¡Me gusta el vintage, me gusta lo raro! El curioso mundo de la fotografía Musical

¡Hola, hola! ¡Qué tal? Hoy día de descanso en Madrid por la festividad de San José, ¡se agradece un poco de tranquilidad entre tanto ajetreo!.  Felicidades a los papás y a los Josés en todas su variedades. 🙂 En este día tranquilito he decidido dar un repaso y compartir con vosotros imágenes musicales que revelan otras mis pasiones, el vintage y lo bizarro, aunque yo lo definiría un poco como una mezcla de los dos algo así como un “Vintazarro”. No me canso de bucear por la red para encontrar imágenes en blanco y negro de nuestro pasado musical y a veces sucede que entre búsqueda y búsqueda encuentro (por fortuna) imágenes sorprendentes e inclasificables que hacen que me afiance en la idea de que todo tiempo pasado siempre fue como poco inaudito.  ¡Hay tanta música en blanco y negro pululando en Internet! Os tengo que contar una cosa: hace unos días mientras me dedicaba a mi particular minería visual di con una galería fotográfica en tumblr que me llamó la atención, la galería en cuestión se titula: composers doing normal shit  algo así como mi recopilación #FotoMúsica en Twitter pero con más doing nomal shit (eeeh la traducción os lo dejo a vosotros!) Me resultó muy curioso el título, quizá la persona que recopiló las fotos pensó que había que mostrar al mundo a grandes músicos del S. XX haciendo cosas normales,  por si acaso alguien pensaba que los grandes músicos no iban al baño (bueno, Toulousse Loutrec ya demostró que los pintores si iban) , no jugaban al parchís, o no se tomaban el cafelito mientras tomaban “la fresca” en el portal de casa.  Reconozco que a veces peco de voyeurismo musical, pero es lo que tienen los recuerdos de otras épocas.. no puedo dejar de mirarlos y más si son bonitos.  Bueno, pero no olvidemos a nuestro amigo de tumblr  y su recopilación, hay muchas que ya las conocía y otras que me han dejado sorprendida….

Richard Strauss
Richard Strauss dirigiendo un trineo. Sin batuta todo es más complicado!
Leonard Bernstein ha sido siempre un muy fotografiado. Siempre guapìsimo y muy fotogénico. Incñuso con Meyba!
Leonard Bernstein ha sido siempre muy fotografiado. Siempre guapísimo y muy fotogénico aunque siempre hay una excepción ¡Eh! ¿ A dónde estáis mirando? ¡Os he pillado!
Philip Glass qué galán! Lo mismo te invita un whiskito que te hace una melodía hipnótica con un gamelán!
Philip Glass qué galán! Lo mismo te invita un whiskito que te hace una melodía hipnótica con un gamelán!

Volviendo a mis recopilaciones visuales, soy más de compartir la música en  estado puro.  Imágenes que aún en blanco y negro den sonido de un solo vistazo, porque ver a los compositores en momentos íntimos es curioso pero pero prefiero captar ese instante por el que serán siempre recordados. Momentos como este:

mono músico
¿Por qué siempre me sale este mono en todas las búsquedas?

Es broma, ahora sí, momentos como este 🙂

bernstein
Leonard Bernstein dirigiendo la New York Philharmonic Orchestra en el The Hollywood Bowl (1963)

En fin, que más se puede decir si  en todas sus variedades la música es maravillosa. ¡Hasta el próximo artículo!

Claude Debussy dice: ¡Vuelve pronto Soraya con otro nuevo artículo!
Claude Debussy dice:
¡Soraya, vuelve pronto con otro nuevo artículo!

Si os ha gustado esta entrada podéis compartirla en vuestras redes sociales y si no os ha gustado…¡siempre podéis compartirla con vuestro peor enemigo! 🙂 ¡Aquí podéis seguirme para estar al tanto de las actualizaciones! Twitter @sorybp y si queréis vintage en @vintagefoto Y en Facebook https://www.facebook.com/diariodeunamusicologa?ref=hl

Música, el diario del mundo.

