Reflexiones sobre La flauta dulce en el aula ¿Todavía estás aquí? Flauta dulce sí, pero en compañía.

¡Hola musiqueros!

Hace un tiempo tuve una conversación con una chica de 2º de ESO que  me hizo reflexionar acerca de algo que está sucediendo y las autoridades no quieren ver:

– Buf, pero ¡qué mal se me da tocar la flauta!¡Estoy harta!

– Pero si no te oído tocar en todo lo que llevas de curso.

– No, ¡qué va! Pero si yo estudio leyendo. Yo lo leo y así estudio que me da “verguenza” que se oiga

– ¿?

Amén de que sí, los alumnos tienen motivación cero por la música, pienso que hemos llegado a una situación insostenible en la cual la música es relegada a la última cocacola bebida carbonatada del mundo. Está claro que la música no es sólo es la flauta y se trata de un medio asequible de pintar la música que se escribe. Es decir, es uno de los vehículos para llegar a su comprensión. Y es un vehículo muy viejo, como los buses de línea que los ayuntamientos no quieren renovar por falta (se supone) de fondos.

Pero, ¿desde cuándo tenemos la flauta en las aulas?

Nuestra estilizada amiga se implantó en el sistema educativo español a través Plan de estudios de 1967. La idea era buena, su inclusión estaba basada en el método Orff a modo de complemento. Muy bonita la teoría del método: Agrupaciones instrumentales percusivas de alumnos en el que palabra, música y movimiento pudieran coexistir en armonía. La práctica llevaría a la teoría pero…. la realidad es muy distinta si no se enseña ni aprende en conjunto, y sólo se aplica en parte. ¿tener el volante de un coche es tener un coche? NO. Pues igual en Educación musical.

Un buen planteamiento, ¿verdad? La flauta dulce es versátil, barata y es una forma sencilla de aplicar conocimientos pero … su virtud no es que suenen en la clase 30 flautas sopranos a la vez (¡!) La gracia de la flauta en el aula es complementarla con los demás instrumentos y formar agrupaciones musicales. Si estamos en un aula y queremos aplicar el método Orff ¿Cómo podemos aplicarlo si no disponemos más material o si el poco que hay es un xilófono cada 5 niños si hay suerte?  En mi opinión, se ha incluído el uso de la flauta en el currículo musical como un “must have” desde hace 50 años y con ello estamos fabricando “haters” de la flauta dulce  generación tras generación. El problema no son sólo los sentimientos negativos hacia la flauta, sino que la desidia y aburrimiento que siente el alumnado se traslada al aprendizaje de otros aspectos de la música por lo que resulta complicado en un alumnado poco motivado en general

Actualmente en las facultades de Educación se va trabajando de una forma más puntera añadiendo y actualizando contenidos en detrimento del aprendizaje de la flauta que continúa como si el tiempo no hubiera pasado (incluyendo repertorios en ocasiones anticuados). Paralelamente con el aprendizaje profundo de la flauta soprano, se forma al futuro profesor en la materia de Agrupaciones musicales la cuál se realiza en un aula con instrumentos variados y de gran calidad que engancharían a cualquier alumno  con un mínimo de interés, pero claro, no hay medios ni forma humana de tener un aula de agrupaciones musicales como la de la universidad. Las instituciones, esas que tantas horas nos han quitado  de música, no saben lo que se pierden nuestros  niños y jóvenes que no disfrutarán de lo que es tocar en una agrupación  y sentir esa satisfacción que da poder pensar en música, aunque sólo sea un rato. Y es que no podemos hacer magia ya que por muy motivados que estén los docentes si el alumnado no responde a ciertos estímulos al no disponer de una buena base de aprendizaje musical en todos sus ámbitos, es tiempo en ocasiones perdido.

¿Os acordáis de nuestra querida alumna de 2º ESO? Obviamente aprobó música con un 5. Como docente se me parte el alma, y no sólo por el 5, sino porque probablemente nunca le interesará lo maravillosa que es la música por dentro.

Por cierto, flauta y 2º de la ESO con adolescentes no son elementos que tendrían que estar en una misma frase! ¡Nooooo!

¡Hasta el próximo artículo!

Yo tengo una flauta… y si eres profe de música y estás leyendo esto, ¡Tú también!

Si os ha gustado podéis compartir en vuestras redes sociales! Por otra parte os informo de mi proyecto de cuentos infantiles Osito Dani… aún no ha salido la aventura musical pero tiempo al tiempo! y ya por último….¡ Qué calor que hace!

 

Consejos para volver a estudiar música ¿Quieres engancharte a la música? ¡Yo te digo como!

¡Hola musiqueros!

