Música: un juego de miradas

Como sabeis, la música  no es solo la partitura  y  su interpretación en el  instrumento. La música es escultura en movimiento es  mirada y expresión.  Los músicos  y aficionados necesitamos del propio cuerpo para poder dibujar estelas en el cielo.

Como representación del sonido en movimiento  tenemos la  danza, pero incluso ella necesita de un elemento conductor que ayuden a los bailarines a expresarlo  por medio de un coreógrafo que ayude a expresar en un sentimiento común la música en danza pero de forma simultánea también   pasa en la interpretación musical, ya que sin una figura que sirva de canalizador de de una música esta se puede diluir en el aire.  Cuando dos o más músicos se reunen para tocar, el juego de miradas es el que hace que su música sea una y se cree un lenguaje más allá de las palabras en la que el cuerpo  y las miradas sean una parte más de la música. Fijaros cuando vayais o veais un concierto por la tele, en como  los músicos son vista y  tacto más allá de la ejecución de la pieza en su intrumento. Si por contra, observais que el músico no mira a su director  la  interpretación de vuelve líenal y un tanto fría. Por eso y más factores, también el sonido depende de la relación que un director de orquesta o de coro establezca con la agrupación. ¿y cómo se hace eso? ¡Exacto! Con la mirada y el cuerpo

Pero este juego de miradas no depende solo de un gran grupo de músicos, también en  la soledad de nuestro instrumento ( en mi caso el piano. que solemos ser interpretes solitarios) el cuerpo forma parte de nuestra interpretación siendo el movimiento ondulante del mismo el que  nos ayuda repartir el peso que aplicamos a la nota que estamos tocando según el caracter que le queramos dar. En el caso de que estuviéramos acompañando a un intérprete (un cantante, un guitarrista) nuestro cuerpo sería indicador de las entradas y salidas que éste tendría que aplicar.También, una mirada furtiva hace que sin palabras el interprete conozca nuestras intenciones.

¿Cómo resumir la música en una mirada? En Twitter suelo colgar muchas fotos   de grandes  compositores  que marcaron la historia musical  ya que me llama la atención la fuerza que pueden transmitir. Mirar una partitura es también sentirla  ante nuestro ojos. ¿Qué opináis? Una postura rígida solo condicionaría nuestro sonido y  por eso, una de las primeras cosas en las que se hace hincapié a la hora de aprender un instrumento es dejar la rigidez fuera ya que eso encerraría el sonido en un cuerpo en el cual  no fluye  la música a ninguna puarte, poniéndo límites a la amplitud del sonido.

Aquí os pongo algunos ejemplos de música y movimiento que os decía antes:

No es solo alguien tocando¿ no? Mirad la expresón de Grieg, taciturna, se desliza sobre la partitura.Su postura sugiere profundidad en el teclado.

¿Qué decir de Copland dirigiendo? ¿Qué os sugiere¿ Con esa amplia sonrisa la orquesta puede interpretar luminosidad y brillantez que se aúnan en un pasaje que les empuje  más  aún de lo que elllos pensaban hacia esa luz sonora.

La mirada y el cuerpo de Bernstein sugieren fuerza, ¿que puede pensar un músico que vea ese rostro? ¡Cuántas cosas cosas puede transmitir esa mirada !

Quizá esto os puede ayudar a pensar en como experimentais el sentir musical ya que es  un concepto algo complicado de explicar porque   es nuestro cuerpo el que agarra los sonidos uno a uno haciendo que estos recorran  nuestro yo interior (Sí, ese que solo vemos cuando nos olvidamos de todo lo que nos rodea.) Cuando escucho música  o toco el piano siento como la música dirige mis movimientos para poder representar el sonido que siento y que quiero oir.

Para terminar, os dejo esta idea  que para mi  resume el sentir de un músico:

La música sale de la partitura, el sonido de dentro de mi.

¿Por qué hay música que perdura en el tiempo?

¿Nos recordará alguien dentro de 200 años? ¿Mis post-it de trazo cubista pasarán a la historia formando parte del imaginario colectivo? ( Esto… probablente no. ) y  hablando en música ¿Quién decide lo que pasa a la historia? ¿Por qué escuchamos lo que escuchamos de épocas pasadas?

Son sencillas preguntas enmarcadas en el campo de la historiografía musical  que requieren de un espacio para la reflexión. ¿Por qué algunos compositores tienen la categoría de  genios mientras otros pasan de puntillas ante nuestros oidos? ¿Qué es lo que hace de su  música  algo excepcional que no podemos dejar de tatarearla? Johann Sebastian Bach (1685-1750), por ejemplo, no fue un ídolo de masas en su época pero si un reconocido intérprete gozando su hijo Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788)  una fama relativa  como compositor superando ampliamente a su padre . Fue el tiempo y la distancia la que hizo ,gracias a que sus hijos conservaron su obra, que la figura  Bach  fuera sumando más adeptos y su música fuera atravesando fronteras.  Su obra, considerada por sus contemporáneos algo  anticuada, hizo que tras el paso de los años , fuera  reconocida por su gran valor  musical y pedagógico. ¡Qué levante la mano quien no haya estudiado preludios y fugas de Bach  con su posterior berrinche! ( y  agradecimiento  años después por haber conocido su obra desde dentro)

bach
Wilhelm Friedemann Bach , hijo mayor de maestro (1710-1784) perdió varias pasiones de Bach para siempre, ¡casi ná!

