¿Qué es la musicalidad?

¡Hola! Ya estoy aquí con mis recién estrenadas vacaciones. No os penséis que me he olvidado de vosotros, han sido unas semanas muy calurosas pero siempre, siempre, siempre vuelvo por aquí 🙂

Hoy os quiero hablar de un concepto un tanto difuso que siempre crea un poco de controversia por la de maneras que tiene de interpretarse, esto es, la musicalidad.  La RAE nos trae una definición muy escueta: Cualidad o caracter musical. ¿Lo cuálo? Pues sí, Algo tan grande en tan pocas palabras, pero claro, esto es Diccionario de la Lengua Española y no de la musicalidad por lo que se entiende lo abstracto del significado. Buscando información acerca de la musicalidad me encuentro con que el concepto no está claramente unificado como suele ocurrir cuando nos referimos a las características de la música, siendo éste relacionado con la práxis y lestética musical y fuera de este ámbito , en el campo de la retórica.

La musicalidad se relaciona con lo bello, lo estético y lo tangible de la música, pero también se refiere a aquello que nace dentro, lo que impregna el alma, lo que se percibe y ya no solo en música también en literatura y de forma concreta en la poesía. Un ejemplo de ello puede ser la figura retórica de la aliteración la cual consiste en conseguir un efecto sonoro mediante el uso intencionado de los fonemas, como bien podemos ver en estas palabras del poeta Rubén Darío: Bajo el ala aleve del leve abanico.  En este verso,los sonidos hacen sentir delicadeza contenida, es ritmo sentido, son eles que vuelan como un suspiro.

Volviendo a la música ( y también la danza), partimos de una musicalidad visual,  que es la que se oye y se lee, pero paralelamente también hay una musicalidad sentida,  que es aquella que está en nuestro interior y cada uno portamos en diferentes grados. Es la que remueve el estómago y arrebata, no solo ya a interpretes, sino también al público que ve algo más y tiene la capacidad de sentir lo que oye y ve. Aunque la música pueda ser algo físico en una partitura, la musicalidad arranca esos matices que no se perciben a primera vista y que hace llegar al músico a un momento de cohesión total con los sonidos, siendo éstos una extensión de si mismo. Es por lo tanto ese algo más que hace sentir escalofríos a quien toca y al que escucha haciendo que el concepto de musicalidad no sea algo que se pueda aprender de una manera explícita, sino de la necesidad de expresarse y sentir. ¿podría ser  la respuesta a lo que se siente cuando vivimos intensamente la música y nos aislamos del mundo?

Igual que considero que esta forma de sentir es algo inherente en cada persona y no puede ser algo aprendido de una forma concreta, si que se puede facilitar su descubrimiento mediante la educación musical desde una edad temprana, porque en el aprendizaje de la música no sólo es cuestión de vista y oído, también es de algo, llámese musicalidad o lo que surja, que aún hoy es imposible explicar con palabras. Para los que sois más mayores y queréis aprender música y tocar un instrumento ¿Quién sabe? Igual vuestra musicalidad está llamando a la puerta, y ahora es el momento de enseñarle a ver mundo ¿Qué os parece? 🙂

 

¡Hasta el próximo artículo!

La música siempre en construcción como estas bailarinas de Edgar Degas

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Antonio Vivaldi y Aaron Copland: 2 músicas, 1 primavera.

¡Hola! ¿qué tal este domingo saleroso? Yo estoy aquí en casa dedicándome a la vida contemplativa aprovechando que hoy no se trabaja ¡Hurra!

Esta semana hemos entrado en una nueva estación, lo que me ha traído recuerdos de  mis días de profe en el cole cuando  le cantaba los niños: ¡La primavera ha llegado, nadie sabe que ha pasado, se vive, se siente, la primavera está aquí! La canción no es gran cosa pero es que en música tenemos melodías para todos los temas y de manera especial con la naturaleza cuyo vínculo ha sido constante en la Historia de la Música. En referencia a este cambio de estación, no son pocos los compositores que han escrito a la primavera . A mi me gusta observar la manera en que, de un mismo hecho, siempre salen músicas y conceptos diferentes (teniendo siempre en cuenta el contexto histórico, claro). Para ello he escogido dos músicas que describen la Primavera, cada una enmarcada dentro de su época y estilo 🙂

Antonio Vivaldi (1678-1741)  en La Primavera (Concierto nº 1 en mi mayor, RV. 269)  de Las 4 estaciones  se centró en los sonidos de la naturaleza, los diálogos de los pájaros, el río… todo adquiere una textura fresca que provoca una explosión de color en el oyente, que  independientemente de donde se encuentre hará de él una primavera florecida aún estando en el  crudo invierno. Vivaldi describe su Primavera como pequeñas postales a las que no les falta detalle lo que produce un universo visual durante los 3 movimientos del Concierto en el oyente sin haberlas visto nunca.

