Otra de instrumentos raros : el Myriphon o la importancia de cuestionar (a veces) lo que vemos :-)

Hola! Qué tal? Ya estoy por aquí otra vez.¿Qué tal habéis pasado el verano? Espero que el inicio de curso y rutinas no os haya sido muy pesado. Hoy os escribo porque me he topado con un instrumento musical muy extraño del que no tengo apenas información y tan solo he obtenido  unas pocas fotos. ¿Conseguiré al término de este artículo saber un poquito más de este artilugio? En tal caso,  ¡os presento el Myriphon!:

 

El genuino Myriphon ¡No acepte imitaciones!
El genuino Myriphon ¡No acepte imitaciones!

 

¿Es la ruleta de la fortuna?¿Una performance de sombrillas? Podría ser, pero lo cierto es que nos encontramos ante un instrumento musical de principios del S. XX, inventado por el matrimonio Karsy. Pero, ¿hasta que punto podría ser real este instrumento si no encuentro nada relacionado con él? Esta pregunta es una de las bases en las que trabaja el el historiador musical que nos hace a su vez, plantearnos más incognitas ¿Qué es real y que no es? ¿Puede ser que nuestros avispados amigos nos intenten engañar con un esplendoroso fake vintage musical? Lo mismo que pasa en el arte, también pasa con la visión musical  de algo  del que no tenemos referencias históricas. Como no tengo una biliografía sobre el Myriphon os contaré un poco de que se trata. Se supone que este instrumento intenta emular una orquesta de cuerdas  por lo que al poner en marcha la manivela ( que sirven de cajita de resonancia) deberíamos de estar escuchando esplendorosas masas musicales . Consta de 25 “ruletas” que a su vez están constituidas por  2000 cuerdas en total que se ponen en marcha con un mecanismo parecido a una bicicleta.  Para que suene de forma óptima, son dos personas las que van accionanando a las ruletas, pero a su vez detrás de ellas 2 o 3 personas más harían que se produjese el sonido con palitos de madera mientras los primeros ponen en marcha el mecanismo. También he leido  que estás cuerdas, serían similares a las del piano por lo cuál me gustaría añadir algún comentario pero mi humilde cabecita le cuesta hacerse a la idea de esta ingeniaría musical de tal calibre lo que me hace inclinar la balanza a la  excelsa puesta en escena del matrimonio Karsy cuyo pensamiento se acercaría más al… ¿Qué más da, mira qué bonito?

Podemos ver que esta revista musical le dedicaba una pequeña reseña en la que me he basado para describir con más o menos acierto las bondades del intrumento.

En la página 33 de esta revista del año 1902, podemos ver la pequeñísima reseña de este instrumento que es en la que me he basado para comentar. ¡Realidad o ficción que el matrimonio nos quería colar?
En la página 33 de esta revista del año 1902, podemos ver la pequeñísima reseña de este instrumento que es en la que me he basado para comentar. ¡Realidad o ficción que el matrimonio nos quería colar?

Con esto, nos podemos hacer una idea de la importancia de las fuentes y de la investigación previa antes de dar algo por hecho,  ya que la historia a veces cruza en nuestro camino pequeños acertijos para nuestro goce y disfrute. Os propongo que cuando os encontréis ante un enigma musical sea de la tipología que sea, intentéis tirar del hilo, investigar, comparar, contrastar  independientemente de nivel y conocimientos, ya que  el camino es tan o más apasionante que el propio fín de la hipótesis planteada.

Para terminar, unas fotos de nuestro Myriphon y una pregunta al aire, si se refieren al Myriphon como “Giant Myriphon” ¿Dónde está el mini Myriphon?

Aquí Myriphoneando....
Aquí Myriphoneando….

 

¡Dándolo todo! Eso si, ver como es el Myriphon entre bambalinas como que no.
¡Dándolo todo! Eso si, ver como es el Myriphon entre bambalinas como que no…

¡Hasta el próximo artículo!

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