Naturalidad musical : ¿Te animas a hablar el idioma de la música?

Uno de los aspectos más satisfactorios del aprendizaje musical  es ese momento en el cual pensar en música se convierte en algo natural, como leer o hablar nuestra lengua materna.  ¿Habéis sentido esa sensación ? Sí, cuando la música transforma  en la extensión de uno mismo.

No me ciño especificamente a tocar un instrumento. ya que puede extrapolarse a las pequeñas conquistas que vayais dando en el aprendizaje musical en el que os centreis: tanto en asuntos más prácticos como teóricos.  Muchas veces escucho lamentos acerca de  los progresos musicales que se dan, y yo contesto que el verdadero avance es interiorizar lo que se aprenda. Es decir, maximizar tus pensamientos en música todo posible.

Con esto se me vienen a la cabeza muchos ejemplos. Imaginemos por un momento que estamos a prendiendo a pintar, quizá no seamos muy diestros con el pincel mientras aprendemos técnicas, pero como dicen por ahí  hay que veces que los árboles nos impiden ver el sol, nos ponemos nerviosos, no disfrutamos y solo nos fijamos en lo bien pinta el profesor . Yo propongo una cosa, ¿Por qué no disfrrutar con lo que hemos aprendido y afianzarlo? Siguiendo con el ejemplo, pongamonos en el supuesto que nos han enseñado  a pintar casitas (sí, es lo primero que se me ha venido a la cabeza). Nuestra primera reacción es decir: ¡¡¡ Madre mía!! ¡¡Qué porquería de casitas!! Vale, quizá sean un poco rudimentarias pero … ¡¡¡¡ Son tus casitas !!! Casitas que cada vez serán más bonitas, con más recursos y lo más importante: tendrán una parte de tí. Lamentarse de lo poco que sabe uno no sirve de nada. ¡Mirar a los demás está muy bien siempre que sea para aprender y compartir!

Lo mismo pasa en la música, lo poco o mucho que aprendas disfrútalo y haz de algo pequeño algo grande! En base al propio  conocimiento que vayas afianzando :

– ¿Que has aprendido tres acordes? Busca canciones que contenga esos tres acordes y ponte manos a la obra.

– ¿Estás estudiando los diferentes estilos musicales? Escuchalos, aprende a diferenciarlos y utiliza el diferente vocabulario musical que estás aprendiendo en lo que puedas reconocer en la música que estás oyendo.

– Que estás aprendiendo a solfear (leer ritmo y entonar)  y estás con el 2/4 y DoM pues nada, ¡a por ello!

Con la práctica, se aprende a utilizar el lenguaje de la música  y llegar a ese instante en donde pensar en música se convierte  natural haciendo de lo que sabes, tus primeros pensamientos en músicales que formarán para siempre parte de tí.
El músico en toda su amplitud y contextos maximiza sus recursos y aunque siempre está en constante aprendizaje ,es la naturalidad con la que se expresa en música lo que hace de ello una experiencia única.

Por eso os animo a que con lo que aprendais sea cual sea vuestro nivel y  disfruteis con vuestros conocimientos este mundo musical en el que todos tenemos cabida 🙂

 

20130828_205733-1
Con casitas o sin ellas, ¡¡ A pensar en música!!

 

 

Gesamtkunstwerk ! Pequeña reflexión sobre el arte en el inmenso mundo de Richard Wagner

Este año se conmemora el bicentenario del nacimiento Richard Wagner (1813-1883) así que imaginad la fiesta musical que hay en el  Festival de Bayreuth . Como sabréis muchos , este festival tiene su origen en el propio Wagner ya que logró construir un entorno adecuado en el que poder representar su obra  lo que nos da una idea de porqué es   el máximo exponente de la música hasta sus últimas consecuencias. Hoy quiero remarcar un termino que acuñó el propio compositor y que nos puede servir a la hora de pensar en música: Esto es, Gesamtkunstwerk , obra de arte total para nosotros.

