Lo confieso: ¡Yo también garabateé los libros del conservatorio!

¡Hola! Qué poco tiempo ha pasado desde mi última entrada, pero no me he podido resistir el compartir con vosotros unas cositas que he encontrado por casa. 🙂 Buscando unos papeles que necesitaba he encontrado algunos de los libros que utilicé en el conservatorio )entre otras cosas dignas de la arqueología musical más profunda). Siempre he sido de pintarrajear las cosas, pero hoy quiero compartir con vosotros algunas de ellas 🙂

1) La arpista Malota

arpista malota

 

Igual que en un libro de historia de pinta bigote al rey de turno, aquí se realiza lo mismo con alguna figura que saliera, que por la naturaleza del estudio musical, no abundaban. ¡Lápiz va!

 

2) ¿En que tonalidad está? Ay, no lo se ¡yo quiero jugar!

2015-02-14 (2)

 

Quizá en esta clase de entonación, mi mente tenía ganas de salir a jugar.

3) Entre flores y Músicas

2015-02-14 (1)

 

Este libro en concreto pertenecía a la clase de Ritmo. Un pentagrama sin ninguna anotación, es un pentagrama sin más pero uno con abundante trazo de grafito..¡Puede ser la bomba!. Es habitual que estén repletos de anotaciones para no olvidar lo que se aprende en clase siendo el equivalente musical a tomar apuntes aunque, bueno, las flores hacen de elemento decorativo para hacer más acogedora esta página.

4) Decorando el libro de Ritmo y Lectura 4

2015-02-14

 

Qué sosos algunos libros de Real Musical, menos mal que llego yo y le doy un toque de glamour con mis famosos “perdigones” . Mucho mejor, ¿no?

 

Estos son solo algunos de mis cientos dibujillos, que aún hoy día de vez en cuando ilustran con mi este blog. Y vosotros ¿También tenéis partituras decoradas? A mi me gusta verlas tan vividas y como si fuera un álbum de fotos, disfruto reencontrándome con  ellas. 🙂

¡Hasta el próximo artículo!

Si os ha gustado esta entrada, ya sabéis.. ¡ a compartir! Y  os ha molado lo que no está escrito podéis votarme en los Premios20Blogs . Aquí os lo explico 🙂

1) Entra  aquí y regístrate en el Diario 20 Minutos

2) Después entra en mi ficha y da el voto, aparecerá entonces un letrero verde de voto recibido. 🙂(Las estrellitas no cuentan como voto)

También puedes entrar en mi ficha directamente y registrarte en la barra superior haciendo clik en registro.  Gracias, gracias y más gracias 🙂

La Música, ese Salvavidas

Hola. ¿Qué tal por aquí? Yo muy contenta, en unas horas me voy a Córdoba a ver a mi familia pero no quería perder ocasión para mi cita musical en este diario.

Estaba pensando que mi primer artículo en este blog, es curiosamente el más visitado: ¿Pero para qué sirve un musicólogo? lo escribí producto del cabreo por las pocas oportunidades laborales que tenemos los licenciados en Historia y Ciencias de la Música  ¡es una pena que  la ilusión y la dedicación a la música no sirvan para una inserción laboral plena al menos en el sector cultural! . Pero… ¿sabéis? Hoy lo he leído dos años después de escribirlo y me ha sorprendido recordarlo.     La razón es que ahora no estoy cabreada y tampoco resignada, hoy estoy muy feliz de todo lo que me ha aportado la carrera y mis conocimientos musicales. Quizá pensar en música abre la mente, la llena de oxígeno, y respiras todas las músicas que conoces y las aún por conocer. Para mi, la música hace las cosas más bonitas, es una montaña rusa llena de vaivenes de la que no quiero bajarme, es lo sencillo pero también lo complicado, es ser igual que todos pero tampoco igual a nadie. Quizá la música, queridos, es aquel salvavidas a los que muchos a lo largo de la historia quisieron aferrarse para dejar un legado plagado de obras maestras. Ya, ya se lo que muchos estaréis pensando…

Pero Soraya! ¿Estás borracha? ¿A qué se debe tanta profundidad musical?

Hoy pienso en las veces que la música hace de un salvavidas al que recurrimos para relajarnos y evadirnos ante un mal momento, quizá sea la acción universal más inmediata  después  pillarse una borrachera de esas órdago y demás cosas no recomendables  (¡Prohibido hacer todas estas cosas juntas ¡Este Diario es un lugar sano!)  Una ruptura amorosa, una pérdida, un día de furia o  un enamoramiento fortuito… es  a la música a quien acudimos con la seguridad de sabernos consolados y entendidos porque si no… ¿Qué haríamos sin muchas canciones de amor-jo-eso-también-me-ha-pasado-a-mi? ¿Sin una recopilación de los compositores clásicos más románticos y arrebatados para los soñadores? ¿Sin una selección de Rock Duro para los que tengan ganas de decirles cosas bonitas a su jefe y necesiten inspiración? ¿Sin un pellizco “de no se lo que tengo pero estoy sensiblón y voy a ponerme a Kenny-G?” Y así con tantos ejemplos como personas. La música es ese salvavidas, y ya no solo para los que nos ilumina el día sino también para quienes los creyeron apagados: Porque además de escuchar, nunca es demasiado tarde para aprender, para crecer, para ilusionarse y tener la música tan cerca que ilumine los sonidos  de una vida.