Muchos de vosotros me escribís al correo y a la página de Facebook para preguntarme vuestras inquietudes acerca de volver a estudiar música de nuevo después de un largo paréntesis por X motivos. Leo en muchos de los mensajes que os da un poco de corte mencionar las nociones musicales que tenéis ya sea en el conservatorio con los primeros cursos o a nivel particular en casa o alguna agrupación para después realizar siempre la misma pregunta ¿ Podré volver a estudiar música?? ¿Podré estudiar musicología? ¿Podré tocar tal instrumento? ¿Apuntarme a un coro? Y la respuesta es la misma: ¡ Sí, sí y si ! (pleno!)

Para ello, he pensado unos cuantos musiconsejos para haceros más fácil la vuelta a la música.

Consejo nº1

Si quieres volver a estudiar música, hazlo sin complejos. Cuando se lleva tiempo sin practicar un instrumento o afianzar los diferentes conocimientos musicales, estos no se olvidan. Se oxidan un poquito así como quien se machacaba en el gimnasio y perdió su musculatura, en música sucede lo mismo: El empezar de cero en mi opinión es un error que hace el camino más largo, lo ideal es autoevaluar para conocer el nivel del que parte (a veces mayor del que se piensa y a partir de ahí reforzar los conocimientos previos que tenemos más asentados y continuar el camino. Parece imposible, pero con constancia se llega en poco tiempo al punto en el que se dejó la música en standby

Consejo nº2 

Redirige tus estudios musicales hacia el lugar donde tu quieras. Si la primera vez lo dejaste por dejadez o aburrimiento ¡no te preocupes!, es algo que suele pasar más a menudo de lo que pensamos ¿O es que crees que los músicos no han pasado sus crisis creativas? A veces es mejor mejor realizar un parón,seguir estudiando de algo que no nos llena. Puede que te encante la guitarra, pero si empezaste con el método erróneo lo más seguro es que ahora no te quieras enfrentar a ella por mucho que lo desees. Pues bueno, ya es hora de empezar ¿no? Si hay algo positivo que tiene la música, son las diferentes formas a las que acceder a ella. Un repertorio que te atraiga y un ritmo adecuado de estudio a tu ritmo de vida hará el resto.

Consejo nº3

El lo dejé porque era muy malo es la excusa nº 73842 que no admito. ¿Malo? noooo, nadie es malo en música, todos los alumnos tienen sus procesos de aprendizaje así que desterrad ese pensamiento tan negativo. Puedes tener más o menos acierto con el oido o que tu voz no suene del todo angelical, pero malo nunca. No hay estudiante malo si lo que más desea es aprender y tiene la fuerza de voluntad y constancia para hacerlo. Lo importante es rodearse de un buen ambiente que anime al aprendizaje. Por eso siempre os animo a buscar recursos en la red y a grandes educadores que siempre estarán dispuestos a ayudar y darnos ánimos si te sientes perdido.

¡Bonus track!

Prohibido pensar….

  • Ya se me pasó el arroz musical
  • Me encanta la música pero no se me da bien
  • Ya no me acuerdo de lo que estudié, ¡paso!
  • No me van a tomar en serio
  • Toco supermal ¡Qué verguenza!
  • Me siento mayor para seguir estudiando.
  • La gente que sabe música son seres de luz *
  • ¡Voy a hacer el ridículo!

*Nota de la autora: No somos serés de luz. La música es producto de estudiar y practicar mucho para después con la destreza necesaria disfrutar lo que no está escrito 🙂

¡Hasta el proximo artículo y adelante, que quiero ver los nuevos musiqueros que están por venir!

Aprender música es más sencillo que encontrar a Wally. Palabrita!
Aprender música es más sencillo que encontrar a Wally. Palabrita!

 

 

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Antonio Vivaldi y Aaron Copland: 2 músicas, 1 primavera.

¡Hola! ¿qué tal este domingo saleroso? Yo estoy aquí en casa dedicándome a la vida contemplativa aprovechando que hoy no se trabaja ¡Hurra!

Esta semana hemos entrado en una nueva estación, lo que me ha traído recuerdos de  mis días de profe en el cole cuando  le cantaba los niños: ¡La primavera ha llegado, nadie sabe que ha pasado, se vive, se siente, la primavera está aquí! La canción no es gran cosa pero es que en música tenemos melodías para todos los temas y de manera especial con la naturaleza cuyo vínculo ha sido constante en la Historia de la Música. En referencia a este cambio de estación, no son pocos los compositores que han escrito a la primavera . A mi me gusta observar la manera en que, de un mismo hecho, siempre salen músicas y conceptos diferentes (teniendo siempre en cuenta el contexto histórico, claro). Para ello he escogido dos músicas que describen la Primavera, cada una enmarcada dentro de su época y estilo 🙂

Antonio Vivaldi (1678-1741)  en La Primavera (Concierto nº 1 en mi mayor, RV. 269)  de Las 4 estaciones  se centró en los sonidos de la naturaleza, los diálogos de los pájaros, el río… todo adquiere una textura fresca que provoca una explosión de color en el oyente, que  independientemente de donde se encuentre hará de él una primavera florecida aún estando en el  crudo invierno. Vivaldi describe su Primavera como pequeñas postales a las que no les falta detalle lo que produce un universo visual durante los 3 movimientos del Concierto en el oyente sin haberlas visto nunca.