El tiempo dió la razón a Bach padre pese a que estoy segura de que el no componía pensando en la trascendencia  de su obra: sino en sus alumnos, encargos varios y público afín. Hay cosas que quizá se escapan de nuestro entendimiento porque ¿Y si sus hijos no se hubieran preocupado de salvaguardar su legado musical? (que ya les vale, aún siendo 20 vástagos  se perdió parte de su obra, ¡gracias Wilhelm Friedemann Bach! ) ¿¡Cómo sabemos que estamos dejando caer en el olvido o infravalorando música excepcional? en mi opinión,  la  historia (nuestra historia),  suele dar la razón a a lo que perdura  ya que hay músicas tan grandes que se escapan de nuestro entendimiento  y que en su  escucha producen un sentimiento global  de sobrecogimiento, ¿ no es suficiente evidencia sonora?.  El genio musical puede que sea algo  más grande que la propia música ya que la moldea de tal forma que consigue establecer  un antes y un después en el marco artístico de su época creando  un estilo propio y reconocible.. Para terminar, solo decir que  aunque nos empeñemos en la perfección y el equilibrio armónico lo excepcional es  lo que hace avanzar la  estética de una época.

¿Qué pasará  de 100 años? La verdad es que no lo se, pero abramos oídos a la música ya que somos el conducto de sonidos pasados, presentes y futuros. Que ninguna nota se quede en el limbo fluyendo, como suaves olas en el mar en tierra de nadie.

10 consejos para aprender a pensar en música y no morir en el intento

¡Ya es viernes! Se acerca el fin de semana y  disfrutamos de  algo más de tiempo libre  para dedicar un poquito más al pensamiento musical o al menos, hacerlo de una forma un poco más relajada. Así que he decidido daros algunos consejos útiles para los que se animen a ponerse manos a la obra y a los  que piensan en música todos los días a modo de recordatorio 🙂

Pues dicho y hecho, os presento 10 consejos útiles para pensar en música y no morir en el intento a modo de resumen de los artículos he ido publicando estos meses 🙂

¿Preparados? ¡Empezamos!

1.  Reflexionar sobre el área  en el que  queremos aprender . ¿Qué queremos hacer? En música no sirve de esto de empezar “por el principio”. Se pueden tener tantos principios como uno quiera pero siempre  siendo consciente de nuestras posibilidades 🙂 ¡Bien!

2.  ¿Ya lo tenemos pensado? ¡Organización!  No vale  bajarse de la red todo lo que encuentres sobre el tema porque eso acabará hartándote y no lo leerás todo. Lo ideal, es buscar y comparar el material según se adapte a tus necesidades en ese momento.  Recuerda, menos es más si ese menos es de calidad.

3.  Hagas lo que hagas, haz algo que te guste. La música es diversión y disfrute y además podemos aplicar el aprendizaje de una forma práctica. Por ejemplo, si estás aprendiendo a leer música . ¿por qué no buscar transcripciones en partitura de canciones u obras que te gusten para poder leerla mientras la oyes?

4.  Mientras estés inmerso en la construcción de tu puzzle musical recuerda la funcionalidad que adquiere  para ti  lo que quieres aprender. No es lo mismo,por ejemplo, aprender signos de dinámica porque quieres  interpretarlos  en una partitura que tu intención sea   reconocerlos cuando escuches  una obra romántica.

5. No te compares con los demás, aprende de ellos. Muchas veces escucho eso de “yo no se nada y no puedo opinar” o el famoso: “¡lo hago fatal!”  ¡No tengáis miedo ni vergüenza  En la práctica musical sobre todo, a los músicos se nos inculca la idea de que tenemos que ser los mejores y unos máquinas para disfrutar de la música. Hay que partir de que todos somos únicos, si todos tocáramos o supiéramos lo mismo de las mismas cosas no habría matices y colores, sería un rollo, ¿no? Seas un virtuoso o no, lo importante es que disfrutes con lo que haces y  la música te haga sentirte único. Sin comparaciones. 🙂

6. No tengas prisa. La música, como habéis visto, no se hizo en un día (ni en dos) pues  sabed que el pensamiento en música tampoco.  El aprendizaje musical es acumulativo ya que pequeñas las  pequeñas gotas de conocimiento y práctica musical que adquiráis se irá convirtiendo en una lluvia torrencial de disfrute musical construido por vosotros casi sin daros cuenta

7. Lo  que vayas aprendiendo, disfrútalo. Imagina que estás aprendiendo a tocar la guitarra y consigues hacer tus primeros acordes. No pienses que podrías hacerlo mejor, para y reflexiona que en ese momento es lo que has conseguido ¡¡ Disfruta !! El resto lo hace la constancia. 