¡Hasta el próximo artículo!

Nipper
¿Oiga? Me siento melancólico, ¿Me puede poner los Trotamúsicos?

 

Si os gustan mis letrillas podéis compartirlo en los botoncillos de más abajo y …. ¡Ah! y  ¡No os libráis! ¡Voy a hablar a los Premios20Blogs! 🙂 Quiero agradecer a todos los que estáis votando y a los que no lo habéis hecho y os gusta este diario,¿ a qué estáis esperando para hacer feliz a esta musicóloga? 🙂

Solo tienes que entrar aquí y registrarte en el Diario 20 Minutos y después entrar en mi ficha y dar el voto, aparecerá entonces un letrero verde de voto recibido. 🙂 (Las estrellitas no cuentan como voto)También puedes entrar en mi ficha directamente y registrarte en la barra superior haciendo clik en registro. ¡Qué no decaiga!

10 Cosas que pasan y odias cuando eres músico

¡Hola! Aquí estoy de nuevo, ¿Qué tal este sabadete friolero? Aquí sin novedad, frío, frío, frío…. y frío. Así que hoy voy a combatir estas temperaturas gélidas con aquellas cosas que nos dan rabia cuando tocamos un instrumento musical que nos hacen ponernos “coloraos”. ¿Queréis ver mi TopTen?

¡Vamos allá!

1)  Cortarollos.

Cuando eres pianista como yo, estar en un momento álgido interpretando una obra con partitura y como no te la sabes de memoria, hacer un apaño con la mano izquierda para pasar de hoja con la derecha. Y esto es a lo que se llama venirse abajo.

2) Für Elise (Para Elisa o “Paralisa” para los amigos)

A veces pienso que sería de un pianista si no supiera tocarla. Sería algo así como que cada vez que un pianista dice que no sabe tocar esta obra, muere un gatito.

Nota: En ocasiones la más demandada es el Tema Central de la BSO “El Piano”

3) ¿Sabes tocar la de ….? 

Hay 3 opciones, que sea la Para Elisa, que sea otra “ que me sé” o que no tenga idea de la obra en cuestión.  Normalmente es la tercera opción, aunque os confesaré una cosa: los músicos tenemos preparado nuestro pequeño repertorio “five stars” para esas ocasiones. ¡Y es total! ¡Éxito de público y Crítica!

4)  Que te tu pareja o tu madre piense…. ¡Qué desastre! Y te ordenen las partituras cuando estás fuera.

Lo reconozco, soy de las que cuando estoy tocando hago mi propia selección del repertorio musical que quiero tocar, en mi caso tengo multitud de anotaciones para las reducciones que hago de canciones que me gustan, así que toco rodeada de folios, algunos por el suelo, otros sobre el piano y otro sobre la mesa a mi derecha. Parece que no, pero reconozco cada estrato, cada enmienda, cada arruga  y ordenarlo o cambiarlo de lugar significa quedarme con obras a medias durante un tiempo….

2015-02-07
Este es mi cajón musical. ¡Yo lo veo muy bien! Las puedo encontrar… ¡Y sin GPS!

 

5) “Toca y canta muy bien, ¡venga, venga, toca, toca, toca, toca algooo!”

Incluso la música tiene su momento. No siempre apetece tocar para las visitas, puedes estar con una resaca del quince, con la paella aún en la boca o que directamente no tienes la cabeza en MODE MUSIC ON. Menos mal que para esos momentos siempre nos quedará el “Para Elisa” ¡Gracias Beethoven!

6) Tocar un instrumento en mal estado. (sí, me refiero a música)

A veces pasa que en el lugar más insospechado encuentro un piano. Se me ilumina la cara, voy a tocar… y.. ¡Oh sorpresa! Resulta que su interior tiene más moho que un queso Roquefort por lo que el momentazo músical se va al traste. ¡Es un piano de adorno! Que levante la mano a quien no le haya pasado.

7) Sentirse excluido. Lo que no te han contado de una Jam Session

¡Bien! ¡Sesión musical improvisada en un lugar inesperado! Imaginaos que este gran momento ocurre en un parque y eres pianista…¡Oh, Wait….!

8) ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?

Igual que hay veces en las cuales no apetece tocar para las visitas puede pasar que los hados de la inspiración llaman a tu puerta. Te lo curras, haces una interpretación de lujo y al terminar ves que la gente que te estaba escuchando les ha dado por tomarte como música ambiental mientras charla o que igual les ha surgido una llamada y han salido de la habitación. Terminas, levantas las manos del piano y… ¿hola? No es un drama, ¿Y lo bien que te lo has pasado? En esos momentos te das cuenta que a veces te gustaría ser guitarrista para tocar de frente y no de espaldas.