Aaron Copland (1900-1990) compuso para una pequeña agrupación de instrumentos en forma de ballet La Primavera Apalache (Apalachian Spring)  para la compañía de ballet de Martha Graham , aunque es la suite para gran orquesta la que se ha convertido un emblema para el imaginario colectivo norteamericano. El argumento de esta obra describe la vida de los primeros norteamericanos (hijos de colonos) en el S. XIX mediante unos personajes centrales creando una serie de estampas visuales y emocionales. Copland hace una descripción intensa y profunda de los paisajes y situaciones sin establecer unas analogías auditivas evidentes, quizá, provocando en el oyente visualizaciones cuasi oníricas de los paisajes y eventos que describe  que se entrelazan con otros conceptos más profundos. La Primavera se convierte en este caso  en un sentimiento de arraigo que convierte la foto en algo tridimensional con intensas descripciones, donde lo visual da de lleno en la emoción.

Como véis Vivaldi y Copland, aún en diferentes épocas describieron la primavera de forma diferente pero ambos con la invitación al oyente a visualizar la música. Vivaldi con maestría hizo que la música casi se pudiera palpar transportándonos a un vergel florecido y por otro lado, Copland nos traslada a los sentimientos que produce ese vergel, no describe la flor, describe la hierba mojada y las emociones del sentirse “como en casa”. Actualmente  la música sigue siendo esto: fotografías musicales sobre la vida que cada persona plasma de una manera diferente. Y a veces ocurre que la música se hace tan universal que sobran las palabras para decir: ¡Bienvenida Primavera!

¡Hasta el próximo artículo!

 

Serie " Corazón del Bosque " Rio, acrílico sobre tabla. Maria  Jesus Pérez Vilar
Serie ” Corazón del Bosque ” Rio,
acrílico sobre tabla. Maria Jesus Pérez Vilar @miradasylugares

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El arte de pensar la música

¡Buenas! ¡¿Qué tal? Yo hoy muy contenta, el lunes pasado finalizaron las votaciones para los Premios 20 Blogs y me encuentro en 2ª posición en Música. Muchas gracias de corazón a todos los que con vuestro voto y comentarios habéis ayudado a difundir este pequeño Diario. Ahora sólo queda la deliberación del jurado que el 27 de Marzo anunciará a los finalistas de cada categoría. (¡Crucemos los dedos!) 🙂

Estos días de promoción me han servido para echar la vista atrás en la temática Diario y pensar en la musicología en general. Si me atreviese a resumir esta disciplina, sin dudarlo diría que la musicología trata en gran parte de la música pensada. Ya que además de ser interpretada la música merece y tiene la necesidad de ser contada, reflexionada y explicada. En esta disciplina musical tenemos como categoría reina la historiografía musical, que consiste en el estudio y recopilación de información para elaborar una Historia de la Música siempre en constante actualización a través de la investigación. Pero además de nuestras huellas musicales a lo largo de nuestra historia, hay algo que tiene la música que hace ir más allá. La musicología también es cuantificar la música, hacerla visible y tangible desde todos los aspectos inherentes a la idiosincrasia humana. Aprovecho este punto para especificar a los musiqueros que me preguntáis si se necesita “saber música” para cursar estos estudios, que ésta es una de las razones por las que la carrera de musicología no es eminentemente práctica, ya que estos estudios sirven como puente interdisciplinar con otras materias como la historia, sociología, filosofía… algo así como echar un poquito de sal y pimienta 🙂

Seguramente estaréis pensando que si la musicología es la música pensada ¿Eso quiere decir que es indispensable  unificarla en un pensamiento único? No, igual que en educación hay muchas metodologías, en el Pensamiento Musical sucede forma similar… Es por ello, que hay muchísimas lecturas musicales con a veces (densísimos) pensamientos al aire sobre el hecho musical en general y sus conexiones con determinados aspectos de la vida que hacen abrir la mente a otras maneras de pensar la música (Históricos compositores, filósofos entre otros nos han dejado un legado maravilloso que os animo a descubrir). Seguro que estáis pensando… vale, esto está muy bien ¿Pero dónde puedo encontrar más información y más músicas pensadas? bueno, pues no os preocupéis que os tengo una cosita preparada.