8. Siguiendo con el punto anterior, puedes aplicar tu pensamiento en  música en la  vida diaria 🙂 Tanto si estás aprendiendo historia musical o teoría , la vida es música y estamos rodeados de ella todos los días (en el super, en el dentista, tiendas de ropa…) ¿Qué estamos escuchando?¿De qué época es?¿Sabrías capaz de “sacar” la melodía”?

9.  Pide ayuda cuando estés atascado. Si tienes amigos músicos tira de ellos para que te expliquen y orienten . ¡Estamos encantados de ayudar! Si no conoces a alguien cercano o que esté dispuesto a echar una mano (¡muy mal!) navegad por la red en foros y diferentes redes sociales está plagado de gente que quiere ayudar. Por favor, pide ayuda y ¡¡no lo dejes!! Los músicos también tiramos de músicos para ayudarnos 🙂

10.  Requisito indispensable: Pasarlo bien 🙂 Nadie dice que no sea difícil pero sea cual sea tu condición como músico, oyente o como te quieras definir disfruta y siéntete orgulloso de lo que vas consiguiendo ¡¡ Y que no te digan lo contrario !!

Espero que os hayan gustado estos pequeños consejos que comparto con vosotros y recordad la  experiencia músical siempre es motivo de felicidad ¡positivismo musical! 🙂

Maria Jesús Pérez Vilar. Lo que te ilumina (2012) grabado coloreado con acuarela. www.miradasylugares.com
¿Qué os ilumina a vosotros? 🙂 A mi disfrutar tanto con la música y compartirla con los demás

Para terminar agradeceros los bonitos  comentarios  y difusión  y recordaros que me podéis seguir en Twitter en @sorybp 🙂 Fotos e  Iconografía musical, #MicroRelatos y  además podéis estar al día de los nuevos Artículos que voy  publicando en Diario de Una Musicóloga .

¿Qué características tiene esta música? ¡Enmarcar el sonido en la historia!

Una de las piezas clave a la hora de escuchar música es la  de ubicar cada música en su contexto histórico y su  periodo estilístico. Si podemos situar esa música en un contexto y en un lugar en concreto ya tenemos ganada una parte importante para disfrutar lo que escuchamos facilitando así nuestro pensamiento en música.  No hay que preocuparse si no se indentifica el autor y  la obra, porque el ejercicio reside en situar  esa música en el tiempo siendo éste  un excelente  punto de partida que  ayuda a investigar sobre lo que se escucha. Saber reconocer la música por su estilo  es abrir un mundo nuevo de posibilidades para añadir piezas nuevas a nuestro puzzle musical.

¿De qué época es?¿Qué estilo? ¿Qué acontecimiento importante ocurrió en aqueños años? Podemos hacer tantas analogías históricas como queramos porque Música e Historia conviven en una cierta sinergia musical que nos ayuda a entender una obra y una vida dedicada a la música desde el contexto de su época. Cuando se hace un análisis de una obra, lo primero que se hace es situarla en su periodo musical e incluso en exámenes de análisis la importancia no reside en saber su autoría sino en su estilo y características. Por ejemplo,en un examen situar una obra barroca en el romanticismo sería un error garrafal y por contra, no atinar en ponerle  nombre y apellidos no asegura un suspenso (¡uf!); así que os animo a empezar por ahí sin miedo intentando poner cada música en el lugar adecuado descubriendo así, lo que tienen en común obras de la misma época y lo que las diferencia de otros periodose.Reconocer una música por su periodo musical e histórico es darle también significado al sonido y todo lo rodea.

Os adjunto unos pequeños dibujos hechos por mí (sí, soy muy ecléctica  y tamboén, el material de oficina no da para más) en el que hago un repaso lineal de cada periodo musical   en el cual desde los contextos, y la escucha me hace construir mi pequeño puzzle histórico ubicando y relacionando conceptos en cada escucha haciendo partiendo de lo  general a lo particular.  Música y contexto es música y lugares, música y realidad, música y vidas que se entrelazan así que os propongo que busqueis músicas de diversos estilos y escucheis una pieza de cada . Una vez las tengais, haceros una tracklist de una pieza  de cada periodo  y escuchadlas sin alterar el orden histórico de los mismos ¿El resultado? Es pura magia en el que cada música es un resultado de la anterior bifurcándose cada vez en más ramificaciones que entretejen el sentido musical de nuevas sonoridades que van explosionando en nuestros oidos.

Podeis ampliar sobre los periodos de la música en la Web Hagase la música :

http://www.hagaselamusica.com/ficha-periodos-musica (clikad sobre el menú de la izquierda)

Pero bueno, ¿Pensábais que os iba a dejar con la miel en los labios sin mostraros esta experiencia única de escuchar la evolución de la música golpe de clik?  ¡No! Yo misma he preparado este repaso por periodos musicales que espero que os guste. Ahora silencio, Youtube y ¡acción!

