Existirá la reproducción fidedigna perfecta de una obra del pasado?  Es complicado saberlo,  porque hay características de la música inherentes a los sentimientos , imposible de  plasmar en un pentagrama. Esto hace,  que  cada interpretación sea  única para el   legado musical  a través de siglos de Historia y   hace  que  permanezca  perenne en ese lienzo que es la música.

Ahora que ya tenemos un contexto, os  dejo con esta reflexión del título: ¿Se escribe todo lo que se oye? ¿Se oye todo lo que se escribe?

9ª Sinfonía de Beethoven.
Se multiplican los pentagramas, y la barra de la izquierda agrupa los diferentes instumentos musicales que tocan a la vez ¿Qué más ves?

Partitura Manuscrita de Bach.
¿Qué puedes distinguir de lo escrito? ¿Crees que la grafía musical ha ido evolucionando según necesidades?

Para terminar, además de los Links para ampliar conocimientos sobre este tema teneis   un video animado de la  Warner donde la  grafía musical es la que pinta de verdad la partitura. 🙂

Enlace para taller de Paleografía musica de Beatriz Montes, de la que tuve suerte de ser alumna http://tallerdepaleografiamusical.blogspot.com.es/

Una breve historia de la Notación Musical http://rincones.educarex.es/musica/images/stories/notacion.pdf

¿Qué se experimenta cuándo se lee una partitura?

A muchas personas  les llama mucho la atención cuando ven a alguien embelesado en la lectura  de una partitura como si estuviera leyendo una novela.

Realmente es así, estamos leyendo y en nuestra lectura estamos haciéndonos una idea de lo que tenemos ante nuestros ojos. La lectura de la música no sólo es un ejercicio que implica simultaneidad con un instrumento o nuestra voz (que también lo es), también es una labor silenciosa  de lectura atenta y concentrada que nos hace reflexionar sobre la música que tenemos delante.

Hay muchas formas de leerla así como  intencionalidad en su lectura. Haciendo paralelismo con la lectura no-musical hay quien lee solo porque le gusta como escribe ese autor, otros porque adoran esa temática, otros porque quieren evadirse en la lectura, otros porque quieren ideas para escribir o porque le obligan en su vida académica…. en fín, tantas lecturas como intenciones.

Igual que como os decía en post anteriores la música ha de ser tomada como una escultura para ver desde diferentes ángulos, uno de esos ángulos es la música desde un soporte escrito. Igual se puede pensar que para leer y analizar una partitura hay que tener un bagaje musical enorme, pero es una idea errónea porque podemos analizar a muchos niveles sin necesidad de ser unos expertos así que  todo depende de la intencionalidad de nuestro análisis.  Podemos ir de lo particular a lo general:

Una nota en un pentagrama es la misma estemos ante un Nocturno de Chopin, una obra de Prokovief o lo último de Pitbull ¡¡No hay que tener miedo!!.  La partitura es la democratización de la música y el lugar donde empieza todo. Podríamos que decir que una partitura es la partida de nacimiento de una obra, donde queda registrada porque …. ¿Dónde va la música que en ese momento no se está interpretando? Escribirla no es condenarla al olvido  es  hacer que siga sonando para siempre en el papel.

Muchos os preguntareis ¿Y qué pasa con la música del mundo que no se escribe como puede ser la de un pueblo perdido en África? Ahí es cuando entroncamos de nuevo con la etnomusicología y la búsqueda incesante de músicas en el mundo para que éstas no se pierdan. Por suerte, tenemos medios para que éstas puedan ser grabadas y conservadas pero claro, nunca es tan efectivo como la escritura musical como lenguaje más o menos unificado.

Con esto,  la lectura de una partitura es lo que la persona quiere que sea, se toque o no un instrumento. Hay quien solo quiere saber la melodía, hay quien le gustaría saber en que compás está la canción que le gusta, hay quien se está preparando su próxima clase de instrumento, hay quien lee una Misa barroca y búsca analogías entre melodía y letra, hay quien lee  y relee ese pasaje que no le sale, hay quien quiere vislumbrar la dirección sinuosa de una melodía principal, otros quieren saber la instrumentación de aquella ópera, otros leen una copia de una partitura manuscrita centrándose en los recovecos de su grafía, otros leen las notas que tienen que tocar para la clase de flauta en el cole y otros… nos miran con el rabillo del ojo en el metro.

Hay tantas maneras de leer una partitura como ramificaciones tiene la música. Al final no os he explicado que se experimenta al leer una partitura.. ¡¡¡ Venga!!! ¿A qué esperais para poneros manos a la obra para descubrirlo por vosotros mismos?

Para los valientes que se animen dejo la dirección de Mysicom. Web com muchísimos cursos y de calidad cuyos autores músicos y pedagogos  hacen de forma altruista. Yo estoy registrada y me parece muy práctico e interesante el material que van añadiendo para  todos los niveles

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