9) ¡Quiero aprender!

Siempre hay gente que quiere aprender pero que lo dice a la ligera, así que de forma improvisada das pequeña clase introductoria pero lamentablemente esto no es Matrix, el saber musical no es un poder divino que se adquiere nada más sentarse al piano, así que notas la carita de desilusión y seguidamente ¡A otra cosa mariposa!

keanureeves
¡Por favor! ¡Quiero aprender a tocar!¡Necesito una de Para Elisa pa este Lunes!

 

10)  Olvidarse la partitura en un ensayo o los libros del conservatorio

¡Drama! Si hay un momento tenso en mi experiencia musical es aquel en el cual se nos olvida la partitura, y ( sobre todo en coros y clases de conservatorio),  tienes que compartirla con un compañero con el que no tienes mucha confianza. Seguidamente se produce una especie de lucha de la fuerza, el dueño va tirando para así las hojas o el libro en cuestión y ves que la fuerza no te acompaña- ¡Oh Yoda, qué debo hacer! Aunque algo peor es que no se te olvide una, sino dos veces. ¡MusicDrama!

 

Y estas son las 10 cosas que suelen suceder y que pocas veces contamos, pequeñas cosas que en el fondo nos ponen de los nerios, pero que  no hacen más que reafirmar nuestro amor por la música.   Y ahora os toca a vosotros, ¿Qué cosas os molestan en el ámbito musical? Ya sabéis las mías ¿Cuáles son las vuestras?

¡Hasta el Próximo Artículo!

mi piano
A pesar de todo, está ordenadito… (después de mostrar mi cajón desastre me sentía en deuda)

 

 

Si os ha gustado el artículo ya sabéis, a compartir en los botoncillos de más abajo. Quiero aprovechar también para agradecer a todos los que me estáis votando para el Premio 20 Blogs  por la mejor bitácora en la categoría de música. ¿Pero cómo? ¿Qué aún no me has votado y ardes en deseos de hacerlo? ¡Aquí estoy yo para ayudar! Solo tienes que entrar aquí y registrarte en el Diario 20 Minutos y después entrar en mi ficha y dar el voto, aparecerá entonces un letrero verde de voto recibido. 🙂 (Las estrellitas no cuentan como voto) También puedes entrar en mi ficha directamente y registrarte en la barra superior haciendo clik en registro. ¡Gracias musiqueros!

 

 

 

 

¡Diario de una Musicóloga se presenta a los Premios 20 Blogs!

¡Hola! Hoy empiezan las votaciones para  los premios 20 blogs  en la categoría de Música hasta el  2 de marzo. ¡qué ilusión! . Así que si tu, querido lector si  te gusta este pequeño Diario te animo a que me des tu voto,  y si no,  lo des a otro que lo merezca a tu juicio 🙂

Diario de una Musicóloga, es un proyecto blog compuesto de pequeños pensamientos para hacer de la música un lugar para todos sin excepciones. (sí, sí, sí, tu también). ¿Y cómo podéis ayudarme? Pues votándome  y aquí os explico como!

1) Os registráis en el Diario 20 Minutos en este enlace (Si hacéis el registro por Twitter o Facebook es automático):  http://www.20minutos.es/usuarios/registro/

2) Una vez registrados entráis en mi ficha y votáis mi blog. (las estrellitas no valen!)
http://lablogoteca.20minutos.es/diario-de-una-musicolog…/0/…

Si habéis entrado en la página con vuestro usuario le dáis a votar este blog en un recuadro azul y atomáticamente os saldrá verde.

¡Muchas gracias!

IMG_20150206_004243

¿Quién es el hombre (o mujer) de la varita? ¡El director de orquesta!

¡Hola! brrrr ¡qué frío! ¿Qué tal un poquito de música para entrar en calor? Hoy os quiero hablar de un tema que siempre da lugar a discusiones cuando no se está inmerso en el ámbito musical, seguro que a muchos os sonará eso de…

– ¿El director de orquesta? ¡Pero si ese no hace ná, solo mover un palito!

Pues va a ser que no  porque  la figura del director de orquesta, para muchos desconocida, es más que mover un palito y hacer que  la orquesta  suene sin fallos. Este señor (o señora) se convierte en el hilo conductor de la identidad propia de un sonido, haciendo de una masa de colores uno solo perfectamente identificable. La labor del director de orquesta o de un conjunto coral entre otros es aunar la masa sonora de muchos interpretes en un sonido con carácter propio y único. No es lo mismo tocar un pasaje en casa que tocarlo bajo una dirección musical, ya que en casa podemos aplicar las pautas que nos de el director y aplicar los nuestros propios pero en un ensayo, con la lección aprendida el músico se entrega por completo a la dirección.  Cuando vais a un concierto, la música es  algo contínuo, con un principio, un climax y un fin pero … ¿Qué ha sucedido para llegar hasta ese punto? Nada más y nada menos que una conexión con el interprete que aunque parezca sencilla no se produce de forma inmediata ya que  son horas y horas de ensayos. Por ello,  la obra se va montando por secciones armándola como si fuera una muñeca rusa, desde lo superficial a lo más profundo, sacando de cada lectura muchas más a  cada cual más densa e íntima.