El enlace que os paso, es de la librería El Argonauta en Madrid, es una librería exclusivamente musical en el que podéis encontrar un amplio catálogo musicológico que podéis consultar online ¿No sabes cómo buscar? Piensa en un tema que te apasione y quizá tengas tu nueva lectura a golpe de clik sobre el tema que quieras relacionado con la música 🙂

 http://www.elargonauta.com

¡Hasta el próximo artículo!

¡Theodor Adorno recomienda este artículo!
¡Theodor Adorno recomienda este artículo!

Si te ha gustado esta entrada puedes compartirla mediante los botoncitos que tienes aquí abajo. 🙂 Para terminar, de nuevo muchas gracias a todos por vuestra colaboración y palabras de ánimo en los Premios 20 Blogs. Ahora, ¡me toca esperar! ¿Seré finalista? Espero poder compartir esta buena noticia con vosotros 🙂

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Mi arquelogía musical: El metrónomo

¡Hola! ¿Qué tal la semana? A mi se me ha hecho muy larga, durante esta semana he salido a correr después del trabajo pero… ¡Llego agotada a casa y reconozco que cuesta ponerse al piano!

Ayer como casi todos los viernes alternos tocaba viaje a Córdoba, al llegar,  he ido directa al piano y mi madre, muy apañada ella, ha colocado mi viejo metrónomo en la tapa del instrumento. Seguro que muchos habéis visto este artilugio del S. XIX, (e icono ya de la música) en fotos e ilustraciones que trasladan automáticamente a un contexto musical. Metrónomos hay de muchos tipos, electrónicos, online, en forma de app y el clásico e imbatible: ¡de cuerda como el de las cajas de música! Este artilugio nos sirve de cruz de guía a la hora de estudiar una pieza o leer una partitura ya que además de llevar el tempo de forma exacta podemos interpretar la obra de la forma pensada por el compositor gracias a las indicaciones numéricas que se pueden ver en muchas partituras (indicaciones que a veces es motivo de encarnizados debates, pero eso es otra historia y larga) 🙂 ¡Ah el metrónomo! ¡Cuántas veces soñé con su tictac embriagador! El metrónomo sirve para estudiar, y cuadrar pasajes que no hay manera de que salgan para posterior desquicio musical pero no hay nada mejor que una sesión de tictac para deshacer esos compases que se atragantan. Para los que os gustaría leer música, el metrónomo puede ser una herramienta interesante para estudiar la métrica y el ritmo, aunque ¡No hay que abusar! Como profe os dire un secreto:  la mejor herramienta para entender e interiorizar el ritmo somos nosotros mismos (aunque una ayudita siempre viene bien)

+sobre el metrónomo http://mariajesuscamino.com/exe/metronomo/

¿Queréis ver el mío? En exclusiva para este diario os enseño mi viejo Metrónomo interpretando “La cuerda se me ha gastao” basado en el maravilloso tema “Ya no doy pa más y me autojubilo, cansina” Podría comprarme otro, pero esa decoración infantil diseñada por mi misma cuando era una niña me llena de bonitos y musicales recuerdos.

¡Hasta el próximo artículo!

Bonus track

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¡Qué hilarante soy!

 

Si te ha gustado este artículo puedes compartirlo en tus redes sociales favoritas en los botones que hay más abajo. Por otra parte… ¡Sigo participando en los #Premios20Blogs! La votación acaba el día 2 y voy muy bien situadas gracias a vuestros votos, ¿No has votado y quieres ayudarme a dar a conocer mi proyecto? Pues yo te explico como, es rápido, fácil y ¡harás a una musicóloga feliz! 🙂

Os registráis en el Diario 20 Minutos en este enlace (Si hacéis el registro por Twitter o Facebook es automático):  http://www.20minutos.es/usuarios/registro/

2) Una vez registrados entráis en mi ficha y votáis mi blog. (las estrellitas no valen!)
http://lablogoteca.20minutos.es/diario-de-una-musicolog…/0/…

Si habéis entrado en la página con vuestro usuario le dáis a votar este blog en un recuadro azul y atomáticamente os saldrá verde.

¡Muchas gracias!

¿Quién es el hombre (o mujer) de la varita? ¡El director de orquesta!

¡Hola! brrrr ¡qué frío! ¿Qué tal un poquito de música para entrar en calor? Hoy os quiero hablar de un tema que siempre da lugar a discusiones cuando no se está inmerso en el ámbito musical, seguro que a muchos os sonará eso de…

– ¿El director de orquesta? ¡Pero si ese no hace ná, solo mover un palito!