Aaron Copland (1900-1990) compuso para una pequeña agrupación de instrumentos en forma de ballet La Primavera Apalache (Apalachian Spring)  para la compañía de ballet de Martha Graham , aunque es la suite para gran orquesta la que se ha convertido un emblema para el imaginario colectivo norteamericano. El argumento de esta obra describe la vida de los primeros norteamericanos (hijos de colonos) en el S. XIX mediante unos personajes centrales creando una serie de estampas visuales y emocionales. Copland hace una descripción intensa y profunda de los paisajes y situaciones sin establecer unas analogías auditivas evidentes, quizá, provocando en el oyente visualizaciones cuasi oníricas de los paisajes y eventos que describe  que se entrelazan con otros conceptos más profundos. La Primavera se convierte en este caso  en un sentimiento de arraigo que convierte la foto en algo tridimensional con intensas descripciones, donde lo visual da de lleno en la emoción.

Como véis Vivaldi y Copland, aún en diferentes épocas describieron la primavera de forma diferente pero ambos con la invitación al oyente a visualizar la música. Vivaldi con maestría hizo que la música casi se pudiera palpar transportándonos a un vergel florecido y por otro lado, Copland nos traslada a los sentimientos que produce ese vergel, no describe la flor, describe la hierba mojada y las emociones del sentirse “como en casa”. Actualmente  la música sigue siendo esto: fotografías musicales sobre la vida que cada persona plasma de una manera diferente. Y a veces ocurre que la música se hace tan universal que sobran las palabras para decir: ¡Bienvenida Primavera!

¡Hasta el próximo artículo!

 

Serie " Corazón del Bosque " Rio, acrílico sobre tabla. Maria  Jesus Pérez Vilar

Serie ” Corazón del Bosque ” Rio,
acrílico sobre tabla. Maria Jesus Pérez Vilar @miradasylugares

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Mirando partituras: Forma y textura musical

¡Hola,  ya estoy por aquí! ¿Qué tal musiqueros?

Llevo ya unas semanas que me estoy dedicando mi tiempo de piano al repertorio clásico que lo tenía un poco abandonado. Lo que más me gusta tocar son las sonatas del Clasicismo por sus delicados matices, su equilibrio y los recovecos que guardan su lectura. Me resulta deliciosa la estructura musical tan diáfana de esta época, ver como los acordes se repliegan (el llamado Bajo de Alberti)  y llenan las partituras de pequeñas huellas que se asemejan a pequeños caminos sonoros.

Es curiosa la sensación que produce un simple vistazo a una partitura, ya que solo por su forma destila su personalidad. Su estructuras dan una idea de como puede sonar… aunque a veces ¡nos podemos llevar sorpresas! Personalmente, cuando una nueva partitura cae en mis manos me fijo en su armadura y si veo que está plagado de alteraciones , ¡creo que estará mejor en las manos de otro! Pero no tengáis miedo, vamos a temporalizar la evolución de la música escrita y os animo que cuando tengáis la oportunidad de ver alguna analicéis lo que veis porque aún sin saber música, podéis sorprenderos como no es tan difícil ubicarla en el tiempo. Ya he hablado en otros artículos sobre la notación musical, que como ya sabéis  se refiere a las formas de escribir la música (que podéis consultar clickando aquí ) pero en esta ocasión nos centraremos en un pequeño análisis estético basándonos en el sistema de notación  internacional  para demostrar que a veces la música es oído, pero también vista 🙂

Edad Media

cuadrada

 

Renacimiento

jos

Barroco

fuga

Clasicismo

sonata

Romanticismo

bra

Modernismo y otras tendencias (S. XX en adelante)

cage

 

