¿Cómo saber si estamos atascados cuándo aprendemos Música? Pequeñas pistas para saber si necesitas un punto y aparte.

¡Hola musiqueros!

Aquí llega el post de Otoño, espero que hayáis pasado un buen verano y desearos mucha suerte a los que empezáis este año con el grado en musicología y la música en general! Hace unos días estaba pensando que se suele hablar mucho de los comienzos cuando se inicia un estudio, pero … ¿Y los finales? ¿Cuándo es necesario un punto y aparte?

La música, y el arte en general, exige de pasiones que hace que se mueva el engranaje de la creación y el sentir artístico y como buena disciplina artística,  la música no funciona a medio gas y tampoco por inercia… Pero, ¿Cómo reconocer y aceptar qué estamos en ese punto de inflexión y ahorrarnos muchos dolores de cabeza?

Cuando estudiar parece un rollo, cuando el repertorio parece insoportable, cuando la mente se disgrega hacia otros estudios justo en el lado opuesto, puede qué sea el momento de cambiar ¿no creéis?. En el conservatorio se estudia todo tipo de repertorio pero, a mi juicio, debería existir una “pedagogía del repertorio” más allá del sota caballo y rey propuesto a pesar de que los docentes (algunos) realizan un esfuerzo considerable para adecuar un repertorio al gusto del alumno. ¿Por qué estudiamos el repertorio qué estudiamos? ¿Por qué los Preludios y Fugas de Bach inundan los repertorios de todo aspirante a músico en el conservatorio? Quizá si en su momento al inicio de los estudios musicales se explicaran los “porqués” del repertorio, sería más sencillo adecuarse a el. En mi caso lo digo también como apreciación personal ya que viéndolo con perspectiva, creo que hubiera sido más sencillo entender la sucesión de obras que pasaban por mis manos trimestre tras trimestre sin explicación ninguna.

Sea el circuito que sea  es conveniente conocer el fin del estudio de la música más allá de … me encantaría tocar un instrumento. Vale, muy bien. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Qué te gustaría tocar? Parece algo de cajón, pero muchos caminos en música se truncan por no tener un objetivo claro y realista. Y no me refiero a soñar con ser una estrella de rock, me refiero a pensar en el proceso ya no sólo de aprender música sino el de reflexionar que tipo de músico queremos ser y qué queremos aprender. Si este planteamiento no está a punto, quizá la idea de ser estrella de rock deba de esperar un poco hasta tener las cosas claras.

Sea como fuere, hoy me siento inspirada así que he realizado un pequeño diagrama de flujo que puede ser de utilidad para quien se encuentre un poco atascado ahora mismo… a veces estos problemas necesitan pequeñas soluciones ¡un pequeño clik más sencillo de lo que pensamos!. Cabe decir que mi diagrama es un poco de aquella manera, pero es difícil concentrarse cuando en el salón suena a todo trapo: ¡que llueva que llueva la virgen de la cueva, mientras unas hormiguitas bailan al son y mi hijo de dos años mira extasiado la tele…. ¡Pero ahora termino y se le acaba el chollo!

 

Un “diagramita” de flujo casero para aquellos que tengan dificultades para estudiar música. (Descarga la imagen o clica sobre la opción de ver la imagen en una ventana nueva haciendo clik en botón derecho del ratón)                                                                   

 

 

 

¿Qué tal? Espero que os sirva de utilidad…. y bueno, por si acaso sale alguien le he dado donde más duele…,el WOW mola, y soy de la horda!

¡Hasta el próximo artículo y muchas gracias por todos vuestros comentarios y emails!

 

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