Pues va a ser que no  porque  la figura del director de orquesta, para muchos desconocida, es más que mover un palito y hacer que  la orquesta  suene sin fallos. Este señor (o señora) se convierte en el hilo conductor de la identidad propia de un sonido, haciendo de una masa de colores uno solo perfectamente identificable. La labor del director de orquesta o de un conjunto coral entre otros es aunar la masa sonora de muchos interpretes en un sonido con carácter propio y único. No es lo mismo tocar un pasaje en casa que tocarlo bajo una dirección musical, ya que en casa podemos aplicar las pautas que nos de el director y aplicar los nuestros propios pero en un ensayo, con la lección aprendida el músico se entrega por completo a la dirección.  Cuando vais a un concierto, la música es  algo contínuo, con un principio, un climax y un fin pero … ¿Qué ha sucedido para llegar hasta ese punto? Nada más y nada menos que una conexión con el interprete que aunque parezca sencilla no se produce de forma inmediata ya que  son horas y horas de ensayos. Por ello,  la obra se va montando por secciones armándola como si fuera una muñeca rusa, desde lo superficial a lo más profundo, sacando de cada lectura muchas más a  cada cual más densa e íntima.

Así cada ensayo se convierte en un diálogo entre intérprete y director,  en el cual mediante las  explicaciones pertinentes se añaden los sentimientos más profundos a la música (es por ello el efecto partitura garabateada ¡un lápiz nunca debe faltar en un ensayo!). Porque pensándolo bien, y creo que es así por mi experiencia musical, en un ensayo los sonidos se explican ¿Y cómo explicar un sonido si para cada persona éste se puede interpretar de una manera diferente? ¡Ah! Ahí está lo mejor, para mi, es a lo que llamo “sacar un sonido”, esto es, un sonido que sin variar su altura varía su carácter mientras se toca o se canta, dándole un carácter  tan propio y único como es el instante en el que se une música y alma. Pienso que quizá  cuando se dice eso  de que la música es la expresión del alma, no falta razón, porque son cosas que no se pueden explicar, pero que están ahí inherente a nosotros y a nuestro propio significado. Si la dirección musical es un proceso de ensayos en el cual los músicos pasan un proceso para captar el sonido propio , ¿Qué hacer cuando sobran las palabras? En ese momento, el director se convierte en los ojos de la música, sustituye las palabras  y sus gestos se convierten en la identidad musical en la que ha trabajado tantos meses creando entre el y los músicos una relación única que se impregna en la interpretación de una obra, como si de un gran instrumento musical se tratase.

Suena bien ¿verdad?¿Queréis sentirlo también? En vuestra formación coral más cercana lo encontraréis (yo solo lo dejo caer)  🙂

¡Hasta el próximo artículo!

¡A ver quien tiene bemoles de decirnos que solo movemos un palito!
¡A ver quien tiene bemoles de decirnos que solo movemos un palito!

 

¡Eh! ¿Y Yo qué? Tengo grandes dotes expresivas
¡Eh! ¿Y Yo qué? Tengo grandes dotes expresivas

 

Si os ha gustado este artículo  ya sabéis ¡A compartir!, Como soy un poco cansina, también os recuerdo que desde el día 6 de febrero participo en el  Premio 20Blogs del Diario 20 Minutos en la categoría de Música y que si también participáis podéis votarme en este link. Si  conocéis a alguien que también participe, podéis anirmarle a que se pase por este blog, quizá le gusten mis notas musicales 🙂

Una música de mil versiones ¿Cuál es la tuya?

¡Hola! ¿Qué tal? ¿Cómo van vuestros deseos de año nuevo? Espero que viento en popa, sobre todo los musicales. 🙂 Hoy quiero compartir una pequeña reflexión que produce en muchos de mis eternos viajes en metro. Si os preguntara, ¿qué es para tí la música? ¿Qué sientes al cantar, tocar o escuchar? Estoy segura que, aunque parecidas, todas las definiciones serían diferentes pero con un nexo común que aún hoy, no sabemos explicar…. bueno, nosotros no, pero la RAE si (o eso parece)

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La RAE, respuestas para todo a golpe de clik. ¡Clik!

A propósito de la reflexión sobre la forma en la que pensamos la música, si hay un ámbito democratizador de la práxis musical, es el de las versiones. Da lo mismo ser el virtuoso del lugar o el rey de las melodías en la ducha, todos tenemos cabida a la hora de vivir  los sonidos que nos gustan, porque entonces, justo en ese momento la música es solo nuestra y de nadie más. Para mostraros ese momento, he escogido un tema mil veces versionado: El canon en Re Mayor de Pachelbel. (porque a mi, además de las versiones, también me gustan los temas con variaciones como esta obra de , soy así de rebundante)

¿Y qué nos encontramos en el submundo de las versiones? ¡¡ Buceemos en el abismo musical!!

1. A veces, no hace falta tocar un instrumento

Este simpático Papá Noel , siente el Canon como nadie y aunque no toque, la intención es lo que cuenta ¡Gracias Santa!