Música antigua: Epitafio de Sicilo (conservada hay muy poquita)

Música medieval: Sederunt Principes. Perotin (+  o – 1160- 1230)

Renacimiento: Orfeo. Claudio Monteverdi (1567-1643) . Puente entre Renacimiento y Barroco.

Barroco:  BWV 1007 Suite para violonchelo solo n.º 1 en sol mayor – Preludio  Johann Sebastian Bach (1685-1750)

Clasicismo:  K545 Sonata en Do Mayor. Wolfang Amadeus Mozart (1756 -1791)

Romanticismo: Preludio de Tristán e Isolda. Richard Wagner (1813-1883)

Siglo XX – Vanguardias (y lo que venga): Pierrot Lunaire (2-6). Arnold Schönberg

(1874-1951)

¿Qué tal la experiencia?  Si podeis acudid al diccionario musical a buscar cada periodo general que os he puesto. Pensad que entre periodos hay  más subperiodos ya que la música es algo cambiante y no es lo mismo una obra de principios de siglo que otra de finales. La historia, el pensamiento musical, el sonido se suceden creando una especie de efecto mariposa donde la música es el testimonio una época.

Para terminar, lo que os prometí. ¿Veis reflejado algún dibujo en la música? La historia no se puede contener en un postit pero si lo que nuestros ojos ven a través de ella, pequeños cambios en grandes músicas. Tened la mente abierta:

La música tiene que fluir y nosotros,con ella 🙂

 

estilos

¡Qué arte! ¿Os animáis a crear vuestros propios Postit en la memoría de cada periodo? 🙂

Nuestro propio pensamiento musical

Muchas veces he utilizado la expresión Pensar en Música que es algo así como planificar una hoja de ruta  adaptada a nuestra propia experiencia musical. La música se puede escuchar pero también nosotros podemos elegir como vivir como relacionarnos con ella. ¿Seremos oyentes pasivos? ¿ O activos?  Nosotros decidimos pero  a veces la experiencia musical llama a la  música  planteándonos cuestiones como ¿Por qué es así esta música? Somos producto de nuestra evolución pero también lo hacemos de los actos del pasado ¿Pensáis que si la historia se volviera a repetir tendríamos la misma música? ¿Nos gustarían los mismos sonidos? ¿La propia naturaleza humana hace que nos sintamos inclinados por determinadas músicas?

Aprender música es una experiencia que nos llena, pero tener nuestra propia idea de ella es algo que hace que  nuestra vivencia musical irrumpa  en la escucha con más fuerza. Con todo esto, ¿existe música perdurable en el tiempo o es la distancia temporal la que hace que ésta llegue hasta nuestros oídos? ¿Qué músicas se quedaron por el camino? Como veis, son muchas las preguntas las que se formulan si hacemos un ejercicio de introspección musical. Si el hombre de a pie tiene tendencias al existencialismo (más allá de un sábado a horas intempestivas  después de la feliz  ingesta de  bebidas espirituosas) respecto a todo lo que le rodea ¿Por qué no la música? Como ya he dicho en otras ocasiones, es nuestra responsabilidad ser oyentes activos de nuestro legado musical para comprender las músicas pasadas, presentes y futuras.  En nuestra  historia más reciente este ejercicio de reflexión musical no ha pasado desapercibido y se ha escrito mucho sobre la naturaleza intrínseca de la música, aunque este espíritu no se ha terminado de inculcar en la actualidad limitándose a un  “no me gusta” en vez de un ¿ “Por qué no me gusta?” 

DE MADONNA AL CANTO GREGORIANO (H4855)
De Madonna al Canto Gregoriano. Nicholas Cook (2005) Alianza Editorial
Siempre recomiendo este librito que lejos de ser una guía de Historia de la Música, es una introducción al “pensamiento en música” del lector

Cuando leí el libro de Nicholas Cook fue un revulsivo musical para mi  que me impulsó a la reflexión acerca de las relaciones que establecemos con la música más allá de su conocimiento histórico y formal. Ésto me ayudó a ahondar en las ideas del  Pensamiento Musical, la estética, historiografía , contextos y la idea de la necesidad del   “Pensamiento en Música”. Nuestro propio Pensamiento Musical hace que la riqueza de lo que escuchamos se ensanche, y que pensar en música en cualquier contexto sea una manera de entender las manifestaciones musicales más allá de la propia música.

Os dejo  la primera parte del libro de Enrico Fubini: “Estética de la Música” (53pag.) en la cual tenéis otro punto de vista sobre la estética y Pensamiento musical. Dentro de estos campos trata cuestiones  muy interesantes ya que en la lectura de: Problemas históricos y estéticos de la música podeis extraer más ideas  que os ayuden a “Pensar en Música“. Aquí tenéis el enlace ( Pulsando aparece a pantalla completa) pero os recomiendo el libro entero ya que hace un repaso aplicando el Pensamiento Musical en la Historia de la Música.

Por cierto, ¿Tenéis el diccionario? ¿A qué esperáis? Para los que no estáis acostumbrados al vocabulario musical pueden aparecer términos musicales que igual os desconozcáis y  sirvan de un excepcional punto de partida para empezar vuestro propio pensamiento musical.