Bien, este concepto de obra de arte total que tenía Wagner era un pensamiento lógico viendo la magnitud de su producción artística, en la que además de centrarnos en la creación  musical ¿Por que no extrapolar la puesta en escena a todas las artes posibles? ¿Os acordáis de  lo que os he mencionado en otros artículos sobre la visión de la música como una escultura?  Wagner fué un paso más allá,  ¿Por qué no poner en marcha una maquinaria artística que ayudara representar su obra tal como el la imaginaba ?¿Por qué no condensar todas las disciplinas artísticas en una?  Esto hizo que el compositor se planteara la intepretación de su música como una gran obra  en la que la música es  uno de los  elementos que al unir con las demás disciplinas artísticas  hicieran   que de forma global  el espectador puediera sentir  una experiencia multisensorial  dentro de la plena libertad de Wagner sobre la concepción de su creación musical .  No iba muy desencaminado  dotando tanta importancia a la música como a sus multiples contextos  dejando así  una huella imborrable en el  Pensamiento Musical hasta nuestros días. Pero, ¿Cómo representar esa obra de arte total?

¿Cómo expresar los olores? ¿ Cómo sentir el tacto fresco de la hierba? ¿Cómo traer las olas del mar a tus pies?

Wagner logró  impregnar su pensamiento acerca de la estética del arte debido a su concepto del arte y las artes  plasmándolo  en su  obra, desarrollándola  en varios planos artísticos conceptuales y contextuales pero. ¿Sería posible concentrar  todas las artes o sería inevitable dar a la música el papel principal para que ésta no se diluyera ante la densidad artística? Esto es el  concepto de obra  de arte  total: La experiencia sublime de la estética, de lo bello, del teatro, la filosofía…  aunando la diversificación las artes en una sola como una gran  escultura que se viera desde cualquier horizonte .A lo largo de su producción musical iría centrando su obra  en los recovecos de la  creación musical… ya que la obra de arte total, era mucha obra….

La obra de Wagner  está concebida desde el arrebatador espíruto romántico  siendo  una extensión de su propio yo hasta el infinito  , para que  la sal y el olor a mar de   un  holandes Errante se sintiera  entre las butacas y donde  el sol del atardecer pudiera guardarse en un tarro de cristal.

Creo que a veces, hay  músicas tan grandes que su contexto  se queda  mudo  porque solo desde la primera nota ya envuelve todo lo que toca. Wagner supo entonces  ver con esa mirada tridimensional  haciendo de su  música un  pensamiento perpetuo que llega hasta nuestros días arrasando con todo lo que toca.

Para ampliar:

http://www.wagnermania.com/

http://www.wagneroperas.com/indexwagneroperas.html

Música: un juego de miradas

Como sabeis, la música  no es solo la partitura  y  su interpretación en el  instrumento. La música es escultura en movimiento es  mirada y expresión.  Los músicos  y aficionados necesitamos del propio cuerpo para poder dibujar estelas en el cielo.

Como representación del sonido en movimiento  tenemos la  danza, pero incluso ella necesita de un elemento conductor que ayuden a los bailarines a expresarlo  por medio de un coreógrafo que ayude a expresar en un sentimiento común la música en danza pero de forma simultánea también   pasa en la interpretación musical, ya que sin una figura que sirva de canalizador de de una música esta se puede diluir en el aire.  Cuando dos o más músicos se reunen para tocar, el juego de miradas es el que hace que su música sea una y se cree un lenguaje más allá de las palabras en la que el cuerpo  y las miradas sean una parte más de la música. Fijaros cuando vayais o veais un concierto por la tele, en como  los músicos son vista y  tacto más allá de la ejecución de la pieza en su intrumento. Si por contra, observais que el músico no mira a su director  la  interpretación de vuelve líenal y un tanto fría. Por eso y más factores, también el sonido depende de la relación que un director de orquesta o de coro establezca con la agrupación. ¿y cómo se hace eso? ¡Exacto! Con la mirada y el cuerpo

Pero este juego de miradas no depende solo de un gran grupo de músicos, también en  la soledad de nuestro instrumento ( en mi caso el piano. que solemos ser interpretes solitarios) el cuerpo forma parte de nuestra interpretación siendo el movimiento ondulante del mismo el que  nos ayuda repartir el peso que aplicamos a la nota que estamos tocando según el caracter que le queramos dar. En el caso de que estuviéramos acompañando a un intérprete (un cantante, un guitarrista) nuestro cuerpo sería indicador de las entradas y salidas que éste tendría que aplicar.También, una mirada furtiva hace que sin palabras el interprete conozca nuestras intenciones.