2. ¿No tienes con quien tocar? ¡He aquí la solución!

Este chico se está “Caneando” .Literalmente. Doblarse a uno mismo, es un gusto, sobre todo si sale bien ¡bravo!

3. No seas literal, la música es de los ojos de quien lo ve.

En música, lo literal es relativo. Los sonidos se expanden y contraen haciendo de los sonidos algo nuestro. La música es modificable, diferente y algo enorme si nos dejamos llevar. Este cuarteto hace del Canon un crisol de músicas y lo que es más importante, se lo están pasando genial 🙂

4. Cualquier nivel, si te lo estás pasando bien

Vale, hay virtuosos que inundan Youtube que hacen que no puedas despegar los ojos del video, pero también hay muchas personas que quieren compartir su música. El miedo en música, no sirve, porque independientemente del resultado el disfrute con lo que se está haciendo es lo que cuenta.

5. Y por último, Cualquier momento es bueno para tocar a Pachelbel … o lo que surja!

Este vídeo es un clásico entre todo el material musical referente al famoso Canon en D. La música tiene muchas lecturas y esta es una de ellas, más profunda de lo que parece.

En resumen, como veis da igual el continente, lo importante es el contenido, mientras que en este quede reflejado las ganas y la ilusión. Sonidos distintos, para un mismo sentimiento al que os animo, como siempre, a expresar de la forma que os venga en gana. Porque la música es así, única, casi tanto como nosotros 🙂

¡Hasta el próximo artículo!

¡Yo también alucino con como ha dado mi Canon de sí… y lo sabes!

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Eternos propósitos de año nuevo: Apuntarse al gimnasio, dejar de fumar y ¡aprender música!

¡¡¡ Feliz año nuevo !!! Mis mejores deseos para todos los que os pasáis por este pequeño diario. Gracias por acompañarme todo este tiempo con vuestros comentarios y visitas así como agradeceros la difusión de los diferentes artículos que voy publicando. Por causas laborales no puedo actualizar todo lo que quisiera pero creedme que cuando lo hago me lo paso genial compartiendo mis pensamientos y ocurrencias de esta musicóloga ¿musiqué? ¡Sí, musicóloga  desde el 2010!

Todos los 1 de enero igual, ¿verdad? Afrontamos el nuevo año con los deseos de realizar esas cosillas que tenemos pendientes. Para unos, el gimnasi, y para otros el dejar de fumar (ooops ¡me incluyo!)  entre otros pequeños proyectos. La música de una forma u otra siempre forma parte de las listas de año nuevo ¿Forma parte de la vuestra? ¿Sí? Pues venga, que este año si que si.

AÑO NUEVO. MÚSICA NUEVA. 

¡Consejos para pensar en música más allá del mes de enero!

1) Elegir el tipo de Música que queréis: Si optáis por la academia o por un profe no vayáis con el típico  “Quiero aprender música o un instrumento”. Vale, eso está muy bien pero… ¿Para qué lo quieres aprender? Si queréis aprender la guitarra por ejemplo, no es lo mismo decir “quiero aprender a tocar la guitarra para ser la estrella de los guateques” que “quiero aprender a tocar la guitarra porque soy un admirador de la obra de Albeniz y me gustaría tocar algo adaptado a mi” o “me gustaría entender la obra de Albéniz”.

Con esto, la persona que os proporcione las herramientas para aprender tendrá idea del tipo de formación que necesitáis por lo que se ahorrará mucho tiempo, dinero, y ganas de tirar la toalla por aburrimiento y hastío.

2) Aprender música en todas sus facetas no es difícil, solo que ésta no se aprende en un día! Una vez se ha decidido el tipo de música que se quiere aprender hay que pensar que la música es cuestión de tiempo. La destreza con un instrumento o con la teoría de la música es algo adquirido con esfuerzo, dedicación y por supuesto,  interés. El secreto es que si te divierte lo que haces y además eres constante lo de aprender cae por su propio peso.

3) ¡Prisa! Creo que lo de la prisa lo dejaré para el siguiente artículo  porque es la gran enemiga de la música en adultos que empiezan , así que solo añadiré: ¡Prohibido preguntar “cuando aprenderé” antes de empezar!

4) Pensamientos positivos: Abundan mucho los comentarios negativos en la gente que empieza a familiarizarse con la música. Vaya, ¿eso es forma de empezar? ¡Normal que se deje aparcado! Recomiendo cambiar el “no se ná” y el “que mal me sale” por .. “¡Mira lo que he aprendido!”  Ser negativo y fijarse  solo en lo bien que toca tu profesor o el profe del video de Youtube del que estás aprendiendo es sólo el camino hacia el “quise aprender, no me salía y lo dejé”

Con todo esto os animo tanto si sabéis música como si no, a poner en marcha vuestros propósitos musicales de 2015. Yo tengo también unos cuantos, entre ellos tocar el piano aunque llegue agotada del trabajo, subir más videos de mis covers a Youtube y actualizar mi blog más seguido ya que este año me presento a la IX edición del concurso “20 Blogs” del diario 20 minutos en la categoría de música..  ¡Así que si participáis os animo a votar si os gusta este rinconcito musical! 🙂

¡Un beso de año nuevo muy grande a todos! ¡Hasta próximo artículo!