Igual que podemos distinguir las diferentes modas en el vestir y ubicarlas en el tiempo,  con la escritura musical pasa de forma similar ya que de un vistazo se puede escudriñar la historia que llevan tras de si la cascadas de signos musicales. Estas estructuras de las que os hablo  se pueden encontrar en la música escrita bajo el concepto de forma musical, la cual nos sirve para diferenciarlas de un solo vistazo. Es también la manera de la que nos servimos los músicos para darles el carácter necesario dependiendo de la obra. La forma musical, se transforma en una especie de DNI que comunica su forma, su sonido, de donde procede, cuando nació. Pero,  ¿Cuántas formas musicales hay? Muchas nacen en una época en concreto  lo que nos ayuda a situarlas en el tiempo tanto auditivamente como de forma física reconociéndolas en una partitura

Gavotas, preludios, conciertos, sinfonía, Oratorios, Suites…. son algunas de las formas musicales que podemos encontrar con sus estructuras reconocibles. Pero.. ¡Aún hay más! Otro factor que se utiliza a la hora de reconocer y analizar una partitura es mediante las  texturas musicales que no son más (¡ni menos!) que la disección de la masa de sonidos que ayudan también a la comprensión de una obra:

¿Tiene varias melodías?¿no?¿o es una melodía acompañada?¿Monodia?

Estos dos conceptos, el de la forma musical y la textura, son los que nos ayudan a la hora del  análisis de una obra, que van desde lo complejo a lo sencillo dependiendo en el tipo de análisis que se quiera realizar. No es tan difícil como parece, la observación y la curiosidad hacen el resto a no ser que queráis hacer un exhaustivo análisis formal, que ya son palabras mayores 🙂 Con esto, aprovecho para comentar a todos los que me escribís pidiendo consejo a la hora de abordar la carrera de musicología que lo más complejo que os podéis encontrar  son las asignaturas de  análisis, las cuales normalmente son estudiadas de una forma general  cuyo objetivo básico es saber reconocer los diferentes estilos en una partitura así como contextualizar y localizar las características principales de la misma.  Lo de profundizar va a vuestra elección 🙂 A los demás amigos de este diario seguro que os habéis dado cuenta que la música es algo que a veces se ve pero solo con los ojos repletos de sonidos, y ese no se qué que aún no he conseguido explicar.

Como tarea, probad a buscar partituras de los diferentes periodos estilísticos que os he puesto, veréis que en cada búsqueda, los resultados físicamente de una manera global tienen algo en común pero que también los diferencia de otros periodos. ¡Ah! Encontraréis también las partituras manuscritas, a veces parecen un laberinto y como varía su escritura según la época., otro tema es la transcripción de estos sonidos originales pero eso es otra historia historia… como todo en música.

¡Hasta el próximo artículo!

 

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La música también tiene su lado formal.

Hoy estaba pensando en el horror de los horrores para muchos: el análisis musical. Sí , ya he hablado otras veces de este tema pero os prometo que es menos terrorífico de lo que suena. Un análisis musical es algo que se puede realizar a diferentes niveles sobre cualquier obra, desde la 9ª de Beethoven hasta el último éxito de Bisbal, por eso si alguien se refiere a que determinado estilo de música no es música, me da a mi que se equivoca porque hasta de la música más sencilla y más horrenda según gustos personales puede realizarse un análisis  tanto estético como formal independientemente de su estilo y complejidad  . Pese a quien le pese, también la música más petarda tiene su lado formal. ¿No es algo maravilloso? Es el poder democratizador de la música. Un do, va a ser un do en la sinfonía más bella del mundo y también lo será en el éxito reaggetonero del momento.

Como ya hemos tratado en este blog, podemos realizar un análisis estético en el cuál se podría describir el contexto histórico y social en que  está enmarcada la obra musical, también se podría tratar su funcionalidad y recursos de estilísticos de una época  pero esta información también se complementa y sustenta de su lado formal. En este otro lado formal de la música realiza un análisis de la música escrita,o si no disponemos de ella en una partitura, también  puede describir y esquematizar  a grandes rasgos la música que se oye. Es curioso, pero se pueden descubrir más cosas de lo que uno piensa ayudando así a  escuchar con otras orejas más atentas la música que nos rodea.

Hay verdaderos detractores que si supieran que mucha música que les gusta llevan un esquema parecido.... se tirarían de las orejas!. A mi personalmente no me gusta, pero son músicas diferentes cada una en su contexto.

¡¡Ey justiciero musical !!  Faltar respeto a la música también es rechazar la música haciendo comparaciones a lo loco!!