Así cada ensayo se convierte en un diálogo entre intérprete y director,  en el cual mediante las  explicaciones pertinentes se añaden los sentimientos más profundos a la música (es por ello el efecto partitura garabateada ¡un lápiz nunca debe faltar en un ensayo!). Porque pensándolo bien, y creo que es así por mi experiencia musical, en un ensayo los sonidos se explican ¿Y cómo explicar un sonido si para cada persona éste se puede interpretar de una manera diferente? ¡Ah! Ahí está lo mejor, para mi, es a lo que llamo “sacar un sonido”, esto es, un sonido que sin variar su altura varía su carácter mientras se toca o se canta, dándole un carácter  tan propio y único como es el instante en el que se une música y alma. Pienso que quizá  cuando se dice eso  de que la música es la expresión del alma, no falta razón, porque son cosas que no se pueden explicar, pero que están ahí inherente a nosotros y a nuestro propio significado. Si la dirección musical es un proceso de ensayos en el cual los músicos pasan un proceso para captar el sonido propio , ¿Qué hacer cuando sobran las palabras? En ese momento, el director se convierte en los ojos de la música, sustituye las palabras  y sus gestos se convierten en la identidad musical en la que ha trabajado tantos meses creando entre el y los músicos una relación única que se impregna en la interpretación de una obra, como si de un gran instrumento musical se tratase.

Suena bien ¿verdad?¿Queréis sentirlo también? En vuestra formación coral más cercana lo encontraréis (yo solo lo dejo caer)  🙂

¡Hasta el próximo artículo!

¡A ver quien tiene bemoles de decirnos que solo movemos un palito!
¡A ver quien tiene bemoles de decirnos que solo movemos un palito!

 

¡Eh! ¿Y Yo qué? Tengo grandes dotes expresivas
¡Eh! ¿Y Yo qué? Tengo grandes dotes expresivas

 

Si os ha gustado este artículo  ya sabéis ¡A compartir!, Como soy un poco cansina, también os recuerdo que desde el día 6 de febrero participo en el  Premio 20Blogs del Diario 20 Minutos en la categoría de Música y que si también participáis podéis votarme en este link. Si  conocéis a alguien que también participe, podéis anirmarle a que se pase por este blog, quizá le gusten mis notas musicales 🙂

Mirando partituras: Forma y textura musical

¡Hola,  ya estoy por aquí! ¿Qué tal musiqueros?

Llevo ya unas semanas que me estoy dedicando mi tiempo de piano al repertorio clásico que lo tenía un poco abandonado. Lo que más me gusta tocar son las sonatas del Clasicismo por sus delicados matices, su equilibrio y los recovecos que guardan su lectura. Me resulta deliciosa la estructura musical tan diáfana de esta época, ver como los acordes se repliegan (el llamado Bajo de Alberti)  y llenan las partituras de pequeñas huellas que se asemejan a pequeños caminos sonoros.

Es curiosa la sensación que produce un simple vistazo a una partitura, ya que solo por su forma destila su personalidad. Su estructuras dan una idea de como puede sonar… aunque a veces ¡nos podemos llevar sorpresas! Personalmente, cuando una nueva partitura cae en mis manos me fijo en su armadura y si veo que está plagado de alteraciones , ¡creo que estará mejor en las manos de otro! Pero no tengáis miedo, vamos a temporalizar la evolución de la música escrita y os animo que cuando tengáis la oportunidad de ver alguna analicéis lo que veis porque aún sin saber música, podéis sorprenderos como no es tan difícil ubicarla en el tiempo. Ya he hablado en otros artículos sobre la notación musical, que como ya sabéis  se refiere a las formas de escribir la música (que podéis consultar clickando aquí ) pero en esta ocasión nos centraremos en un pequeño análisis estético basándonos en el sistema de notación  internacional  para demostrar que a veces la música es oído, pero también vista 🙂

Edad Media

cuadrada

 

Renacimiento

jos

Barroco

fuga

Clasicismo

sonata

Romanticismo

bra

Modernismo y otras tendencias (S. XX en adelante)

cage

 

Igual que podemos distinguir las diferentes modas en el vestir y ubicarlas en el tiempo,  con la escritura musical pasa de forma similar ya que de un vistazo se puede escudriñar la historia que llevan tras de si la cascadas de signos musicales. Estas estructuras de las que os hablo  se pueden encontrar en la música escrita bajo el concepto de forma musical, la cual nos sirve para diferenciarlas de un solo vistazo. Es también la manera de la que nos servimos los músicos para darles el carácter necesario dependiendo de la obra. La forma musical, se transforma en una especie de DNI que comunica su forma, su sonido, de donde procede, cuando nació. Pero,  ¿Cuántas formas musicales hay? Muchas nacen en una época en concreto  lo que nos ayuda a situarlas en el tiempo tanto auditivamente como de forma física reconociéndolas en una partitura