Bibliografía para profundizar:

Enrico Fubini: Estética de la Música. Ed. Antonio Machado (2002) –

¡Dónde encontrarlo?  Librerías especializadas y en Internet facilmente  en webs tipo casa del Libro o Amazón

Apunte extra: Os recomiendo que bucéis en la obra de este autor ya que su línea de trabajo esté en la estética de la música.

De Madonna al Canto Gregoriano. Nicholas Cook. Alianza Editorial (2005)

¡Dónde encontrar? En grandes superficies y librerías de vuestro barrio y a unos 8 euros 🙂

Apunte extra: Además del precio, el libro es pequeñito y se lee fácil y es un excelente punto de partida a la reflexión musical.

Para empezar, estos son los títulos que os sugiero de los muchos y excelentes libros que hay sobre Pensamiento, estética y Música.

¿Preparados para empezar a pensar en Música? 🙂

Escritura musical: Más fácil de lo que piensas :-)

La música se pinta en el arte, se impregna en la arquitectura y la podemos tocar en una escultura. Pero la música también se escribe con lógica, no son solo signos que  recuerdan lo increíblemente estética que nos puede resultar la visión de una partitura. El arte  llama al arte y la escritura de la música tiene un algo que hipnotiza.

Podríamos estar horas admirando la belleza de su escritura como si fuera  una obra pictórica  pero se trata de  la Sonata para violín nº 1 en sol menor (BWV 1001) manuscrito por el propio Bach

La música tal como la escribimos es producto de una evolución a lo largo de la historia añadiendo más signos según las diferentes necesidades. De esto, surgieron también propuestas establecer otros sistemas de notación diferentes. ¿ Se puede simplificar la escritura de la música? ¿Ha llegado un punto en que quizá este sistema esté obsoleto? Personalmente creo que nuestra escritura musical es lógica, icónica, sencilla y bastante intuitiva para el aprendiz. Los signos musicales pueden ser tan sencillos o tan complicados según las barreras que nos pongamos. Así, se me viene a la mente otro sistema de comunicación ( llamémosle así) que no tiene nada que ver con la escritura alfanumérica: las señales viales.

Suena un poco raro, pero las señales de tráfico son universales, icónicas, sencillas y bastante intuitivas. Flechas, barras, triángulos, coches, camiones y hasta cervatillos aparecen en nuestras señales por lo que,aunque no sepamos conducir, sus signos  hacen intuir su significado.

¡Por aquí!
¡Precaución! !Retenciones!              Por deducción, más coches…   indica que puede haber más coches así que cuidadito.

En la música sucede parecido, si miramos los signos musicales con un poco de atención vemos que su evolución ha sido más que lógica. Para aprender, además de memorizar hay que realizar un ejercicio de reflexión e intuición ante su lectura ya que la notación musical no fué ideada por seres de otro mundo (bueno, que sepamos) sino ha sido realizada por personas para personas a lo largo de tantos siglos de historia musical y la verdad es que no lo han hecho nada mal porque pese a todo ésta ha llegado hasta nuestros días pudiendo  interpretar música de otras épocas bajo éste lenguaje universal siempre vivo. Es como si fuera una botella con un mensaje dentro que se lanza al mar y siglos después alguien la encuentra y  lee sin problemas el papel escrito en su interior.

Volviendo con el ejemplo anterior de las señales de tráfico, vamos a verlo pero con notación musical actual que acabo de hacer  de mi puño y letra en algo tan mundano como un post-it. 🙂

– En el  primer Post-It tenemos una p (piano) que se suele encontrar justo debajo del pentagrama  y que indica sonido délicado y más débil. Para intensificar su efecto, se    duplica la p.
– En el segundo ejemplo . tenemos estos signos de intensidad en el que se irá aumentando y disminuyendo el sonido según lo que abarque el signo. (muy similar a los signos matemáticos)
– Último ejemplo: Las corcheas. Es lo mismo, solo que al cortarlas, el rabito queda suelto 🙂 Tiene una lógica muy tierna.

Resumiendo, hay veces que quizá lo que nos parece complejo encierra una inusitada sencillez si lo miramos con atención. La música y su escritura puede parecer complicada pero si tenemos en cuenta que es producto de una evolución lógica perdurable en el tiempo,  una visión atenta de los signos puede ayudarnos a comprender la música y sus matices a la hora  de su interpretación (lo que se ve y lo que no).  Por lo tanto, la comprensión de los signos musicales requieren además una visión sin barreras de la música, asociando ideas y desarrollando nuestro pensamiento más lógico.  ¿Quién dijo que la música era aburrida? 🙂

Que no de miedo la lectura de  una partitura, porque en ella están pintados los sueños. 

(¿Os acordais de los  diccionarios del artículo anterior? Ellos os pueden ayudar a desgranar signos y a picaros más la curiosidad 🙂 )

¿Por dónde empezar? Pequeñas pautas para comenzar a pensar en música.