Si Mickey cumplió su propósito de Año Nuevo  ¿Por qué tu no?

Si os ha gustado esta entrada y  conocéis a alguien con propósitos musicales de año nuevo ( o no)  te animo a compartirla.. de la persona más inesperada puede salir un músico sorprendente 🙂

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Mitos que hacen temer la música ¡y no deberían!

¡Qué bien! Hoy por fin empiezo la jornada continua en el trabajo así que voy a tener más tiempo pensar en música sin necesidad de tener que arañar minutos a lo que me queda del día. . Hoy estaba pensando en que aprender música

Desde una edad temprana interiorizar el lenguaje de la música es algo tan natural como el aprender a hablar y escribir. Pero, ¿qué pasa con las personas que no han tenido ese acercamiento musical desde pequeños? Unos de los motivos por los que decidí empezar a escribir este diario es el acercamiento de la musicología para todos que no es más de reflexionar sobre diferentes aspectos de la música desde la raíz.

Hace tiempo escribí este post titulado 10 consejos para aprender a pensar en música y no morir en el intento así que hoy haré lo propio incidiendo en esas causas que nos desesperan, pequeños mitos que nos hacen desaprender justo antes de aprender.

MITO : “No tengo don para la música pero los que tocan un instrumento si”

Aviso para navegantes, seamos más o menos virtuosos muchos de nosotros no tenemos don, pero si muchas ganas de aprender y disfrutar experiencias musicales.  Bueno, después hay gente como este niño chino, claro:

MITO : “Es muy difícil y complicado”

Ni es difícil ni es fácil, simplemente es lo que es: Un lenguaje universal único para comunicarnos en música con o sin palabras, un idioma en el que todos podemos entendernos. No es arameo ni Klingon, ni élfico.

MITO : “Para hablar de música hay que  saber de música y yo nunca voy a saber tanto”

Error. No es lo mismo saber música que entenderla. Puedes saber muchísimo de música, pero si no entiendes ni comprendes la música que estás escuchando y tocando… tu visión musical puede ser muy muy reducida siendo superada por alguien con otro tipo de conocimientos.

MITO:. “Hay que echarle muchas horas diarias para aprender algo”

Ummmm, bueno, este mito es una realidad. Sin tiempo dedicado al aprendizaje  no hay música… sin embargo  si no estamos en circuitos profesionales y tenemos bien planificado lo que queremos aprender NO hay que echarle horas y horas vacías pero si momentos de calidad en los que nos sintamos cómodos. Lo del estudio continuado  viene del conservatorio ya que los instrumentistas tenemos que aprender un repertorio que  desarrolla las diferentes habilidades y destrezas necesarias. Este repertorio es presentado semanalmente, como comprenderéis si no se ha estudiado… no hay escapatoria posible 😛

MITO: “Es un coste económico muy alto tener un instrumento”

Depende muchos factores y en el contexto que nos movamos. Lo caro no es el conservatorio ya que es una enseñanza pública (bueno, ejem….mejor no comentar). Relativamente caro puede parecer el instrumento musical y más si el camino a tomar es una carrera musical larga. Pongamos por ejemplo 3000 euros para gastar en unas  merecidas vacaciones este año ¡genial! ¿pero, y el siguiente? ¡Habrá que volver a pagar! en cambio un instrumento musical de calidad es algo que nos acompañará en las próximas décadas. Si hacemos los cálculos, sale a cuenta ¿No? (hay instrumentos muy baratos también si lo que queremos aprender y a ver que pasa)

 

MITO:. “Se necesita dinero para aprender”

¿Hola?  NO hace falta dinero para aprender lo que queráis en Música, hay muchísimo material didáctico musical y gente dispuesta a ayudar en la red :-). Si se tiene alguna inquietud muy concreta o alguna duda muy específica si que puede convenir alguna clase aclaratoria. Sabed que Los maestros de música, musicólogos y demás fauna musical estarán encantados de daros clases particulares, y debido a nuestra triste actualidad laboral, os aseguro que no os será doloroso para el bolsillo ya que hay mucha oferta de personas que ofrecen clases.