Gavotas, preludios, conciertos, sinfonía, Oratorios, Suites…. son algunas de las formas musicales que podemos encontrar con sus estructuras reconocibles. Pero.. ¡Aún hay más! Otro factor que se utiliza a la hora de reconocer y analizar una partitura es mediante las  texturas musicales que no son más (¡ni menos!) que la disección de la masa de sonidos que ayudan también a la comprensión de una obra:

¿Tiene varias melodías?¿no?¿o es una melodía acompañada?¿Monodia?

Estos dos conceptos, el de la forma musical y la textura, son los que nos ayudan a la hora del  análisis de una obra, que van desde lo complejo a lo sencillo dependiendo en el tipo de análisis que se quiera realizar. No es tan difícil como parece, la observación y la curiosidad hacen el resto a no ser que queráis hacer un exhaustivo análisis formal, que ya son palabras mayores 🙂 Con esto, aprovecho para comentar a todos los que me escribís pidiendo consejo a la hora de abordar la carrera de musicología que lo más complejo que os podéis encontrar  son las asignaturas de  análisis, las cuales normalmente son estudiadas de una forma general  cuyo objetivo básico es saber reconocer los diferentes estilos en una partitura así como contextualizar y localizar las características principales de la misma.  Lo de profundizar va a vuestra elección 🙂 A los demás amigos de este diario seguro que os habéis dado cuenta que la música es algo que a veces se ve pero solo con los ojos repletos de sonidos, y ese no se qué que aún no he conseguido explicar.

Como tarea, probad a buscar partituras de los diferentes periodos estilísticos que os he puesto, veréis que en cada búsqueda, los resultados físicamente de una manera global tienen algo en común pero que también los diferencia de otros periodos. ¡Ah! Encontraréis también las partituras manuscritas, a veces parecen un laberinto y como varía su escritura según la época., otro tema es la transcripción de estos sonidos originales pero eso es otra historia historia… como todo en música.

¡Hasta el próximo artículo!

 

Si os ha gustado este artículo podéis compartirlo en los botoncitos que podéis encontrar un poco más abajo, también os recuerdo que participo en el Premio 20Blogs del Diario 20 Minutos en la categoría de Música a partir del 6 de Febrero que termina el periodo de inscripción, si también participáis podéis votarme en este link y si conocéis a alguien que también participe, podéis decirle que se pase por este Blog que nunca está de más conocer bitácoras nuevas 🙂

 

 

Una música de mil versiones ¿Cuál es la tuya?

¡Hola! ¿Qué tal? ¿Cómo van vuestros deseos de año nuevo? Espero que viento en popa, sobre todo los musicales. 🙂 Hoy quiero compartir una pequeña reflexión que produce en muchos de mis eternos viajes en metro. Si os preguntara, ¿qué es para tí la música? ¿Qué sientes al cantar, tocar o escuchar? Estoy segura que, aunque parecidas, todas las definiciones serían diferentes pero con un nexo común que aún hoy, no sabemos explicar…. bueno, nosotros no, pero la RAE si (o eso parece)

rae
La RAE, respuestas para todo a golpe de clik. ¡Clik!

A propósito de la reflexión sobre la forma en la que pensamos la música, si hay un ámbito democratizador de la práxis musical, es el de las versiones. Da lo mismo ser el virtuoso del lugar o el rey de las melodías en la ducha, todos tenemos cabida a la hora de vivir  los sonidos que nos gustan, porque entonces, justo en ese momento la música es solo nuestra y de nadie más. Para mostraros ese momento, he escogido un tema mil veces versionado: El canon en Re Mayor de Pachelbel. (porque a mi, además de las versiones, también me gustan los temas con variaciones como esta obra de , soy así de rebundante)

¿Y qué nos encontramos en el submundo de las versiones? ¡¡ Buceemos en el abismo musical!!

1. A veces, no hace falta tocar un instrumento

Este simpático Papá Noel , siente el Canon como nadie y aunque no toque, la intención es lo que cuenta ¡Gracias Santa!

2. ¿No tienes con quien tocar? ¡He aquí la solución!

Este chico se está “Caneando” .Literalmente. Doblarse a uno mismo, es un gusto, sobre todo si sale bien ¡bravo!