¿Cómo resumir la música en una mirada? En Twitter suelo colgar muchas fotos   de grandes  compositores  que marcaron la historia musical  ya que me llama la atención la fuerza que pueden transmitir. Mirar una partitura es también sentirla  ante nuestro ojos. ¿Qué opináis? Una postura rígida solo condicionaría nuestro sonido y  por eso, una de las primeras cosas en las que se hace hincapié a la hora de aprender un instrumento es dejar la rigidez fuera ya que eso encerraría el sonido en un cuerpo en el cual  no fluye  la música a ninguna puarte, poniéndo límites a la amplitud del sonido.

Aquí os pongo algunos ejemplos de música y movimiento que os decía antes:

No es solo alguien tocando¿ no? Mirad la expresón de Grieg, taciturna, se desliza sobre la partitura.Su postura sugiere profundidad en el teclado.

¿Qué decir de Copland dirigiendo? ¿Qué os sugiere¿ Con esa amplia sonrisa la orquesta puede interpretar luminosidad y brillantez que se aúnan en un pasaje que les empuje  más  aún de lo que elllos pensaban hacia esa luz sonora.

La mirada y el cuerpo de Bernstein sugieren fuerza, ¿que puede pensar un músico que vea ese rostro? ¡Cuántas cosas cosas puede transmitir esa mirada !

Quizá esto os puede ayudar a pensar en como experimentais el sentir musical ya que es  un concepto algo complicado de explicar porque   es nuestro cuerpo el que agarra los sonidos uno a uno haciendo que estos recorran  nuestro yo interior (Sí, ese que solo vemos cuando nos olvidamos de todo lo que nos rodea.) Cuando escucho música  o toco el piano siento como la música dirige mis movimientos para poder representar el sonido que siento y que quiero oir.

Para terminar, os dejo esta idea  que para mi  resume el sentir de un músico:

La música sale de la partitura, el sonido de dentro de mi.

Quiero aprender música ¿Por dónde empiezo?

En el artículo anterior hablaba sobre perder el miedo al aprendizaje musical ya que la música aunque a veces nos parezca lejana, es  accesible para tod@s. Vale, eso está muy bien pero… ¿Por dónde empezar?

Todo tiene un comienzo. Primero, tenemos que hacer un ejercicio de reflexión ¿Qué esperamos de la música? ¿dónde queremos aplicar lo aprendido? ¿Quieres tocar un intrumento? ¿Qué repertorio quieres tocar? Son muchas preguntas que tenemos que respondernos antes de empezar para poder acudir a las fuentes adecuadas.

Como músico formada en Conservatorio, en Educación  Musical y en Musicología he podido comprobar las diferentes formas para aprender y vivir  música. Visto que ésta se puede presentar de muchas maneras, la experiencia me dice que la forma más efectiva es adaptarla al alumno. El aprendizaje en el Conservatorio da muchas alegrías pero también desvelos. La distancia a aquellos años me hace pensar que pese a la completa formación, ésta no se adapta al alumno dotando el aprendizaje de   una cierta rigidez en la que es el aprendiz  el  que se tiene que adaptar a la música sin darse casi cuenta de lo que pasa alrededor. Cuando yo estudié era algo así como un “la letra con sangre entra”  y con los años,  reconozco que esa adrenalina musical se echa algo de menos porque ,aunque duro,se aprende a sentir la música con mucha intensidad después de un largo proceso (en el periodo de conservatorio, la amas y hay veces que llegas a aborrecerla) .Quizá haya cierta ausencia  de  un ejercicio íntimo  de reflexión musical y  aunque es cierto, y más que el los primeros años, que  el aprendizaje  de  técnica y  teoría es  vital para un músico también   es  igual de importante reflexionar acerca  de nuestro sentir musical y de las relaciones que establecemos con la música  para  ayudarnos  a  pensar qué  músico queremos ser.