Explosión de combinaciones de sonidos nunca escuchados,  nuevas ideas que se escapan de lo que se describe en una partitura, un pensamiento diferente y nuevo. ¿ Por qué no darle una vuelta de tuerca a la música? La música clásica nos cala hasta los huesos, es emocionante y maravilla las cotas de perfección y belleza que puede alcanzar, pero el mundo cambia y las sonoridades también. La música del S. XX se caracteriza por ser un crisol de sonidos, nuevas grafías  y reflexiones musicales fruto de la perspectiva de la historia. Hasta principios del siglo pasado, la música fué fluyendo cómoda y galante en su equilibrio total, pero el mundo comenzó a girar cada vez  más rápido y con más fuerza y con el, ideas , perspectivas y ganas de mirar la realidad de una forma diferente.

Y la música se fue convirtiendo en escultura, arquitectura, pintura, imagen y en definitiva, cualquier soporte en el que todos los sentidos formaran parte.

En 1865 el  preludio de” Tristán e Isolda” de Wagner marcó el fín de la tonalidad, el exotismo de modal de Puccini, el sentido onírico de Debussy cuya estética lleva a lugares perdidos en los sueños fué llevando a la búsqueda incesante de nuevas formas de expresión musical  que desembocaría en un mundo de vanguardia que empezaría a desarrollarse más profundamente en el primer tercio del S. XX . Paralelamente, la vida en general, fue cambiando a un ritmo verteginoso. ¿ Cómo no iba afectar este hecho al arte en general? ¿Cómo expresarse en un mundo que empieza a cambiar sin darnos  apenas tiempo a alcanzarlo? Y como fuegos artificiales, la música explotó en en miles de ramilletes luminosos en el transcurso de una nueva historia.

Hago un breve apunte de una de las muchísimas nuevas corrientes musicales  que siempre me ha llamado la atención:  La democratización del sonido y la rebeldía tonal.

El compositor Arnold Schönberg, ideó en 1923 el “Método de Composición de doce Sonidos” dando  lugar a la música dodecafónica y más tarde al serialismo gracias a sus famosísimos discípulos, compositores de la talla de  Webern y Alan Berg. En este sistema, los 12 sonidos que componen cada escala cromática son tratados por igual.

No hay equilibríos, no hay sonidos que imperen sobre otros, no hay finales ni principios que podamos reconocer. Schönberg hizo que todos los sonidos de cada serie dodecafónica tuvieran la misma importancia: sin repeticiones, 12 sonidos, 12 impulsos. Este estilo de composición  podemos intuir que  está alejada de la  música tonal (donde nuestro oído se encuentra cómodo y encuentra su propio equilibrio), pero este hecho, permite ver la música desde un punto de vista diferente. El dodecafonismo tiene una doble estructura, por una parte es una vuelta de tuerca a la naturaleza del sonido y a la organización del mismo pero  por otra, es una declaración de intenciones.

Después de haber pasado una I Guerra Mundial el dodecafonismo de Schönberg adquiere un nuevo significado gracias a su contexto. Es música, es igualdad en un mundo enfrentado entre sí, es paz.  Todos somos iguales, no hay superioridades, en la ausencia tonal que crea el desequilibrio del sonido  se encuentra un equilibrio interno que quizá a primera vista parece un amasijo  de notas. Pero, ¿no os parece  que es mucho más que eso? Es la reinvindicación de la  la igualdad y  del cambio de tercio  desde las entrañas de la música. Es el CAMBIO con mayúsculas. Otra visión, otros ojos, pero sin embargo siempre música..

Como él, los músicos contemporáneos  crearon formas nuevas de sentir y de expresarse en música: Locas, ilógicas, increibles, sorprendentes…  cuya intencionalidad es en muchos casos es desconcertante. Pero acaso,¿no es maravilloso el poder que ejerce la música? La música y  el arte en general es moldeado por los cambios lógicos de una época ¿y nosotros?

La música es el sonido del corazón del mundo.

Autorretrato azul (1910) Arnold Schönberg.
Los ojos de músico dentro de los ojos del músico.