 

La música es movimiento. Cuando vamos por la calle hay veces que andamos a paso más ligero y otras vamos más lentos y relajados. En nuestro camino nos encontraremos con semáforos, desvíos porque algún tramo está en obras pero aún así siempre  llegaremos a nuestro destino. Así a modo de analogía, un análisis formal es poner  sobre sobre un plano todas las vicisitudes del camino, explicando lo que sucede hasta el final del trayecto  bien desde  un  mapa o desde el exterior memorizando las particularidades del camino. Lo mismo  pasa con una obra musical independientemente de su tipología. Un análisis formal es la descripción de un camino  cuyo plano es la partitura y nuestros ojos, son los oidos que perciben las diferentes calles del sonido.

En este enlace del blog haciendo Música podéis ver algunos ejemplos muy didácticos  de lo que es un análisis formal que os puede dar algunas ideas :

http://haciendomusica.com/Analisis/Tema%2004%20-%20Analisis%20Formal.pdf

Como veis, hay muchas formas de escuchar música.   Con un poco de práctica y un análisis básico podéis descubrir los secretos que encierra la música que os llama la atención. Sin casi daros cuenta  iréis  tomando conciencia de  los patrones que se repiten y quizá podáis establecer interesantes relaciones entre diferentes músicas ¿Qué tienen en común?¿En qué difieren?.  Con esto, toda música tiene su lado estético y otro, más formal y las dos son igual de apasionantes e interesantes ¿Con cuál te quedas? (vale quedarse con las dos)

¡Hasta pronto musiqueros y musiqueras! 🙂

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¿Qué características tiene esta música? ¡Enmarcar el sonido en la historia!

Una de las piezas clave a la hora de escuchar música es la  de ubicar cada música en su contexto histórico y su  periodo estilístico. Si podemos situar esa música en un contexto y en un lugar en concreto ya tenemos ganada una parte importante para disfrutar lo que escuchamos facilitando así nuestro pensamiento en música.  No hay que preocuparse si no se indentifica el autor y  la obra, porque el ejercicio reside en situar  esa música en el tiempo siendo éste  un excelente  punto de partida que  ayuda a investigar sobre lo que se escucha. Saber reconocer la música por su estilo  es abrir un mundo nuevo de posibilidades para añadir piezas nuevas a nuestro puzzle musical.

¿De qué época es?¿Qué estilo? ¿Qué acontecimiento importante ocurrió en aqueños años? Podemos hacer tantas analogías históricas como queramos porque Música e Historia conviven en una cierta sinergia musical que nos ayuda a entender una obra y una vida dedicada a la música desde el contexto de su época. Cuando se hace un análisis de una obra, lo primero que se hace es situarla en su periodo musical e incluso en exámenes de análisis la importancia no reside en saber su autoría sino en su estilo y características. Por ejemplo,en un examen situar una obra barroca en el romanticismo sería un error garrafal y por contra, no atinar en ponerle  nombre y apellidos no asegura un suspenso (¡uf!); así que os animo a empezar por ahí sin miedo intentando poner cada música en el lugar adecuado descubriendo así, lo que tienen en común obras de la misma época y lo que las diferencia de otros periodose.Reconocer una música por su periodo musical e histórico es darle también significado al sonido y todo lo rodea.

Os adjunto unos pequeños dibujos hechos por mí (sí, soy muy ecléctica  y tamboén, el material de oficina no da para más) en el que hago un repaso lineal de cada periodo musical   en el cual desde los contextos, y la escucha me hace construir mi pequeño puzzle histórico ubicando y relacionando conceptos en cada escucha haciendo partiendo de lo  general a lo particular.  Música y contexto es música y lugares, música y realidad, música y vidas que se entrelazan así que os propongo que busqueis músicas de diversos estilos y escucheis una pieza de cada . Una vez las tengais, haceros una tracklist de una pieza  de cada periodo  y escuchadlas sin alterar el orden histórico de los mismos ¿El resultado? Es pura magia en el que cada música es un resultado de la anterior bifurcándose cada vez en más ramificaciones que entretejen el sentido musical de nuevas sonoridades que van explosionando en nuestros oidos.

Podeis ampliar sobre los periodos de la música en la Web Hagase la música :

http://www.hagaselamusica.com/ficha-periodos-musica (clikad sobre el menú de la izquierda)

Pero bueno, ¿Pensábais que os iba a dejar con la miel en los labios sin mostraros esta experiencia única de escuchar la evolución de la música golpe de clik?  ¡No! Yo misma he preparado este repaso por periodos musicales que espero que os guste. Ahora silencio, Youtube y ¡acción!