Intentad ver la música como un puzzle enorme en el cual no importa  la pieza por la que empeceis, ya que  después de armar las primeras   piezas la curiosidad os pedirá seguir construyéndolo , y las piezas que no conseguíais encajar, un día como  encajarán entre sí casi sin daros cuenta.  Para ello, tenéis que pensar la funcionalidad  de  lo que queréis aprender.

Os pongo ejemplos de este gran puzzle musical. Si entrais en un coro (experiencia que os recomiendo y estoy segura que os acogeran con los brazos abiertos) a veces no es requisito  leer música pero  poco a poco, el cuerpo pide saber ¿Qué estoy cantando?¿Cómo es? Así esta experiencia musical  lleva  a completar tu puzzle con  notas, signos de expresión, ritmos…. es la funcionalidad de tú música.  Poniéndo otro ejemplo, empezáis con un intrumento como la guitarra y antes de nada hay que plantearse estas cuestiones  ¿Qué quereis tocar?¿Para qué? No tenéis nociones de música así que primero hay  familiarizarse con el instrumento ¿Y después? Aprender armonía sencilla con  acordes para podernos acompañar, notas, tonalidades… Nuestro puzzle entonces, empieza por otro sitio y después hasta donde se quiera llegar. Lo importante es saber el qué y por qué queremos aprender. A partir de ahí: la música que quieras hacer.

Entonces, ¿habéis pensado por dónde comenzar vuestro puzzle?  La música es reflexión y una forma de encontrarse con uno mismo. Hay tantas personas como músicas. Tantas músicas como personas.  Todas a un ritmo y formas diferentes pero siempre  formando parte de ella.

Pierre Auguste Renoir: Yvonne y Christine Lerolle al piano (1897)
Aprender música, mejor en compañía. Sea en la web 2.0. o con amigos. que os puedan orientar 🙂

Música, el diario del mundo.

Explosión de combinaciones de sonidos nunca escuchados,  nuevas ideas que se escapan de lo que se describe en una partitura, un pensamiento diferente y nuevo. ¿ Por qué no darle una vuelta de tuerca a la música? La música clásica nos cala hasta los huesos, es emocionante y maravilla las cotas de perfección y belleza que puede alcanzar, pero el mundo cambia y las sonoridades también. La música del S. XX se caracteriza por ser un crisol de sonidos, nuevas grafías  y reflexiones musicales fruto de la perspectiva de la historia. Hasta principios del siglo pasado, la música fué fluyendo cómoda y galante en su equilibrio total, pero el mundo comenzó a girar cada vez  más rápido y con más fuerza y con el, ideas , perspectivas y ganas de mirar la realidad de una forma diferente.

Y la música se fue convirtiendo en escultura, arquitectura, pintura, imagen y en definitiva, cualquier soporte en el que todos los sentidos formaran parte.

En 1865 el  preludio de” Tristán e Isolda” de Wagner marcó el fín de la tonalidad, el exotismo de modal de Puccini, el sentido onírico de Debussy cuya estética lleva a lugares perdidos en los sueños fué llevando a la búsqueda incesante de nuevas formas de expresión musical  que desembocaría en un mundo de vanguardia que empezaría a desarrollarse más profundamente en el primer tercio del S. XX . Paralelamente, la vida en general, fue cambiando a un ritmo verteginoso. ¿ Cómo no iba afectar este hecho al arte en general? ¿Cómo expresarse en un mundo que empieza a cambiar sin darnos  apenas tiempo a alcanzarlo? Y como fuegos artificiales, la música explotó en en miles de ramilletes luminosos en el transcurso de una nueva historia.

Hago un breve apunte de una de las muchísimas nuevas corrientes musicales  que siempre me ha llamado la atención:  La democratización del sonido y la rebeldía tonal.

El compositor Arnold Schönberg, ideó en 1923 el “Método de Composición de doce Sonidos” dando  lugar a la música dodecafónica y más tarde al serialismo gracias a sus famosísimos discípulos, compositores de la talla de  Webern y Alan Berg. En este sistema, los 12 sonidos que componen cada escala cromática son tratados por igual.