3. No seas literal, la música es de los ojos de quien lo ve.

En música, lo literal es relativo. Los sonidos se expanden y contraen haciendo de los sonidos algo nuestro. La música es modificable, diferente y algo enorme si nos dejamos llevar. Este cuarteto hace del Canon un crisol de músicas y lo que es más importante, se lo están pasando genial 🙂

4. Cualquier nivel, si te lo estás pasando bien

Vale, hay virtuosos que inundan Youtube que hacen que no puedas despegar los ojos del video, pero también hay muchas personas que quieren compartir su música. El miedo en música, no sirve, porque independientemente del resultado el disfrute con lo que se está haciendo es lo que cuenta.

5. Y por último, Cualquier momento es bueno para tocar a Pachelbel … o lo que surja!

Este vídeo es un clásico entre todo el material musical referente al famoso Canon en D. La música tiene muchas lecturas y esta es una de ellas, más profunda de lo que parece.

En resumen, como veis da igual el continente, lo importante es el contenido, mientras que en este quede reflejado las ganas y la ilusión. Sonidos distintos, para un mismo sentimiento al que os animo, como siempre, a expresar de la forma que os venga en gana. Porque la música es así, única, casi tanto como nosotros 🙂

¡Hasta el próximo artículo!

¡Yo también alucino con como ha dado mi Canon de sí… y lo sabes!

Si os ha gustado esta entrada  podéis compartirla en los botones que veréis más abajo. 

 Si queréis estar al tanto de las actualizaciones y de #FotoMúsica podéis encontrarme aquí

Twitter.

@sorybp

Y en facebook

https://www.facebook.com/diariodeunamusicologa?ref=hl

Y si tenéis ganas de vintage….

@vintagefoto

Eternos propósitos de año nuevo: Apuntarse al gimnasio, dejar de fumar y ¡aprender música!

¡¡¡ Feliz año nuevo !!! Mis mejores deseos para todos los que os pasáis por este pequeño diario. Gracias por acompañarme todo este tiempo con vuestros comentarios y visitas así como agradeceros la difusión de los diferentes artículos que voy publicando. Por causas laborales no puedo actualizar todo lo que quisiera pero creedme que cuando lo hago me lo paso genial compartiendo mis pensamientos y ocurrencias de esta musicóloga ¿musiqué? ¡Sí, musicóloga  desde el 2010!

Todos los 1 de enero igual, ¿verdad? Afrontamos el nuevo año con los deseos de realizar esas cosillas que tenemos pendientes. Para unos, el gimnasi, y para otros el dejar de fumar (ooops ¡me incluyo!)  entre otros pequeños proyectos. La música de una forma u otra siempre forma parte de las listas de año nuevo ¿Forma parte de la vuestra? ¿Sí? Pues venga, que este año si que si.

AÑO NUEVO. MÚSICA NUEVA. 

¡Consejos para pensar en música más allá del mes de enero!

1) Elegir el tipo de Música que queréis: Si optáis por la academia o por un profe no vayáis con el típico  “Quiero aprender música o un instrumento”. Vale, eso está muy bien pero… ¿Para qué lo quieres aprender? Si queréis aprender la guitarra por ejemplo, no es lo mismo decir “quiero aprender a tocar la guitarra para ser la estrella de los guateques” que “quiero aprender a tocar la guitarra porque soy un admirador de la obra de Albeniz y me gustaría tocar algo adaptado a mi” o “me gustaría entender la obra de Albéniz”.

Con esto, la persona que os proporcione las herramientas para aprender tendrá idea del tipo de formación que necesitáis por lo que se ahorrará mucho tiempo, dinero, y ganas de tirar la toalla por aburrimiento y hastío.

2) Aprender música en todas sus facetas no es difícil, solo que ésta no se aprende en un día! Una vez se ha decidido el tipo de música que se quiere aprender hay que pensar que la música es cuestión de tiempo. La destreza con un instrumento o con la teoría de la música es algo adquirido con esfuerzo, dedicación y por supuesto,  interés. El secreto es que si te divierte lo que haces y además eres constante lo de aprender cae por su propio peso.

3) ¡Prisa! Creo que lo de la prisa lo dejaré para el siguiente artículo  porque es la gran enemiga de la música en adultos que empiezan , así que solo añadiré: ¡Prohibido preguntar “cuando aprenderé” antes de empezar!

4) Pensamientos positivos: Abundan mucho los comentarios negativos en la gente que empieza a familiarizarse con la música. Vaya, ¿eso es forma de empezar? ¡Normal que se deje aparcado! Recomiendo cambiar el “no se ná” y el “que mal me sale” por .. “¡Mira lo que he aprendido!”  Ser negativo y fijarse  solo en lo bien que toca tu profesor o el profe del video de Youtube del que estás aprendiendo es sólo el camino hacia el “quise aprender, no me salía y lo dejé”

Con todo esto os animo tanto si sabéis música como si no, a poner en marcha vuestros propósitos musicales de 2015. Yo tengo también unos cuantos, entre ellos tocar el piano aunque llegue agotada del trabajo, subir más videos de mis covers a Youtube y actualizar mi blog más seguido ya que este año me presento a la IX edición del concurso “20 Blogs” del diario 20 minutos en la categoría de música..  ¡Así que si participáis os animo a votar si os gusta este rinconcito musical! 🙂

¡Un beso de año nuevo muy grande a todos! ¡Hasta próximo artículo!