Hoy os propongo algunas pistas que a lo largo de mi experiencia como músico me han sido de mucha utilidad y creo que también puede servir como modo de introducción al aprendizaje musical . Cuando os hablaba sobre  como queréis vivir la música os instaba a preguntaros ¿cómo queréis vivir vuestra experiencia musical? Antes de meternos en faena tenéis que tener muy claro que no podéis empezar con todo a la vez. Cuando inicié mis estudios musicales  en el conservatorio comencé con estas asignaturas:

Dictado musical que sirve para entrenar el oido. El profesor toca una melodía al sencilla al piano y el alumno tiene que transcribir  esa melodía al piano. En mi caso, nunca he sido muy apañada con el dictado y cuando tocaba dictado  a dos manos (la melodía y el acompañamiento) me echaba a temblar en clase  aunque, la verdad,  visto con la distancia y  con un poco de sentido común no era tan terrorífico como aparentaba .¡Qué pena no haberlo sabido entonces!

Entonación que por el nombre ya os podeis hacer una idea.  Consiste en leer una melodía acompañada al piano por el profesor y cantarla con el resto de la clase o solo (glup).

Ritmo, que consiste en  leer las notas  con una entonación fija haciendo especial énfasis en los juegos de ritmos.

Teoría que abarcaba toda la teoría musical que abarca desde aprender a dibujar una clave de sol y saber l0 que es un pentagrama hasta la formación de acordes y una leve introducción a la armonía.

Instrumento, que creo que no hace falta que os diga lo que es ¿no?

Al ocupar varias horas a la semana se podía desgranar lo aprendido en estos grandes bloques, vitales para un músico de conservatorio y   que os pueden dar una idea  para  discriminar toda la información que encontramos en la web 2.0. Los manuales que podeis encontrar en la red están geniales si teneis algunas nociones de música y se puede leer de corrido hasta llegar al punto que os interese. Por norma general, los manuales van de lo fácil a lo complicado en cero coma mezclando mucho de estos bloques,  por lo que os recomiendo empezar por un área en concreto que se ajuste a  vuestras necesidades. Para ello, hay muchas páginas para aprender cuyo material están divididos en bloques que podeis complementarcon otros.

Aunque es necesario en todo los casos, es especialmente a los melómanos a los que os recomiendo que utilicéis un  diccionario de la música que os aportará mucha información que os puede servir de base.

Los diccionarios musicales son buenas herramientas cuando os encontreis "palabros" que no sepais lo que son y aclarar conceptos
Los diccionarios musicales son buenas herramientas cuando os encontreis “palabros” que no sepais lo que son y aclarar conceptos

Estos son dos de los  que tengo por casa ahora mismo, ¿Por qué son tan útiles? Para los que os guste leer análisis y comentarios  musicales y os encontreis ante conceptos que no entendáis iros directamente al diccionario musical porque además de saber de lo que se está hablando, os ayudarán para seguir indagando en vuestro puzzle musical. En otra entrada os explicaré más detenidamente su importancia porque si que merecen un artículo aparte. La diferencia entre estos dos que os muestro  es que el Diccionario de la Música de Alberto González Lapuente es más general  y conciso mientras que   el Atlas de la Música está distribuido a modo de diccionario por épocas artísticas. No es que mole mucho, es que mola un montón y es un excelente punto de partida. Además posee láminas para conceptos más complicados que atañen sobre todo a una época.

Como libro base, os recomiendo el primero  que además cuesta 10e y lo podéis encontrar muy facilmente. El atlas, que consta de dos libros, cuesta cada uno 36e. (Al menos lo que me costó a mi).

Diccionario Akal – Grove de la Música.                                                  Es la Biblia de los Diccionarios musicales, pero no es apto para presupuestos ajustados ya que cuesta unos 100e.

Espero que estas pequeñas pautass os hayan aclarado un poco las ideas y  animado a vivir la música de una forma un poco más activa.  Yo pongo las herrmientas, y vosotros ponéis la música que queréis vivir ¿Qué os parece?

Por último agradecer todos los bonitos comentarios que me dejáis por aquí y en Twitter haciéndo que la música tenga más sentido que el que ya tenía en mi vida diaria pudiendo compartir  mis pensamientos musicales  con vosotros desde este pequeño Diario.

(@sorybp por si quereis seguir las novedades de este Diario, mis #microrelatos musicales y las dulces pinceladas que la música deja en el arte)

🙂

Libros:

Alberto González Lapuenta

Diccionario de la Música

Alianza Editorial (2003)

¿Dónde encontrarlo?  En cualquier parte, preguntad en la librería de vuestro barrio si no está, en cualquier gran superficie como la FNAC o el Corte Inglés

Ulrich Mitchels

Atlas de Música ( 1 y 2)

Alianza Editorial

¿Dónde encontrarlo?  Es más específico, en grandes superficies como las anteriores suele estar. Si no, podéis pedirlo por Internet.

Quiero aprender música ¿Por dónde empiezo?