MITO:  “La gente mayor no puede aprender música”

Es cierto que no es lo mismo aprender desde niño que de adulta ya que desde temprana edad somos esponjitas, pero no solo pasa con la música, lo mismo se puede extrapolar a los idiomas ¡Mirad cuántas academias de idiomas hay para adultos!. Como no tenemos una máquina del tiempo que nos lleve a aquellos años,  el aprendizaje será más ralentizado pero sí más maduro y consciente lo que convierte esa inmersión en la música en algo muy positivo. ¿Imposible? NO. Solo que el proceso de aprendizaje es diferente 🙂

 

Estos son solo algunos de los mitos y temores que nos podemos encontrar respecto al aprendizaje musical. ¿quién dijo miedo a la música? No importa el cuando, el como y el por qué ya que al final los beneficiarios de esta inmersión musical somos nosotros mismos así que como siempre os animo a investigar los recursos musicales de la red y como no, en la biblioteca más cercana. Historia, teoría, práctica, estética, folklore….¿Has decidido ya el qué?

¿Y vosotros? ¿Conocéis más mitos y leyendas del aprendizaje musical?

¡Hasta la próxima!

No hay que ser comodones como este señor, mejor música activa 🙂

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No existen los músicos torpes.

Hola! Aquí estoy de nuevo después de unos días del descanso. Hoy os traigo esta pequeña reflexión a raíz de unos comentarios que suelo que oir a personas que se introducen en la música por vez primera.

Muchas veces, cuando alguien se pone delante de mi piano lo primero que suelo escuchar es:

– Ay, !que yo no se nada de música!¡ Se me da fatal! Claro, para ti es fácil pero para mi….

Es curioso que en el piano así como en  cualquier otro instrumento musical parece que éste sirve de oráculo, ya que solo con tenerlo cerca una persona sabe que se le va a dar mal ¡Un desastre musical en ciernes!. Pues no, lamento deciros que no tienen ninguna propiedad mágica y que por desgracia no nos desvelará los números de La Primitiva de mañana.(aunque ya podría,ya)

Cuando una persona quiere aprender música,  bien un instrumento o teoría por ejemplo, muchas veces piensa que va a suceder como en esta escena de la película August Rush cuando la realidad es ligeramente diferente-

Sí, el niño es muy precoz para aprender. y eso que os he ahorrado la escena en la que compone una sinfonía…. y ojo con deprimirse! Lo mejor de todo es que vosotros podéis aprender de verdad 🙂

Muchas veces  se piensa que el pensar en música  es un don al alcance de unos pocos que tuvieron la suerte de tropezarse con la música y hacerse con ella.  Pero sabed que el arte de la música es que lo complicado parezca sencillo, y a veces lo sencillo  sea inexplicable  por su perfección . Ya os he dicho alguna vez en este blog, que entender la música, aprender a interpretarla y entenderla es como formar un puzzle al que poco a poco vamos añadiendo más piezas que van encajando. Así que ni fácil ni dificil, es cuestión de perspectiva 🙂

Si aprendemos a acercarnos a la música sin prejuicios y de una forma natural, ya sea de una forma más practica o más teórica, formará parte de nosotros como ya es el habla, solo que la satisfacción que se experimenta es algo para lo que todavía no he encontrado palabras . Este sentir musical libre y pleno es algo que nos ayuda expresarnos en música en momentos cotidianos  sin miedo de meter la pata:

Si os preguntaran  ¿Qué te parece esta música? Más allá del “es bonita” o “no me gusta” quizá podáis sentir que no podéis expresaros tal como quisierais por los miedos a decir algo fuera de lugar, pero ¿sabéis? Ni os imagináis cuanto tiene una persona que decir sobre la música que le gusta y le es importante en su experiencia vital. Así como  ser y sentirse músico es  esfuerzo y   ganas,también es  tener una mente en abierta que asimila que hay muchos tipos de músicos en los que unos son virtuosos, otros buenos improvisadores, otros tantos técnica pura, y otros que lleven el ritmo en sus venas entre otras tantas tipologías de músicos y músicas.

Por eso no hay ni habrá el músico torpe, sino muchos tipos de músicos diferentes siempre que hagan lo que les gusta.  La música no se disfruta más cuando uno no se compara con los demás sino cuando  se encuentra bien con su yo musical y es capaz de disfrutar de ello independientemente de su nivel. No hay músico malo, pero si métodos de enseñanza basados en conceptos arcaicos como la competitividad, el refuerzo negativo que puede hacer sentirnos torpes, pequeños que nos hagan apartarnos del camino. Pero eso… ¡Ni hablar!

Dentro de ti solo convives contigo mismo, se el mejor para ti y disfruta con ello. 🙂

 

Hasta aquí este trocito de reflexión, ya sabéis que siempre os animo a que os deis una vuelta por los universos musicales con las orejas bien abierta a los diferentes sonidos  y formas de entender la música. ¡ No lo dejéis pasar!

 

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