Si Mickey cumplió su propósito de Año Nuevo  ¿Por qué tu no?

Si os ha gustado esta entrada y  conocéis a alguien con propósitos musicales de año nuevo ( o no)  te animo a compartirla.. de la persona más inesperada puede salir un músico sorprendente 🙂

. Si queréis estar al tanto de las actualizaciones y de #FotoMúsica podéis encontrarme aquí

Twitter.

@sorybp

Y en facebook

https://www.facebook.com/diariodeunamusicologa?ref=hl

Y si tenéis ganas de vintage….

@vintagefoto

El curioso mundo de las carátulas de los discos de repertorio clásico

¡Hola! Ya estoy por aquí, ¿Cómo van las músicas otoñales? ¿Y las invernales que vienen?¿Estáis  poniendo a punto vuestros repertorios/playlist navideños?  A propósito de este tema, ¿os habéis fijado las curiosas portadas de los discos de interpretes de música clásica? Si hay algo que nos gusta a los músicos es sacarnos una fotos con nuestro instrumento para que se note que somos músicos. Como prueba, tenéis mi foto de avatar en la que regalo mi mejor pose con el piano que me ha acompañado desde niña. Es imposible resistirse a una instantánea así.

Lo que hoy os traigo, son unas cuantas y curiosas portadas de diferentes interpretes musicales de repertorio clásico.¡Es un mundo visual por descubrir! Comparto una selección de las portadas de vinilo/cinta/CDs  más comunes.

collage-2014-11-29
Obras de arte representativas de la época y fotos históricas de compositores e interpretes. ¡Acierto seguro!


Como veis, relacionar música y arte funciona muy bien y no son pocas las caratulas que utilizan una obra pictórica de la época del compositor en cuestión. También para las óperas y grabaciones históricas es muy común utilizar fotografías de la escenografía utilizada así como fotos de estudio de compositores o también instantáneas en pleno concierto de interpretes y directores  si se cuenta con documentos gráficos. Particularmente, pienso que hay ediciones preciosas pero …. ¿Acaso la música no es también alocada y a veces con un aparente sin sentido? Como buscadora incansable de extraños documentos gráficos, he visto cosas que no creeríais así que no tardo un segundo más y os comparto lo que puede dar de sí un repertorio clásico, ¿Cómo mostrar que ser músico académico no es lo mismo que soso y aburrido? Pues muy fácil, tiramos de filtro, posturas imposibles… y ¡¡Voilá!

1. Vanessa Mae

Vanessa parece estar echando lo mejor de si misma, LITERALMENTE
Vanessa parece estar echando lo mejor de si misma, LITERALMENTE

Vanessa Mae y su violín, se hicieron famosos al fusionar música clásica con otros estilos más actuales  en los 90 , algo así como un Luis Cobos Oriental. Sí, todo muy moderno y transgresor por si no nos habíamos dado cuenta.

2.  Discografía de Westminster Gold

collage-2014-11-29 (1)
Los malotes de los 70 ¡Barra libre de festival del humor!

Esta discográfica norteamericana fundada en el año, 1949, posteriormente fue vendida en 1965 a la ABC Paramount records y finalmente a la MCA Records, manejando hoy día su catálogo Deutsche Grammophon. Tanto revender y revender les pudo crear una crisis de indentidad, puesto que estoy segura que hasta en los 70, que fue la edición de estas grabaciones sus portadas resultarían hipster (para los no entendidos, retro-cool). Desconozco la fijación erótica festiva por Beethoven, pero reconozco que me siento atraida por la carátula del violín con espuma de afeitar. Barbería para el compositor Simón Barber. (¡Qué genios!Incluso se pilla sin saber inglés!) ¿Más de esta discográfica? Clicka aquí 🙂

3. Divas y divos Divinos

¡Mi detector de filtros va a reventar!
¡Mi detector de filtros va a reventar!

Si hay algo que suele abundar, son las carátulas de los divos y divas divinos. Obviamente estas imágenes no tienen nada que ver con sus dotes interpretativas… no se si os pasa, pero hay algunas que dan la impresión que utilizaban el photohop incluso antes de haberse inventado. Reconozco, que para una persona como yo, “fans” del mundo divo y diva siento una gran atracción por la inclinación al drama de muchas de las fotografías. tanto para ellas como para ellos. Así somos los músicos, a veces imposibles de catalogar.

¿Os ha gustado? Como ya sabréis esto es solo la punta del iceberg… hay carátulas  de toda índole mostrando que la música es eso, un crisol atemporal de sentimientos que no se pueden explicar. Hay una cosa curiosa, y es que todas las imágenes son complicadas de enmarcar en una época, creando un estilo un único que nos define. ¿ganas de más? Os recomiendo que deis un repaso sobre los recopilatorios clásicos, imágenes dignas del arte conceptual más puntero, igual en el próximo artículo me amino, y ponemos luz sobre de este tema así que también os animo a participar aportando imágenes curiosas sobre este pequeño mundo musical 🙂

Hasta pronto amigos, ¡Os espero en el proximo artículo!
Hasta pronto amigos, ¡Os espero en el proximo artículo!