Música antigua: Epitafio de Sicilo (conservada hay muy poquita)

Música medieval: Sederunt Principes. Perotin (+  o – 1160- 1230)

Renacimiento: Orfeo. Claudio Monteverdi (1567-1643) . Puente entre Renacimiento y Barroco.

Barroco:  BWV 1007 Suite para violonchelo solo n.º 1 en sol mayor – Preludio  Johann Sebastian Bach (1685-1750)

Clasicismo:  K545 Sonata en Do Mayor. Wolfang Amadeus Mozart (1756 -1791)

Romanticismo: Preludio de Tristán e Isolda. Richard Wagner (1813-1883)

Siglo XX – Vanguardias (y lo que venga): Pierrot Lunaire (2-6). Arnold Schönberg

(1874-1951)

¿Qué tal la experiencia?  Si podeis acudid al diccionario musical a buscar cada periodo general que os he puesto. Pensad que entre periodos hay  más subperiodos ya que la música es algo cambiante y no es lo mismo una obra de principios de siglo que otra de finales. La historia, el pensamiento musical, el sonido se suceden creando una especie de efecto mariposa donde la música es el testimonio una época.

Para terminar, lo que os prometí. ¿Veis reflejado algún dibujo en la música? La historia no se puede contener en un postit pero si lo que nuestros ojos ven a través de ella, pequeños cambios en grandes músicas. Tened la mente abierta:

La música tiene que fluir y nosotros,con ella 🙂

 

estilos

¡Qué arte! ¿Os animáis a crear vuestros propios Postit en la memoría de cada periodo? 🙂

Nuestro propio pensamiento musical

Muchas veces he utilizado la expresión Pensar en Música que es algo así como planificar una hoja de ruta  adaptada a nuestra propia experiencia musical. La música se puede escuchar pero también nosotros podemos elegir como vivir como relacionarnos con ella. ¿Seremos oyentes pasivos? ¿ O activos?  Nosotros decidimos pero  a veces la experiencia musical llama a la  música  planteándonos cuestiones como ¿Por qué es así esta música? Somos producto de nuestra evolución pero también lo hacemos de los actos del pasado ¿Pensáis que si la historia se volviera a repetir tendríamos la misma música? ¿Nos gustarían los mismos sonidos? ¿La propia naturaleza humana hace que nos sintamos inclinados por determinadas músicas?

Aprender música es una experiencia que nos llena, pero tener nuestra propia idea de ella es algo que hace que  nuestra vivencia musical irrumpa  en la escucha con más fuerza. Con todo esto, ¿existe música perdurable en el tiempo o es la distancia temporal la que hace que ésta llegue hasta nuestros oídos? ¿Qué músicas se quedaron por el camino? Como veis, son muchas las preguntas las que se formulan si hacemos un ejercicio de introspección musical. Si el hombre de a pie tiene tendencias al existencialismo (más allá de un sábado a horas intempestivas  después de la feliz  ingesta de  bebidas espirituosas) respecto a todo lo que le rodea ¿Por qué no la música? Como ya he dicho en otras ocasiones, es nuestra responsabilidad ser oyentes activos de nuestro legado musical para comprender las músicas pasadas, presentes y futuras.  En nuestra  historia más reciente este ejercicio de reflexión musical no ha pasado desapercibido y se ha escrito mucho sobre la naturaleza intrínseca de la música, aunque este espíritu no se ha terminado de inculcar en la actualidad limitándose a un  “no me gusta” en vez de un ¿ “Por qué no me gusta?” 

DE MADONNA AL CANTO GREGORIANO (H4855)

De Madonna al Canto Gregoriano. Nicholas Cook (2005) Alianza Editorial
Siempre recomiendo este librito que lejos de ser una guía de Historia de la Música, es una introducción al “pensamiento en música” del lector

Cuando leí el libro de Nicholas Cook fue un revulsivo musical para mi  que me impulsó a la reflexión acerca de las relaciones que establecemos con la música más allá de su conocimiento histórico y formal. Ésto me ayudó a ahondar en las ideas del  Pensamiento Musical, la estética, historiografía , contextos y la idea de la necesidad del   “Pensamiento en Música”. Nuestro propio Pensamiento Musical hace que la riqueza de lo que escuchamos se ensanche, y que pensar en música en cualquier contexto sea una manera de entender las manifestaciones musicales más allá de la propia música.