En el artículo anterior hablaba sobre perder el miedo al aprendizaje musical ya que la música aunque a veces nos parezca lejana, es  accesible para tod@s. Vale, eso está muy bien pero… ¿Por dónde empezar?

Todo tiene un comienzo. Primero, tenemos que hacer un ejercicio de reflexión ¿Qué esperamos de la música? ¿dónde queremos aplicar lo aprendido? ¿Quieres tocar un intrumento? ¿Qué repertorio quieres tocar? Son muchas preguntas que tenemos que respondernos antes de empezar para poder acudir a las fuentes adecuadas.

Como músico formada en Conservatorio, en Educación  Musical y en Musicología he podido comprobar las diferentes formas para aprender y vivir  música. Visto que ésta se puede presentar de muchas maneras, la experiencia me dice que la forma más efectiva es adaptarla al alumno. El aprendizaje en el Conservatorio da muchas alegrías pero también desvelos. La distancia a aquellos años me hace pensar que pese a la completa formación, ésta no se adapta al alumno dotando el aprendizaje de   una cierta rigidez en la que es el aprendiz  el  que se tiene que adaptar a la música sin darse casi cuenta de lo que pasa alrededor. Cuando yo estudié era algo así como un “la letra con sangre entra”  y con los años,  reconozco que esa adrenalina musical se echa algo de menos porque ,aunque duro,se aprende a sentir la música con mucha intensidad después de un largo proceso (en el periodo de conservatorio, la amas y hay veces que llegas a aborrecerla) .Quizá haya cierta ausencia  de  un ejercicio íntimo  de reflexión musical y  aunque es cierto, y más que el los primeros años, que  el aprendizaje  de  técnica y  teoría es  vital para un músico también   es  igual de importante reflexionar acerca  de nuestro sentir musical y de las relaciones que establecemos con la música  para  ayudarnos  a  pensar qué  músico queremos ser.

Intentad ver la música como un puzzle enorme en el cual no importa  la pieza por la que empeceis, ya que  después de armar las primeras   piezas la curiosidad os pedirá seguir construyéndolo , y las piezas que no conseguíais encajar, un día como  encajarán entre sí casi sin daros cuenta.  Para ello, tenéis que pensar la funcionalidad  de  lo que queréis aprender.

Os pongo ejemplos de este gran puzzle musical. Si entrais en un coro (experiencia que os recomiendo y estoy segura que os acogeran con los brazos abiertos) a veces no es requisito  leer música pero  poco a poco, el cuerpo pide saber ¿Qué estoy cantando?¿Cómo es? Así esta experiencia musical  lleva  a completar tu puzzle con  notas, signos de expresión, ritmos…. es la funcionalidad de tú música.  Poniéndo otro ejemplo, empezáis con un intrumento como la guitarra y antes de nada hay que plantearse estas cuestiones  ¿Qué quereis tocar?¿Para qué? No tenéis nociones de música así que primero hay  familiarizarse con el instrumento ¿Y después? Aprender armonía sencilla con  acordes para podernos acompañar, notas, tonalidades… Nuestro puzzle entonces, empieza por otro sitio y después hasta donde se quiera llegar. Lo importante es saber el qué y por qué queremos aprender. A partir de ahí: la música que quieras hacer.

Entonces, ¿habéis pensado por dónde comenzar vuestro puzzle?  La música es reflexión y una forma de encontrarse con uno mismo. Hay tantas personas como músicas. Tantas músicas como personas.  Todas a un ritmo y formas diferentes pero siempre  formando parte de ella.

Pierre Auguste Renoir: Yvonne y Christine Lerolle al piano (1897)
Aprender música, mejor en compañía. Sea en la web 2.0. o con amigos. que os puedan orientar 🙂

¡Oye! ¡Positivismo musical!

Muchas veces escucho cosas como estas: Que si me encantaría aprender música o tocar algún instrumento pero no tengo tiempo y seguro que se me da muy mal, que si no me atrevo a opinar que seguro que lo que digo es una tontería, que si lo hago muy mal…. 

¡Pero bueno!¡ Ya basta de negatividad musical! La música no es el hombre del saco, qué importa lo que digan los demás si lo importante es lo que ella te puede aportar.  Sea cual sea  el género que te guste, el artista por el que sientas devoción, como cantes o toques un instrumento o las pocas o muchas nociones de música que creas tener… lo importante es disfrutar con lo que haces. Pensar en música es un modo de vida del que todos podemos formar parte en el cual el principal activo somos nosotros  para vencer el  miedo  al enfrentarse a la práctica musical. Los niños son esponjas que absorben como si nada todo el aprendizaje musical sin cuestionarse la complejidad de lo que hacen (y haciendo maravillas) , porque ellos solo tienen claro una cosa, pasarlo bien con la música ¿Y si miramos la música sin prejuicios que nos impidan acceder a ella?  Si la música tiene este caracter universal, quiere decir que es más accesible de los que pensamos 🙂

Entonces, ¿Por qué no nos comportamos como niños y miramos el aprendizaje de la música  de igual a igual? Las personas adultas perdemos con los años la naturalidad ante determinadas situaciones . Los que conservamos la curiosidad quizá mantengamos lo natural del aprendizaje, con sus volteretas y caídas y ese volver empezar que hace sentir mariposas en el estómago. La música es el alimento de los curiosos, porque tras una escucha atenta siempre apetece  buscar e intuir lo que pasa por dentro de lo que escuchamos. ¿porqué no ir más allá de lo audible y atreverse con los diferentes aspectos de la música? 