Si os ha gustado esta entrada y os apetece compartirla, tenéis los botoncitos de abajo. Si queréis estar al tanto de las actualizaciones y de #FotoMúsica podéis encontrarme aquí

Twitter.

@sorybp

Y en facebook

https://www.facebook.com/diariodeunamusicologa?ref=hl

Y si tenéis ganas de vintage….

@vintagefoto

Otra de instrumentos raros : el Myriphon o la importancia de cuestionar (a veces) lo que vemos :-)

Hola! Qué tal? Ya estoy por aquí otra vez.¿Qué tal habéis pasado el verano? Espero que el inicio de curso y rutinas no os haya sido muy pesado. Hoy os escribo porque me he topado con un instrumento musical muy extraño del que no tengo apenas información y tan solo he obtenido  unas pocas fotos. ¿Conseguiré al término de este artículo saber un poquito más de este artilugio? En tal caso,  ¡os presento el Myriphon!:

 

El genuino Myriphon ¡No acepte imitaciones!
El genuino Myriphon ¡No acepte imitaciones!

 

¿Es la ruleta de la fortuna?¿Una performance de sombrillas? Podría ser, pero lo cierto es que nos encontramos ante un instrumento musical de principios del S. XX, inventado por el matrimonio Karsy. Pero, ¿hasta que punto podría ser real este instrumento si no encuentro nada relacionado con él? Esta pregunta es una de las bases en las que trabaja el el historiador musical que nos hace a su vez, plantearnos más incognitas ¿Qué es real y que no es? ¿Puede ser que nuestros avispados amigos nos intenten engañar con un esplendoroso fake vintage musical? Lo mismo que pasa en el arte, también pasa con la visión musical  de algo  del que no tenemos referencias históricas. Como no tengo una biliografía sobre el Myriphon os contaré un poco de que se trata. Se supone que este instrumento intenta emular una orquesta de cuerdas  por lo que al poner en marcha la manivela ( que sirven de cajita de resonancia) deberíamos de estar escuchando esplendorosas masas musicales . Consta de 25 “ruletas” que a su vez están constituidas por  2000 cuerdas en total que se ponen en marcha con un mecanismo parecido a una bicicleta.  Para que suene de forma óptima, son dos personas las que van accionanando a las ruletas, pero a su vez detrás de ellas 2 o 3 personas más harían que se produjese el sonido con palitos de madera mientras los primeros ponen en marcha el mecanismo. También he leido  que estás cuerdas, serían similares a las del piano por lo cuál me gustaría añadir algún comentario pero mi humilde cabecita le cuesta hacerse a la idea de esta ingeniaría musical de tal calibre lo que me hace inclinar la balanza a la  excelsa puesta en escena del matrimonio Karsy cuyo pensamiento se acercaría más al… ¿Qué más da, mira qué bonito?

Podemos ver que esta revista musical le dedicaba una pequeña reseña en la que me he basado para describir con más o menos acierto las bondades del intrumento.

En la página 33 de esta revista del año 1902, podemos ver la pequeñísima reseña de este instrumento que es en la que me he basado para comentar. ¡Realidad o ficción que el matrimonio nos quería colar?
En la página 33 de esta revista del año 1902, podemos ver la pequeñísima reseña de este instrumento que es en la que me he basado para comentar. ¡Realidad o ficción que el matrimonio nos quería colar?

Con esto, nos podemos hacer una idea de la importancia de las fuentes y de la investigación previa antes de dar algo por hecho,  ya que la historia a veces cruza en nuestro camino pequeños acertijos para nuestro goce y disfrute. Os propongo que cuando os encontréis ante un enigma musical sea de la tipología que sea, intentéis tirar del hilo, investigar, comparar, contrastar  independientemente de nivel y conocimientos, ya que  el camino es tan o más apasionante que el propio fín de la hipótesis planteada.

Para terminar, unas fotos de nuestro Myriphon y una pregunta al aire, si se refieren al Myriphon como “Giant Myriphon” ¿Dónde está el mini Myriphon?

Aquí Myriphoneando....
Aquí Myriphoneando….

 

¡Dándolo todo! Eso si, ver como es el Myriphon entre bambalinas como que no.
¡Dándolo todo! Eso si, ver como es el Myriphon entre bambalinas como que no…

¡Hasta el próximo artículo!

Si os ha gustado esta entrada y os apetece compartirla, tenéis los botoncitos de abajo. Si queréis estar al tanto de las actualizaciones y de #FotoMúsica podéis encontrarme aquí

Twitter.

@sorybp

Y en facebook

https://www.facebook.com/diariodeunamusicologa?ref=hl