Os dejo  la primera parte del libro de Enrico Fubini: “Estética de la Música” (53pag.) en la cual tenéis otro punto de vista sobre la estética y Pensamiento musical. Dentro de estos campos trata cuestiones  muy interesantes ya que en la lectura de: Problemas históricos y estéticos de la música podeis extraer más ideas  que os ayuden a “Pensar en Música“. Aquí tenéis el enlace ( Pulsando aparece a pantalla completa) pero os recomiendo el libro entero ya que hace un repaso aplicando el Pensamiento Musical en la Historia de la Música.

Por cierto, ¿Tenéis el diccionario? ¿A qué esperáis? Para los que no estáis acostumbrados al vocabulario musical pueden aparecer términos musicales que igual os desconozcáis y  sirvan de un excepcional punto de partida para empezar vuestro propio pensamiento musical.

Bibliografía para profundizar:

Enrico Fubini: Estética de la Música. Ed. Antonio Machado (2002) –

¡Dónde encontrarlo?  Librerías especializadas y en Internet facilmente  en webs tipo casa del Libro o Amazón

Apunte extra: Os recomiendo que bucéis en la obra de este autor ya que su línea de trabajo esté en la estética de la música.

De Madonna al Canto Gregoriano. Nicholas Cook. Alianza Editorial (2005)

¡Dónde encontrar? En grandes superficies y librerías de vuestro barrio y a unos 8 euros 🙂

Apunte extra: Además del precio, el libro es pequeñito y se lee fácil y es un excelente punto de partida a la reflexión musical.

Para empezar, estos son los títulos que os sugiero de los muchos y excelentes libros que hay sobre Pensamiento, estética y Música.

¿Preparados para empezar a pensar en Música? 🙂

Pequeñas pautas para reflexionar sobre la música que escuchamos.

Hoy quería escribiros unas sencillas pautas para aplicar  cuando esteis escuhando música que os horrice u os encante. Como ya  he hablado en anteriores post, nuestra memoria musical se compone de esas esculturas musicales que vamos incluyendo en ella haciendo una base de datos enorme  de todo lo escuchable y por escuchar a lo largo de nuestra vida

Para crear este museo musical  que nos ayude a comprender mejor las manifestaciones musicales tenemos que hacer un análisis un poco más prefundo que nos permita entender que estamos escuchando y a partir de ahí hacernos una idea que nos ayude a reflexionar con criteriotodo lo que pase con nuestros oidos  independiente evitando así  hacernos ideas llenas de prejuicios que nos lleven opniones superficiales  sin fundamento.

Bueno, pues vamos a empezar, ¿no? Este pequeño análisis lo podemos aplicar a cualquier repertorio  aplicándolo a la estética de la música sin necesidad de hacer un análisis formal (esto es, el análisis de música en aspectos más técnicos que nos ayuden a entenderla mejor) Como mi objetivo es  ayudar a  entender y comprender  la expresión musical independiente de nuestro conocimiento musical (que aún sin saber aspectos formales de la música no es poco, solo hay que poner un poco de interés), pretendo hacer un primer acercamiento a  un análisis reflexivo al alcance todos que nos permita pararnos un poquito a pensar y reflexionar sobre qué estamos escuchando.

Para ello, os he preparado una infografía en el que podeis hacer un pequeño análisis musical sobre lo que estamos escuchando, su contexto, antes de ensalzar y o deshechar lo que escuchamos. En definitiva, se trata de entender la música y  el significado de la mismo independientemente que nos guste más o menos.

Aquí, la teneis, si haceis clik sobre la imagen podeis verla a tamaño completo y ver las opciones para compartirla en las redes sociales que querais.

Análisis Musical1

Espero que os guste  y que intenteis  ponerlo  en práctica para pensar siempre en música. En la música de y para todos 🙂

Cuando la música se pinta tú también puedes escucharla.

Jan Brueghel de Velours y Peter Paul Rubens

Si hay una rama de la musicología y el arte que me apasiona por los secretos y misterios que encierra,  esa es  la iconografía musical. A menudo, vemos en los cuadros representaciones de instrumentos musicales y partituras que pasan sin pena ni gloria de un vistazo pero que  prestando un poco de atención nos hace descubrir nuevos aspectos maravillosos..