No hay equilibríos, no hay sonidos que imperen sobre otros, no hay finales ni principios que podamos reconocer. Schönberg hizo que todos los sonidos de cada serie dodecafónica tuvieran la misma importancia: sin repeticiones, 12 sonidos, 12 impulsos. Este estilo de composición  podemos intuir que  está alejada de la  música tonal (donde nuestro oído se encuentra cómodo y encuentra su propio equilibrio), pero este hecho, permite ver la música desde un punto de vista diferente. El dodecafonismo tiene una doble estructura, por una parte es una vuelta de tuerca a la naturaleza del sonido y a la organización del mismo pero  por otra, es una declaración de intenciones.

Después de haber pasado una I Guerra Mundial el dodecafonismo de Schönberg adquiere un nuevo significado gracias a su contexto. Es música, es igualdad en un mundo enfrentado entre sí, es paz.  Todos somos iguales, no hay superioridades, en la ausencia tonal que crea el desequilibrio del sonido  se encuentra un equilibrio interno que quizá a primera vista parece un amasijo  de notas. Pero, ¿no os parece  que es mucho más que eso? Es la reinvindicación de la  la igualdad y  del cambio de tercio  desde las entrañas de la música. Es el CAMBIO con mayúsculas. Otra visión, otros ojos, pero sin embargo siempre música..

Como él, los músicos contemporáneos  crearon formas nuevas de sentir y de expresarse en música: Locas, ilógicas, increibles, sorprendentes…  cuya intencionalidad es en muchos casos es desconcertante. Pero acaso,¿no es maravilloso el poder que ejerce la música? La música y  el arte en general es moldeado por los cambios lógicos de una época ¿y nosotros?

La música es el sonido del corazón del mundo.

Autorretrato azul (1910) Arnold Schönberg.
Los ojos de músico dentro de los ojos del músico.

¿Interpretamos y escuchamos la misma música?

Sería muy difícil de explicar lo que uno siente cuando “hace música” o se emociona con ella y estoy segura que esto ocurre en todos los contextos musicales posibles. Cada persona crea un vínculo especial y único. En Twitter comentaba sobre la intencionalidad de la música pero un tuitero me recordó que no es la intencionalidad de la música solo la que hay que tener en cuenta sino también la del oyente y añado, la del ejecutante.

Esto me hizo reflexionar sobre la relación bidireccional de la música. La música sobre el oyente y el oyente sobre la  música. ¿Podemos cambiar el sentido de una música? ¿Hay una percepción realmente objetiva de ella? Podemos, como ha he dicho en otras ocasiones, mirar la música con ojos curiosos como quien mira una escultura con muchas aristas. Pero..aunque queramos mirarla así, ¿podríamos decir que lo único objetivo de la música es lo que hay escrito en una partitura?

Supongamos que tenemos que interpretar esto:

Tenemos una clave de sol y un pentagrama que indica la altura de las notas: Mi – Mi. También atrapado entre líneas está el compás 2/4 y también se podría indicar la velocidad exacta indicado con un número que indique el pulso de negra en el extremo superior. Estos conceptos están claros.

¿Y ahora? Ahora llega la magia.

Imaginaros que tenemos que interpretar este pasaje:

Veamos, tenemos el compás, la clave, el pentagrama, las notas que indican su duración… ¿y esos signos a los pies de cada pentagrama? Son signos de intensidad que  indican como tocar o cantar este pasaje. Vamos a centrarnos en el  tercer pentagrama. Estos signos dan pautas de  la intensidad de las  notas. Así  estos compases han de tocarse como si fuera una ola, de menos intenso a más en en la nota central (f) hasta diluirse en el último sonido.

Los que interpretamos música sabemos perfectamente como ejecutar un piano (p) .Significa que tenemos que hacerlo dulce y suave, conteniendo el peso de la mano para contener el sonido (hablo pensando en el piano, pero se puede extrapolar a cualquier instrumento incluida la voz) pero… ¿son todos los p iguales para todos?¿A lo largo de la historia de la notación el concepto de  p ha sido el mismo? Partimos de la base, claro, que la inclusión de estos signos fueron fruto de la necesidad del compositor y ejecutantes para poder ponerle forma física a lo que no se ve de la música.

