¿Qué es la paleografía musical?

¡Hola! Aquí estoy de nuevo, ya estamos casi rozando el verano…¡Una de vacaciones por favor!

Hoy os quiero hablar de una disciplina que particularmente me encanta, muy entrocada con el área de notación musical, La paleografía es el estudio e interpretación de los documentos antiguos para su posterior transcripción. Para ello, hay que ser un extremo conocedor de las grafías y el contexto social e histórico del momento. Abreviaturas, notas al margen, posibles errores de escritura (¡Sí! Entonces, también había borrones, faltas de ortografía, palabras que no caben en la línea y acaban de forma microscópica), nada se escapa en el estudio paleográfico histórico.

Un bonito documento de 1744.  Paleografía histórica: Sirviendo de inspiración a médicos de todo el mundo para escribir Paracetamol y Omeprazol en sus recetas.

Tanto en la paleografía histórica como en la musical, se realiza un estudio minucioso del documento para realizar su transcripción (o por lo menos resolver algunas hipótesis), enmarcarlo en la historia, y de ahí poder encontrar similitudes y diferencias con otros documentos de la época y de ahí poder encontrar un camino que  de respuestas 🙂 Seguro que estaréis pensando su similitud con la  Notación musical. La paleografía musical, es un concepto mucho más específico, ya que la notación se refiere a la escritura de la música en las diferentes épocas hasta la actualidad y la paleografía incide más en la grafía y sus particularidades para descifrar con rigurosidad, la forma de escribir la música en otras épocas de las que no se dispone de muchas fuentes de investigación. Un ejemplo de ello, y que me maravilló en su momento, es el caso de la Notación bizantina, proveniente de la Liturgia bizantina del Imperio Romano de Oriente, concretamente la que se produce entre los S. IV y XI, los signos, cambiantes con el tiempo se refieren a la altura y la intensidad como un referente a la hora de leer los textos de la liturgia (ecfonéticos para la la lectura y neumática para el canto). La melodía tenía el único acompañamiento del isón que es una especie de bajo continuo que ejecuta en uno de los 8 modos de la música bizantina. ¿Y cómo diferenciar una y otra? ¡Buena pregunta! La notación bizantina, se encuentra en permanente estudio, y os aseguro que es apasionante. Bueno, sólo una pista. La notación bizantina siempre en griego 🙂

Ejemplo de notación bizantina neumática.
Ejemplo de notación bizantina neumática. Con esto podéis ver como los signos hacen de “recordatorio” para la interpretación del texto litúrgico. Algunos estudios consideran que estos neumas, fueron el origen de la notación latina (utilizados para los textos litúrgicos de ocidente) Personalmente, yo lo considero una evolución lógica, ya que todos todos tenemos la necesidad de recordar y quizá se perdió el miedo a realizar indicaciones en un soporte escrito tan excepcionales en su época. Pero claro, esto es mi opinión única e instranferible.

 

 

 

 

 

Como veis, el tema da para muchísimo, os animo a que investiguéis sobre el tema, ya que es un campo en constante estudio, y cada descubrimiento se convierte en un trozo más para la memoria musical de nuestra historia.

¡Hasta el próximo artículo!

 

Si os ha gustado, podéis compartirlo con las personas os gustéis y ya que estoy, os cuento un chisme. ¿Sabéis que actualmente trabajo transcribiendo documentos? Vale, No son tan molones, pero me gusta 🙂