Vale, son instrumentos musicales, pero también es el único documento visual  de la música de una época y más si hablamos de representaciones artísticas de muchos siglos de las que solo tenemos ese testimonio gráfico para poder recrear el instrumento y la visión de la música de ese momento.  Gracias a un análisis iconográfico musical podemos reconstruir instrumentos de otras épocas y  descubrir nuevas (y pequeñas) partituras, averiguar las  nociones  músicales (visuales y teóricas)  del artista que le ayudara a representarlo en un lienzo, un retablo, una escultura….

Con ello, al encontrarnos un instrumento musical en una obra nos podemos hacer estas preguntas para reflexionar sobre el aspecto musical en el arte:

–  ¿Qué instrumentos aparecen? ¿Qué tipo de obra estamos viendo?¿De qué estilo y época?

– -¿Hasta dónde llega su nivel de detalle? (Por ejemplo,cuerdas, trastes, detalles estéticos…)

– ¿Éste instrumento se podría tocar porque la representación de su mecanismo permitiría hacerlo? (por ejemplo, cajas de resonancias muy pequeñas o ausencia de ellas, mástiles cortos, mecanismos que harían imposible cualquier sonido..)

– ¿Existen o tenemos representaciones del mismo en la actualidad ?

–  Si alguien está interpretando música con él ¿es una postura adecuada para hacerlo?

Con estas  sencillas preguntas, nos dedicamos estrictamente al instrumento musical y no a la interpretación del mismo en el cuadro (lo trataré en post aparte porque es muy interesante los significados y alegorías de los mismos). Así cuando tengais la suerte de poder visualizar láminas o ver directamente los cuadros en un museo os invito a buscar los instrumentos musicales escondidos (o no) en el cuadro y  hacer estos sencillos ejercicios de los que se pueden aprender mucho indagando en la búsqueda de respuestas.

Aquí os pongo algunos ejemplos para reflexionar

Mirad la guitarra y la forma de tocar la guitarra ¿La reproduce fielmente? ¿Pensais que Julio reflejaba su realidad histórica? ¿Qué música podría estar tocando?

Pintura Mural del Antiguo Egipto

¿Dirías que están tocando en grupo?¿Qué tipos de instrumentos, están tocando?¿Cuántas cuerdas tiene el arpa?¿Son factibles las posturas para tocar?

Si quereis profundizar en el tema podeis visitar la página de la Complutense sobre su proyecto de  Iconografía Musical en los cuales Cristina Bordas  trata con profundidad este tema.

http://www.imagenesmusica.es/inicio.html

Os cuelgo además una entrevista para que la conozcais mejor así como su proyecto:

http://www.docenotas.com/entrevistas/cristina-bordas-autora-del-catalogo-de-instrumentos-musicales-en-colecciones-espanolas

 

¿Qué se experimenta cuándo se lee una partitura?

A muchas personas  les llama mucho la atención cuando ven a alguien embelesado en la lectura  de una partitura como si estuviera leyendo una novela.

Realmente es así, estamos leyendo y en nuestra lectura estamos haciéndonos una idea de lo que tenemos ante nuestros ojos. La lectura de la música no sólo es un ejercicio que implica simultaneidad con un instrumento o nuestra voz (que también lo es), también es una labor silenciosa  de lectura atenta y concentrada que nos hace reflexionar sobre la música que tenemos delante.

Hay muchas formas de leerla así como  intencionalidad en su lectura. Haciendo paralelismo con la lectura no-musical hay quien lee solo porque le gusta como escribe ese autor, otros porque adoran esa temática, otros porque quieren evadirse en la lectura, otros porque quieren ideas para escribir o porque le obligan en su vida académica…. en fín, tantas lecturas como intenciones.

Igual que como os decía en post anteriores la música ha de ser tomada como una escultura para ver desde diferentes ángulos, uno de esos ángulos es la música desde un soporte escrito. Igual se puede pensar que para leer y analizar una partitura hay que tener un bagaje musical enorme, pero es una idea errónea porque podemos analizar a muchos niveles sin necesidad de ser unos expertos así que  todo depende de la intencionalidad de nuestro análisis.  Podemos ir de lo particular a lo general:

Una nota en un pentagrama es la misma estemos ante un Nocturno de Chopin, una obra de Prokovief o lo último de Pitbull ¡¡No hay que tener miedo!!.  La partitura es la democratización de la música y el lugar donde empieza todo. Podríamos que decir que una partitura es la partida de nacimiento de una obra, donde queda registrada porque …. ¿Dónde va la música que en ese momento no se está interpretando? Escribirla no es condenarla al olvido  es  hacer que siga sonando para siempre en el papel.