La magia de la interpretación musical (porque un músico no toca una obra, la interpreta) es esta. Hay cosas que son seguras en una partitura, pero otras no se han logrado cuantificar no siendo algo cerrado. Aunque tengamos claros todos los signos musicales en una partitura¿Cómo sabemos que todos tenemos el mismo? ¿Será igual  hacer un p un día aciago que un día en el que parece que tu mundo se ha vuelto del revés? Quizá en la partitura habría que crear nuevos signos para los sentimientos para que ésta estuviera más completa, pero ahí está lo que no se puede cuantificar y por lo que la música adquiere ese halo de magia en cada interpretación. Es muy difícil que existan dos interpretaciones iguales de una misma música, porque son diferentes las manos que la tocan, el sentimiento que imprimen y la relación bidireccional que se establece entre ambos. Es por eso, que el sonido es magia y la escucha del mismo ha de ser atenta porque de dos interpretaciones aparentemente iguales puede haber un mundo entre ellas  porque no todos los aspectos de la música están escritos. Si la música pasa de manera superficial por nuestros oídos, escuchamos media música haciendo que  la otra mitad se pierda , como si fuera un eco lejano.

Edgar Degas. Músicos de la Orquesta (1872)
Con esto se puede imaginar la importancia del director del orquesta en la búsqueda del sonido y pensar de la importancia cuando un compositor dirige su obra es un momento mágico. ¿Os imagináis ver y escuchar el sonido de Wagner dirigiéndo su producción musical?

Atrévete y exprésate en música ¿A qué esperas?

¿Qué tal ha ido con las indicaciones que os dí en el post anterior? Espero que os hayan servido, aunque eso sí, os pido disculpas porque es la primera infografía que realizo. Siempre se me ha dado muy bien realizar materiales para el aula pero esta es la primera vez que utilizo esta técnica. La verdad es que es muy bonito el resultado. Ya iré afinando.

En otro orden de cosas, ¿os habeis fijado a la de gente que es aficionada a la música en uno u otro aspecto? Adolescentes que realizan coreografías, el ejecutivo melómano, el músico de banda, el cantante en la ducha, el coroadicto, los del grupo rociero del barrio, el que se pasa hora mirando videos  de conciertos en youtube, el que se sube sube covers por Internet, los docentes especialistas en música, los que comparten su conocimiento en la red, el que gasta su ancho de banda escuchando música, el que sueña con ser artista, los que escribimos blogs de musicología y  también subimos covers…. bueno, somos tantos que nunca terminaría de enumerar las situaciones porque realmente… es innato nuestro gusto por la música.

La música es el bálsamo de los sentimientos y catalizador de emociones en unas cuantas notas , es quien acompaña para lo bueno y para lo malo y es la que siempre está ahí si no quieres estar solo o quieres estarlo aún más. ¿Por qué alentar la experiencia musical a unos pocos? (los que saben)  Es cierto que no es lo mismo sentir y disfrutar desde  la soltura de toda una vida dedicada a la música   pero, la intensidad no se mide en conocimientos  ¿Quién es capaz de juzgar las vivencias de una persona hacia la música? De un tiempo a esta parte, gracias a las nuevas tecnologías, todos podemos compartir nuestra  experiencia musical. Podemos decir sin miedo   lo que nos gusta y lo que no, podemos aprender de los demás y descubrir maneras de hacerlo mejor. Podemos ser artistas por un día y subirnos un video a Youtube y conversar con más aficionados y músicos de todos los tipos y niveles . Podemos también cantar en un karaoke virtual aunque no atinemos ni una… y podemos simplemente disfrutar.

Y  hacerlo mejor o peor es lo de menos, porque pensar en música nos pertenece a todos y que nadie os diga lo contrario.

Os dejo este corte de Million Dollar Baby de Clint Eastwood para los créditos finales que me ha acompañado mientras escribía…. 🙂

[http://www.youtube.com/watch?v=fQgIQ65XdDU]