Tenéis en la red muchas herramientas de aprendizaje que os pueden ayudar y muchas personas estamos encantadas de compartir conocimiento en pequeñas pildoras musicales que nos puedan servir para tod@s . 🙂 ¿Os animáis?

Maria Jesús Pérez Vilar: Donde Todo sucede (1997) Acrílico sobre tabla.
Abrid la puerta de la música, os  encontrareis nuevos paisajes y formas… donde todo puede sueceder.

Música, el diario del mundo.

Explosión de combinaciones de sonidos nunca escuchados,  nuevas ideas que se escapan de lo que se describe en una partitura, un pensamiento diferente y nuevo. ¿ Por qué no darle una vuelta de tuerca a la música? La música clásica nos cala hasta los huesos, es emocionante y maravilla las cotas de perfección y belleza que puede alcanzar, pero el mundo cambia y las sonoridades también. La música del S. XX se caracteriza por ser un crisol de sonidos, nuevas grafías  y reflexiones musicales fruto de la perspectiva de la historia. Hasta principios del siglo pasado, la música fué fluyendo cómoda y galante en su equilibrio total, pero el mundo comenzó a girar cada vez  más rápido y con más fuerza y con el, ideas , perspectivas y ganas de mirar la realidad de una forma diferente.

Y la música se fue convirtiendo en escultura, arquitectura, pintura, imagen y en definitiva, cualquier soporte en el que todos los sentidos formaran parte.

En 1865 el  preludio de” Tristán e Isolda” de Wagner marcó el fín de la tonalidad, el exotismo de modal de Puccini, el sentido onírico de Debussy cuya estética lleva a lugares perdidos en los sueños fué llevando a la búsqueda incesante de nuevas formas de expresión musical  que desembocaría en un mundo de vanguardia que empezaría a desarrollarse más profundamente en el primer tercio del S. XX . Paralelamente, la vida en general, fue cambiando a un ritmo verteginoso. ¿ Cómo no iba afectar este hecho al arte en general? ¿Cómo expresarse en un mundo que empieza a cambiar sin darnos  apenas tiempo a alcanzarlo? Y como fuegos artificiales, la música explotó en en miles de ramilletes luminosos en el transcurso de una nueva historia.

Hago un breve apunte de una de las muchísimas nuevas corrientes musicales  que siempre me ha llamado la atención:  La democratización del sonido y la rebeldía tonal.

El compositor Arnold Schönberg, ideó en 1923 el “Método de Composición de doce Sonidos” dando  lugar a la música dodecafónica y más tarde al serialismo gracias a sus famosísimos discípulos, compositores de la talla de  Webern y Alan Berg. En este sistema, los 12 sonidos que componen cada escala cromática son tratados por igual.

No hay equilibríos, no hay sonidos que imperen sobre otros, no hay finales ni principios que podamos reconocer. Schönberg hizo que todos los sonidos de cada serie dodecafónica tuvieran la misma importancia: sin repeticiones, 12 sonidos, 12 impulsos. Este estilo de composición  podemos intuir que  está alejada de la  música tonal (donde nuestro oído se encuentra cómodo y encuentra su propio equilibrio), pero este hecho, permite ver la música desde un punto de vista diferente. El dodecafonismo tiene una doble estructura, por una parte es una vuelta de tuerca a la naturaleza del sonido y a la organización del mismo pero  por otra, es una declaración de intenciones.

Después de haber pasado una I Guerra Mundial el dodecafonismo de Schönberg adquiere un nuevo significado gracias a su contexto. Es música, es igualdad en un mundo enfrentado entre sí, es paz.  Todos somos iguales, no hay superioridades, en la ausencia tonal que crea el desequilibrio del sonido  se encuentra un equilibrio interno que quizá a primera vista parece un amasijo  de notas. Pero, ¿no os parece  que es mucho más que eso? Es la reinvindicación de la  la igualdad y  del cambio de tercio  desde las entrañas de la música. Es el CAMBIO con mayúsculas. Otra visión, otros ojos, pero sin embargo siempre música..

Como él, los músicos contemporáneos  crearon formas nuevas de sentir y de expresarse en música: Locas, ilógicas, increibles, sorprendentes…  cuya intencionalidad es en muchos casos es desconcertante. Pero acaso,¿no es maravilloso el poder que ejerce la música? La música y  el arte en general es moldeado por los cambios lógicos de una época ¿y nosotros?

La música es el sonido del corazón del mundo.

Autorretrato azul (1910) Arnold Schönberg.
Los ojos de músico dentro de los ojos del músico.