Muchos os preguntareis ¿Y qué pasa con la música del mundo que no se escribe como puede ser la de un pueblo perdido en África? Ahí es cuando entroncamos de nuevo con la etnomusicología y la búsqueda incesante de músicas en el mundo para que éstas no se pierdan. Por suerte, tenemos medios para que éstas puedan ser grabadas y conservadas pero claro, nunca es tan efectivo como la escritura musical como lenguaje más o menos unificado.

Con esto,  la lectura de una partitura es lo que la persona quiere que sea, se toque o no un instrumento. Hay quien solo quiere saber la melodía, hay quien le gustaría saber en que compás está la canción que le gusta, hay quien se está preparando su próxima clase de instrumento, hay quien lee una Misa barroca y búsca analogías entre melodía y letra, hay quien lee  y relee ese pasaje que no le sale, hay quien quiere vislumbrar la dirección sinuosa de una melodía principal, otros quieren saber la instrumentación de aquella ópera, otros leen una copia de una partitura manuscrita centrándose en los recovecos de su grafía, otros leen las notas que tienen que tocar para la clase de flauta en el cole y otros… nos miran con el rabillo del ojo en el metro.

Hay tantas maneras de leer una partitura como ramificaciones tiene la música. Al final no os he explicado que se experimenta al leer una partitura.. ¡¡¡ Venga!!! ¿A qué esperais para poneros manos a la obra para descubrirlo por vosotros mismos?

Para los valientes que se animen dejo la dirección de Mysicom. Web com muchísimos cursos y de calidad cuyos autores músicos y pedagogos  hacen de forma altruista. Yo estoy registrada y me parece muy práctico e interesante el material que van añadiendo para  todos los niveles

http://www.musycom.com/ia5_musycom/

Contexto dentro del contexto: Pavana para una Infanta Difunta: Maurice Ravel

Esta pieza de Maurice Ravel (1875-1937) fue compuesta en el año 1899 inicialmente para piano y después arreglada para orquesta unos años después. Enmarcada en un estilo impresionista a caballo entre el romanticismo y el estallido estilístico que se iniciaría en el siglo XX es una obra que tiene atisbos neoclásicos, esto es, evocar estilos de tiempos pasados trayéndolos al contexto musical actual en tanto composición y armonías pero nunca difuminando de forma completa su forma original.

Esto hace que tengamos un contexto dentro de otro contexto. Ravel mezcla la sutileza de las evocadoras y delicadas melodías impresionistas y la Pavana. ¿Pero qué era una pavana? Una pavana (y su forma musical) era una danza lenta  que se bailaba en la corte española en el S. XVI y que sobrevivió con el paso del tiempo… pero eso ya es otra historia.

Marice Ravel se inspiró  en  los movimientos delicados de una infanta en la corte española bailando esta danza. Dentro del contexto histórico musical de Ravel, nos lleva a otro contexto histórico en el que la imaginación hace el resto. Nos hace viajar en el tiempo, de su realidad a otra realidad ya pasada donde  insta visualizarlo con la nostalgia  de unos ojos contemporáneos. Parece que Ravel evoca a una infanta, entre tantas, que no llegaron a la edad adulta (solo hay que pasarse por el Monasterio del Escorial en Madrid para ver el panteón de los infantes fallecidos) en la que en  el lento baile palaciego se puede apreciar los tímidos movimientos de una niña, de su vestido, su pelo… envuelto en una melodía tan bella como fúnebre conviertiéndose en  una secuencia etérea que nos llega a través de la música. Ravel no especifica a quién porque realmente no es a un quién… es un esbozo para que nosotros hagamos el resto, como si leyésemos una novela.

Así, nos viene de nuevo la idea del contexto musical, social y cultural base para entender la música pasada, presente y venidera.

Podeis escuchar la Pavana de Ravel y éste ejempo de Pavana del  Renacimiento que he puesto (no me especifica el autor). No se diferencian , tanto ¿no? Quizá el compositor, nos traslada a la atmósfera más allá de la danza o más allá de lo que no se ve en un cuadro.

Como curiosidad, dejo una frase que se atribuye un Maurice Ravel cansado de la excesiva lentitud con la que se interpretaba su obra…

Es “Pavana para una infanta difunta”, y no “Pavana difunta para una infanta”.